Adán Augusto López Hernández, excoordinador de Morena en el Senado de la República. Este personaje ha transitado durante más de tres décadas entre cargos públicos, afinidades políticas con Andrés Manuel López Obrador –su hermano del alma- y una serie de escándalos que ahora lo colocan en el centro de la controversia nacional, por lo que ha sido señalado como narco político y su trayectoria se encuentra prácticamente en el ocaso.Su carrera comenzó lejos de la primera línea política, tras estudiar en Francia y volver a México en 1988, coincidió con López Obrador
en el Frente Democrático Nacional (FDN), respaldando a Cuauhtémoc Cárdenas en su primera candidatura presidencial. Poco después se afilió al PRI, donde incluso coordinó la campaña de Manuel Andrade a la gubernatura de Tabasco en el año 2000.
En 2014, rompió con el PRD para unirse a Morena, consolidando su lealtad al hoy presidente de la República. Desde entonces, se convirtió en uno de sus principales operadores políticos en el sureste del país.
En 2018, Adán Augusto triunfó en la elección a la gubernatura de Tabasco bajo la coalición Juntos Haremos Historia, con más del 60% de los votos. Durante su gestión fue criticado por rehabilitar políticamente a José Ramiro López Obrador, hermano del presidente, quien años antes había enfrentado acusaciones de desvío de recursos cuando fue alcalde de Macuspana.
El 2025 marcó un punto de inflexión en la carrera de López Hernández. La captura de Ulises Pinto, “El Mamado”, presunto operador del exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco Hernán Bermúdez Requena,
reactivó las sospechas de vínculos entre el exgobernador y La Barredora, célula criminal ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
De acuerdo con algunas investigaciones publicas, Adán Augusto, cuando era notario participó en la creación de Controladora de Inversiones y Promociones del Sureste, empresa ligada a Humberto Bermúdez, hermano de Hernán. La compañía obtuvo permisos para operar casas de apuestas y plataformas digitales, como crowncitybets.mx.
Las acusaciones también alcanzan a su hermana, Rosalinda López Hernández, quien entre 2018 y 2024 ocupó la Administración General de Auditoría Fiscal del SAT. Durante su gestión, el número de empresas fantasma detectadas disminuyó notablemente: de más de seis mil entre 2014 y 2018, a poco más de cuatro mil entre 2019 y 2023.
Otra línea de investigación apunta a Ernesto Carballo Zurita, cercano a Rosalinda López. Su esposa es dueña de Production Suministro Jees, empresa que recibió 79 contratos del gobierno de Rutilio Escandón por un monto de 323 millones de pesos. Sin embargo, los domicilios fiscales no presentaban actividad real, lo que alimenta las sospechas de un esquema de corrupción.
Estas revelaciones coinciden con denuncias de exfuncionarios de Chiapas que acusaron a Escandón de permitir operaciones de “La Barredora” en la entidad.
Frente a la oleada de escándalos, la presidenta de Morena, Luisa María Alcalde,
afirmó en su momento, que el partido no encubrirá a nadie: “En Morena no hay intocables. Si se comprueba la culpabilidad, habrá sanciones, sin importar el cargo o la cercanía con el poder”. ¡Si, como no!
Recordó que, tras la orden de aprehensión contra Bermúdez Requena, el partido suspendió sus derechos políticos, subrayando que esa será la línea a seguir en casos similares.
La figura de Adán Augusto, que en algún momento fue vista como carta fuerte de Morena rumbo al 2024, hoy enfrenta un panorama cuestionable. Los señalamientos sobre corrupción, empresas fantasma, contratos irregulares y nexos con el crimen organizado amenazan con empañar definitivamente su carrera.
a la Presidencia Municipal de Tequila ocurre en medio de un contexto político y judicial complejo.Designada como alcaldesa interina tras la detención de Diego Rivera Navarro, la morenista ha salido a defender la actuación de la pasada administración, al asegurar que no existieron extorsiones a empresarios, pese a testimonios, investigaciones en curso y la detención de exfuncionarios municipales ligados al caso.























