TEXTO ÍNTERO: MÉXICO cuenta con 35 BILLONES de pies cúbicos de RESERVAS TOTALES de Gas NATURAL

En los últimos 10 años, las reservas totales de gas natural cayeron 54 por ciento, de acuerdo con datos de Petróleos Mexicanos (Pemex).

México tiene potencial para la extracción de gas natural, al ubicarse entre los 10 países con mayores reservas totales del continente americano, lo que podría contribuir a reducir la dependencia de este energético importado de Estados Unidos; sin embargo, expertos señalan que para su aprovechamiento se requieren inversiones millonarias en infraestructura y tecnología que actualmente analiza el gobierno federal.

  • El país cuenta con cerca de 35 billones de pies cúbicos de reservas totales de gas natural, incluyendo recursos probables y posibles, lo que refleja un potencial energético aún no desarrollado, según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
  • ​La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que México cuenta con estos recursos, lo que podría generar nuevas oportunidades y contribuir al fortalecimiento de la soberanía energética.
  • En este contexto, señaló que se analizan alternativas para aprovechar mejor los recursos disponibles, reducir gradualmente la dependencia de importaciones desde Estados Unidos y fortalecer la seguridad energética en el mediano plazo.

“Ese es el tema del gas, que ya pronto le vamos a entrar aquí en ‘La mañanera’, porque hoy importamos 75 por ciento de Estados Unidos, y tenemos que fortalecer la soberanía energética en el gas”, dijo la mandataria a mediados de marzo.

Incluso, en febrero reveló que su administración analiza el uso de fracking como una opción, aunque priorizando alternativas menos contaminantes.

Esto lo afirmó porque la reciente tensión internacional por el conflicto entre Irán y Estados Unidos evidenció uno de los riesgos centrales para la industria y la generación eléctrica nacional:

  • El incremento acelerado en los precios del energético y la posibilidad de que Washington redireccione sus exportaciones hacia mercados más rentables.

La fragilidad de esta dependencia radica en que, si bien México concentra alrededor de 70 por ciento de las exportaciones de gas estadunidense por ducto, la política energética de ese país puede cambiar.

  • Ramsés Pech, director de Caraiva y Asociados, dijo que al carecer el país de reservas estratégicas; contando apenas con almacenamiento para dos o tres días en ductos y tanques físicos.
  • La seguridad del suministro dependerá totalmente de la disposición de Estados Unidos para priorizar el respaldo a su vecino del sur por encima de sus compromisos internacionales y sus propios centros estratégicos de almacenamiento.
  • ​Un ejemplo reciente de riesgo es el acuerdo firmado por el presidente Donald Trump con la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, para incrementar el suministro de gas hacia Asia, lo que abre a Estados Unidos la posibilidad de diversificar sus clientes.

También el aumento del precio es un problema; del 27 de febrero al 27 de marzo aumentó el costo del gas natural casi 10 por ciento, y con posibilidades de que acelere si aumentan las tensiones en los mercados por mayores ataques en Irán y el estrecho de Ormuz.

Al respecto, Fitch Ratings advirtió que el alza en los precios del gas natural derivada del conflicto podría presionar en el corto plazo las ganancias de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ya que más de 60 por ciento de su generación depende de este combustible y más de 70 por ciento se importa de Estados Unidos.

  • “CFE implementó un programa de cobertura de materias primas para mitigar esta exposición; a diciembre de 2025, las coberturas financieras de gas natural de CFE representaban 64.5 por ciento del consumo diario anual.
  • Además, el gobierno compensa parcialmente las tarifas de los clientes agrícolas y residenciales de bajo consumo a través de subsidios y aumentos graduales de tarifas; sin embargo, este apoyo no es inmediato”, detalló la calificadora.

Recursos hay, pero no se extraen

México construyó su modelo energético sobre una ventaja geográfica clave: la cercanía con Texas, uno de los mercados de gas natural más abundantes y baratos del mundo. Esto permitió que la industria nacional accediera a precios significativamente menores frente a otras regiones.

  • Pero expertos afirman que ahora el país se encuentra ante una disyuntiva estructural: seguir conectado a este mercado que, aun con el aumento de precio, sigue siendo más barato el gas que en otras latitudes o avanzar hacia el desarrollo de su propio potencial productivo, con mayores costos, pero mayor autonomía energética; por lo que ellos recomiendan un punto medio.
  • Rafael Scott, socio y líder de la práctica de Energía, Materiales y Sostenibilidad de McKinsey, expuso que el país tiene margen para ambas rutas, aunque el equilibrio no es sencillo, pues dicen que el país está entre los 25 principales productores globales y cuenta con recursos prospectivos suficientes para más de 160 años de consumo, es decir hay gas, pero no se saca.

“Tenemos una cantidad de recursos no convencionales impresionante. Lo que están haciendo con el shale gas en Estados Unidos es un gran boom. Podríamos hacerlo en México perfectamente si regularizamos una cadena de suministro adecuada”, explicó.

  • Actualmente Pemex mostró señales de recuperación; al cierre del último trimestre de 2025 la producción nacional se elevó a 3 mil 879 millones de pies cúbicos diarios, gracias al desarrollo de campos estratégicos como Bakté en el sur e Ixachi.
  • Sin embargo, este esfuerzo es menor si se considera que la demanda interna es de 9.11 mil millones de pies cúbicos diarios.
  • De acuerdo con un reporte de la Cepal sobre el gas natural, en México se abandonó la política de autosuficiencia en 1992, y se aceptó implícitamente que su estabilidad eléctrica depende de las importaciones.

Vulnerabilidad Ambiental de México

El documento señala como un ejemplo de esta vulnerabilidad los choques climáticos de 2021, los cuales demostraron que cuando el suministro se interrumpe, México no tiene un plan B sólido.

  • Ramsés Pech añadió que a diferencia de otras potencias, nuestro país carece de reservas estratégicas de almacenamiento; la capacidad se limita a apenas dos o tres días de inventario en ductos.
  • El socio de Mckinsey, Rafael Scott agregó que no obstante, en medio de esta tensión, surge una oportunidad de negocio global, la reexportación del gas natural. México posee una salida natural al Océano Pacífico a través de Baja California y Sonora.
  • Actualmente, se están desarrollando proyectos de gas natural licuado en Tamaulipas, Sinaloa y Baja California que buscan transformar el gas texano en líquido para enviarlo a Japón, Corea y Singapur.

Los especialistas concluyeron en que aprovechar los precios bajos de Estados Unidos es una decisión financiera lógica, pero ignorar el desarrollo de la producción propia y la infraestructura de almacenamiento es un riesgo que el país no puede permitirse a largo plazo.

Caen 54% reservas de gas en 10 años

En los últimos 10 años, las reservas totales de gas natural cayeron 54 por ciento, de acuerdo con datos de Petróleos Mexicanos (Pemex).

  • Mientras que en 2013, México contaba con 48.8 billones de pies cúbicos en reservas de gas natural, para 2024, última cifra disponible, éstas sumaron 22.3 billones, de acuerdo con el anuario estadístico de Pemex.
  • De ese universo, sólo 8.25 billones de pies cúbicos, casi una tercera parte, son reservas probadas, es decir, que tienen mayor certeza de que serán recuperadas, añaden los datos de Pemex.

La región norte del País concentra la mitad de las reservas probadas y 68 por ciento de las totales, según el documento.

  • Víctor Rodríguez Padilla, director general de Pemex, expuso ayer en la conferencia mañanera que los recursos prospectivos de gas natural -aquellos que no han sido descubiertos pero que se estima existen- suman 224.6 billones de pies cúbicos, de los cuales 83.1 billones están en yacimientos convencionales y 141.5 billones en no convencionales, ubicados en Tampico-Misantla, Sabina-Burros Picacho y Burgos, en el norte del País.

A pesar de ello, México importa alrededor de 75 por ciento del gas natural que consume, pues la producción local es de 2.3 millones de pies cúbicos al día, dijo.

Ante ello planteó la necesidad de explotar yacimientos no convencionales vía fracking y dejar de depender de las importaciones del hidrocarburo.

Especialistas calificaron de positivo que México explote yacimientos de gas natural no convencionales, pero requiere recursos millonarios, cambios en los contratos mixtos y certeza jurídica para atraer a inversionistas privados.

  • Usue Abad, experta en energía, afirmó que Estados Unidos tardó 15 años y destinó más de 100 mil millones de dólares para explotar yacimientos no convencionales de gas natural.

Consideró que las metas de producción son muy optimistas, que los tiempos de Pemex están muy ajustados. El desarrollo de un campo tarda entre ocho y 12 años, dijo.

  • Ramsés Pech, analista del sector, dijo que para dejar de importar gas natural en la próxima década se requiere perforar entre 3 mil y 3 mil 500 pozos al año e invertir 35 mil millones de dólares anuales.
  • Luis Miguel Labardini, especialista en energía, comentó que la cuenca de lutitas Tampico-Misantla es la sexta a nivel mundial por lo que cubriría todas las importaciones que realiza México.
  • Arturo Carranza, director de Proyectos de Energía en Azka Advisor, expuso que Pemex deberá buscar socios pequeños y medianos, sobre todo de EU, quienes tienen experiencia en no convencionales.

México torpe en Explotación de Yacimientos No Convencionales

Petróleos Mexicanos (Pemex) carece de experiencia en la explotación de yacimientos no convencionales de gas natural y tendrá presión para competir con el gas proveniente de Texas en términos de costos, aseguró el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).

  • Durante el sexenio anterior se envió al Congreso una iniciativa para prohibir el fracking a nivel constitucional que nunca se votó, recordó el Instituto en un análisis sobre el tema.
  • «Ahora el debate se desplaza hacia la viabilidad de desarrollar estos proyectos donde Pemex no tiene experiencia y las posibilidades de inversión privada están acotadas.
  • «Además, se competirá en costos con el gas texano, el más competitivo del mundo en términos de precios», agregó.
  • Señaló que en Estados Unidos los costos de producción de gas natural en yacimientos no convencionales rondan los dos y cuatro dólares.
  • «En contraste, México enfrentaría mayores costos iniciales por la falta de infraestructura y experiencia técnica, lo que limita su competitividad en el corto plazo», expuso.

Entre 2020 y 2026, señaló el Imco, el precio spot del gas Henry Hub promedió 3.5 dólares el millón de unidades térmicas británicas (BTU), por lo que a ese nivel la rentabilidad de proyectos no convencionales depende de la escala de producción.

El reporte, publicado este día, señala que Estados Unidos duplicó su producción de gas natural entre 2008 y 2026 con el auge de yacimientos no convencionales, al pasar de 60 mil millones a 119 mil millones de pies cúbicos diarios, convirtiéndolo en el mayor productor del mundo y el principal exportador de gas a México.

  • En contraste, agregó, la producción de gas natural en México cayó de 6.5 mil millones a 3.9 mil millones de pies cúbicos diarios en el mismo periodo.
  • Incluso, añadió, en 2025, México importó 6.6 mil millones de pies cúbicos diarios, de los cuales depende gran parte de la actividad industrial y el sistema eléctrico mexicano.

Además, agrega que con base en los datos de la extinta Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), a 2024 las reservas probadas de gas natural en el País sumaron 12.2 billones de pies cúbicos, lo que representaría una caída de 70 por ciento con respecto a 2001.

  • El Imco expuso que las preocupaciones centrales del fracturamiento hidráulico para obtener gas natural en yacimientos no convencionales son el riesgo de contaminación de acuíferos, el alto consumo de agua y las emisiones de metano.
  • Los revestimientos de pozos, que son de acero y cemento, así como el tratamiento de aguas y el uso de sensores para monitorear fugas son esenciales para mitigar estos riesgos, añadió.

El fracking consiste en la inyección de agua, arena y químicos a alta presión para romper rocas de baja permeabilidad y extraer hidrocarburos atrapados en ellas.

A diferencia de los métodos convencionales, donde el hidrocarburo fluye naturalmente hacia el pozo, el fracking aplica fuerza para abrir grietas en formaciones rocosas que de otra forma serían inaccesibles, explica el Imco./PUNTOporPUNTO

Documento Íntegro a Continuación:

https://imco.org.mx/wp-content/uploads/2026/04/Fracking_IMCO_20260408.pdf

https://imco.org.mx/wp-content/uploads/2025/09/GasNaturalAN_Investigacion_20250904.pdf

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