DELINCUENCIA ORGANIZADA pone en jaque a las AUTORIDADES FEDERALES y ESTATALES

El poderoso Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y sus rivales están explotando un vacío de seguridad para intensificar la lucha por el control del tráfico de drogas en México

Imagen de ilustrativa

El atentado perpetrado en contra del secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, pone en evidencia el empoderamiento de los grupos delincuenciales y el abierto desafío en contra del Estado mexicano.

Hace apenas unos días, la delincuencia organizada puso en jaque a las autoridades estatales y federales de diversas regiones con acciones que podrían considerarse como terroristas.

  • En Guanajuato, la ofensiva en contra del cártel de Santa Rosa de Lima trajo como secuela una nueva oleada de violencia: bloqueos e incendios; además, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) reportó el hallazgo de explosivos en instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex), lo que pudo ser un intento de atentado a la refinería de Salamanca.
  • Mientras que la semana pasada, el estado de Sonora se convirtió en una zona de guerra tras el enfrentamiento entre cárteles del narcotráfico, dejando cuerpos abandonados en la carretera, una gasolinera incendiada y vehículos carbonizados.
  • No obstante, el caso del atentado del 26 de junio contra García Harfuch en la Ciudad de México, llama la atención porque nunca antes se había presentado un suceso de esa naturaleza en agravio de un funcionario capitalino y en una colonia de alto nivel socioeconómico como Lomas de Chapultepec.
  • “Es un hecho inédito, no teníamos conocimiento de un atentado en contra de un secretario de seguridad en la sede de los poderes de la Unión”, afirma Ramón Celaya Gamboa, especialista en seguridad y procesos penales.
  • El experto indica que la forma en que actuaron los presuntos sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) contra García Harfuch no se había visto antes en la capital, pues conocían sus rutinas, posibles vías de escape e incluso llevaban rifles tipo Barret calibre .50, para perforar blindaje.

“Utilizaron armas largas, granadas, que aún con el nivel de blindaje de la camioneta, quedó destrozada”, detalla.

Y dice que si bien en cifras la Ciudad de México no iguala a otras entidades, el atentado es una muestra del nivel de violencia alcanzado y de la fuerza y presencia que las organizaciones criminales tienen en el centro del país.

  • Apenas el pasado 25 de junio, Luis Crescencio Sandoval, secretario de la Defensa Nacional, informó durante una conferencia matutina, que cuatro cárteles se disputan la Zona Metropolitana del Valle de México: Cartel Jalisco Nueva Generación, Guerreros Unidos, Caballeros Templarios y La Familia Michoacana.
  • Los indicadores de violencia muestran un aumento y los grupos delincuenciales son cada vez más osados. De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en mayo de 2020 se registraron 2 mil 913 víctimas de homicidio doloso, 10 más con respecto al mismo mes de 2019, por lo que la comisión de este ilícito se mantiene prácticamente igual.

Replantear la estrategia

La fuerza de los cárteles en el país, la cual quedó evidenciada en el atentado del viernes y con el asesinato de un juez federal en Colima el 16 de junio, es un indicador de que la estrategia de seguridad y procuración de justicia tiene que cambiar. También, debe ser el motivo para mejorar métodos en el combate a la impunidad.

  • De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción Sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2019 del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), sólo se denuncian el 10 por ciento de los delitos cometidos.
  • Además, de acuerdo con el estudio Hallazgos 2018 de México Evalúa, del total de crimenes perpetrados y presuntos delincuentes procesados, sólo cuatro por ciento reciben sentencia.
  • Especialistas consideran que esto es otro factor para que la delincuencia organizada tome fuerza.
  • “Es una llamada de atención para eficientar la justicia y el Poder Judicial, y más en estos momentos en que se vive la transición a los juicios orales”, dice Arturo Argente, director de la División de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey Campus Toluca.

Por otra parte, Javier López Recamier, especialista en política de la Universidad La Salle, afirma que la impunidad es un incentivo para que los grupos criminales lleven a cabo ataques contra la autoridad.

Pone de ejemplo el caso del operativo donde capturaron a Ovidio Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa, en octubre de 2019, y cuando lo liberaron horas después supuestamente para evitar una escalada de violencia mayor.

Cárteles aprovechan vacíos de seguridad

El poderoso Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y sus rivales están explotando un vacío de seguridad para intensificar la lucha por el control del tráfico de drogas en México, dijeron funcionarios de seguridad y analistas.

El número de homicidios a nivel nacional ha aumentado a niveles récord, incluso cuando la cantidad de otros crímenes se ha reducido debido a que la mayor parte del país está recluida en casa para evitar el coronavirus.

En las últimas semanas, hombres armados secuestraron y mataron a siete policías, asesinaron a 10 personas en un centro de rehabilitación de drogas y arrojaron 12 cuerpos acribillados a balazos de un grupo criminal rival, todos en áreas donde opera el CJNG, dirigido por Nemesio “El Mencho” Oseguera, un expolicía por el que Estados Unidos ofrece 10 millones de dólares.

  • El Ejército, una parte central de la guerra contra las drogas en México, ha sido reclutado para ayudar a detener el coronavirus, convirtiendo algunos cuarteles en clínicas para atender el COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus.
  • Policías con sobrepeso o con problemas de salud subyacentes han sido retirados de las calles en algunas regiones porque se considera que su salud podría complicarse más de la cuenta si contrajera el virus, dicen las autoridades mexicanas.

En el estado Guerrero, bañado por las aguas del océano Pacífico y donde operan alrededor de 40 grupos armados, incluido el CJNG, la Policía se ha debilitado por brotes de coronavirus en sus filas, reconoció un alto funcionario policial de la zona.

Cuando un oficial se enferma, cuatro más tienen que aislarse durante dos semanas, en promedio agregó la fuente, quejándose de que algunos uniformados también mostraban dudosos certificados médicos para evitar el trabajo.

En la zona rural montañosa de Guerrero, los grupos de vigilantes armados -que, según analistas, tienen vínculos con los cárteles- han impuesto toques de queda y han prohibido a los residentes salir de las aldeas para tratar de contener el virus, dijeron los residentes a Reuters.

Con más de 18,300 fallecidos relacionados al coronavirus, México es el séptimo país más afectado en el mundo.

  • La pandemia está agotando la capacidad del Gobierno para lidiar con el crimen organizado, dijo otro alto funcionario de seguridad.
  • “El coronavirus es la prioridad en este momento, sin duda”, aseguró el funcionario. “Puedes sentir eso”.
  • A nivel nacional, 4,700 miembros de la Guardia Nacional, de un total de 90,000, se encargan de brindar seguridad a hospitales, equipos médicos y trabajadores de la salud, dijo a Reuters la Secretaría de Seguridad.

El gobierno mexicano no respondió directamente a una solicitud de Reuters para comentar si combatir el coronavirus está frenando la lucha contra los cárteles.

Pero un alto funcionario de la Secretaría de Seguridad aclaró que sólo un pequeño porcentaje de la Guardia Nacional ha sido reasignado a tareas de coronavirus y que la mayoría mantiene sus funciones de prevención y combate del crimen. El presidente, Andrés Manuel López Obrador, dijo este mes: “no vamos a dejar de atender y de enfrentar a la delincuencia organizada”./Agencias-PUNTOporPUNTO

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