EL EJEMPLO ARRASTRA… ¿HACIA UNA TRAGEDIA?

 

La llegada de junio y de la “nueva normalidad” en México traen consigo la nada honrosa cifra de 10 mil muertes por Covid-19, la cifra más alta entre países latinoamericanos, solamente superada por Brasil (28 mil 834) y al menos 90 mil 664 casos confirmados. Se trata de la tasa de letalidad por el virus más alta en la región (11%).

En medio de este panorama, el titular de la Presidencia de la República reinició giras en el interior del país, por tierra, porque “no le gusta usar tapabocas” (estrategia de comunicación). El estado elegido fue Quintana Roo, el cual presenta una cifra de 1,883 casos confirmados y 352 muertes por el nuevo coronavirus. Esto es, en los hechos, una acción de propaganda del gobierno y una suerte de arranque de campaña anticipado del partido en el poder (que ha reciclado las viejas prácticas del PRI), rumbo a las elecciones federales del 2021, en las que habrá de renovarse la Cámara de Diputados, 15 gubernaturas y más de 19 mil presidencias municipales.

No hay razones de otro tipo que pudieran justificar la prisa del Ejecutivo por realizar actos públicos, excepto la pérdida de 8 puntos en su popularidad el finalizar mayo. (El Economista, 1 de junio de 2020). El problema es que, al reiniciar viajes y sin uso de tapabocas, el político tabasqueño, da a sus seguidores, muchos de ellos de origen humilde, el ejemplo de que se puede salir y relajar precauciones, aun con prácticamente todo el país en color rojo según el semáforo de alerta epidemiológica.

Este tipo de estrategias no es nuevo. Quienes lo han vivido en carne propia saben que lo que pasa en México es similar a lo que anteriormente ha ocurrido en países latinoamericanos como Venezuela, que arropan lo que se conoce como Socialismo del Siglo XXI. “Los discursos del presidente de México se parecen cada vez más a los discursos de Hugo Chávez, el tema del totalitarismo, el tema social.  Habla de corrupción cuando, para empezar, son ellos (los socialistas del siglo XXI) los que participan en la corrupción. Entonces esa, definitivamente, no es la vía de sacar al país de donde está. México es un país muy grande y bello, con una economía bastante compleja y difícil. AMLO no está a la altura para resolver los problemas de México”, aseguró en entrevista exclusiva Iván Simonovis, Comisionado Especial de Seguridad e Inteligencia del gobierno interino de Venezuela, contrario al régimen de Maduro.

Simonovis, quien fue preso político en el Centro Penitenciario Los Teques, mejor conocido como “Cárcel de Ramo Verde”, manifestó preocupación por las similitudes entre el gobierno de México y el régimen de Nicolás Maduro, así como por la cercanía del presidente mexicano con el dictador venezolano (quien estuvo presente en la toma de protesta del mandatario morenista, en la capital de nuestro país). “De nuevo, yo con tristeza, (me permito) decirle a los mexicanos que, todos los días, cada vez más, nosotros vemos un parecido muy grande del gobierno mexicano, con las cosas y las acciones que se hacían, que se han hecho, y llevaron al país, a ese maravilloso país que se llama Venezuela,  a lo que es hoy en día: Un país con una crisis económica gravísima, una crisis alimentaria grave, en medicinas ni se diga y a las pruebas me remito.” (Mira la entrevista aquí).

No se debe perder de vista la denominada “Ley de Amnistía”, en vigor desde el pasado 23 de abril, que contempla otorgar libertad a procesados internos en diferentes cárceles mexicanas, sentenciados por “penas menores a cuatro años”, por ejemplo, el robo simple, es decir, la mayoría de los más de 190 mil privados de la libertad por delitos del fuero común. Este tipo de preliberaciones también ocurrió con anterioridad en Venezuela. “Uno de los principales aliados del régimen (de Nicolás Maduro) son los criminales. No estamos hablando de un político criminal ni de un policía criminal. No. Los criminales. Y entonces como no tienen ni principios ni valores, no les importa hacer absolutamente nada, entonces por cualquier cantidad mínima de dinero y, sobre todo, con la protección del estado, hacen lo que sea. Ahí tenemos a los hijos de Chávez y de Maduro”, detalló Simonovis.

El panorama resulta aún más preocupante dentro del contexto económico adverso que ha dejado la pandemia por Covid-19 en México y los más de un millón de empleos que se habrán perdido, según reconoce el propio gobierno federal y que, por ende, se verá reflejado en un incremento de incidencias delictivas. Cabe destacar que, tan sólo en el pasado mes de marzo, se registraron en el país al menos 3 mil denuncias por homicidio doloso y 78 feminicidios, es decir, en promedio 99 mexicanos perdieron la vida como consecuencia de acciones criminales y, según especialistas, el fenómeno podría ir al  alza.

El panorama es incierto. La oposición mexicana no debe perder de vista el madruguete propagandístico del ejecutivo federal, ni el hecho de que manifestaciones de sectores como los que integran el Frente Nacional AntiAMLO (FRENAAA), que si bien, reflejan un descontento legítimo, favorecen a que el macuspano permanezca bajo el reflector y cuente con argumentos victimistas en sentido de que “los conservadores” lo atacan. La gran oportunidad de detener los excesos de las autoridades estará, al igual que en el pasado 2018, en las urnas. En esta ocasión, para restar poder en el Congreso al mandatario y su partido cuasi hegemónico, que retoma las mismas prácticas que tanto había criticado.

Twitter: @CarlosIbarraMSJ

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