PENALES existentes en el EDOMEX enfrentan SOBREPOBLACIÓN

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Dieciséis de los 21 penales existentes en el estado de México enfrentan sobrepoblación, en su gran mayoría considerada extrema o crítica, según el reporte del mes pasado de la estadística penitenciaria de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal.

  • La sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que ordenó a las autoridades mexiquenses adoptar medidas inmediatas y urgentes para contrarrestar este problema, provocado por el hacinamiento en el Centro de Prevención y Reinserción Social de Neza-Bordo, puso al descubierto la situación que se enfrenta en la entidad.
  • En la actualidad, las cárceles del estado de México tienen capacidad para albergar a 16 mil 310 reos; sin embargo, al 31 de agosto había 38 mil 681, es decir, 22 mil 371 personas por encima de la infraestructura disponible, lo que refleja un exceso de 137 por ciento.

Existen casos extremos, como en el Centro Preventivo y de Reinserción Social de Zumpango, donde hay 829 internos, a pesar de que sus instalaciones están adecuadas para alojar a 120, lo que se traduce en un excedente de 590 por ciento.

Otro centro penitenciario con condiciones críticas es el de Chalco, que en la actualidad cuenta con 3 mil 870 presos, cuando su capacidad es para 774, lo que implica 3 mil 96 reos más, es decir, un excedente de 400 por ciento.

  • Le sigue el centro de reclusión de El Oro, con un exceso de 332 por ciento, pues alberga a 484 presos, cuando debería haber 112; y el de Cuautitlán, que tiene mil 297, a pesar de que es para 408, lo que representa saturación de 217 por ciento.
  • Los centros penitenciarios de más capacidad también tienen este problema. En el Centro de Prevención y Reinserción Social de Neza-Bordo, que originó la sentencia de la SCJN, hay 6 mil 205 reclusos, en lugar de los 2 mil 83 estipulados, es decir, 4 mil 122 internos encima del límite, lo que se traduce en 196 por ciento.
  • En el penal de Chiconautla, en Ecatepec, hay una condición similar, pues ahí se encuentran 6 mil 271 presos, aunque su capacidad es para 2 mil 136, por lo que registra un excedente de 193 por ciento, que equivale a 4 mil 136 personas.
  • Barrientos, en Tlalnepantla, padece un exceso de 285 por ciento, pues en el lugar se contabilizan 5 mil 916 reos, cuando su capacidad es de mil 539. En Santiaguito, en Almoloya de Juárez, el exceso es de 128 por ciento, lo que representa casi 3 mil internos de más, pues alberga a 5 mil 274 y debería haber 2 mil 310.

Las cárceles medianas o pequeñas tampoco se salvan de esta problemática. La de Jilotepec cuenta con un exceso de 246 por ciento; Ixtlahuaca, de 117 por ciento; la de Texcoco, de 87 por ciento; Lerma, de 75 por ciento; Valle de Bravo, de 44 por ciento; Sultepec, de 30 por ciento; Tenancingo, de 6 por ciento, y Tenango del Valle, de uno por ciento.

Los únicos penales que no están en esta situación son el de alta seguridad de Tepachico, en Otumba; las cárceles de Neza Norte y Neza Sur, que tienen entre 50 y 112 reos menos que los que podrían atender, así como la penitenciaría Modelo, que cuenta con 110 internos, cuando su capacidad es para 323 personas privadas de la libertad.

Derechos humanos

En 2018, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Comisión de Derechos Humanos del estado de México (Codhem) emitieron, por separado, recomendaciones generales a las autoridades por la sobrepoblación, el hacinamiento y la afectación al derecho a una vida digna en los 22 centros penitenciarios estatales.

  • Cada año, en el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria de la CNDH, el estado de México es de los peor evaluados, con calificaciones que van de 5 a 5.5, por problemáticas de hacinamiento crónico, incapacidad para separar a procesados y sentenciados, insalubridad y falta de servicios médicos, insuficiencia de personal de custodia, así como presencia de actividades ilícitas y cobro de piso.
  • En junio pasado, el secretario de Seguridad de la entidad, Cristóbal Castañeda Camarillo, se reunió con los directores de los 21 penales con la idea de diseñar esquemas para combatir el hacinamiento.

La intención es iniciar un proceso de ampliación en cada cárcel y mejorar los mecanismos de supervisión. Se acordó, para este segundo semestre de 2026, “implementar un nuevo esquema de seguimiento que incluye inspección técnica in situ, emisión de dictámenes, distribución de reportes en las diferentes áreas de seguridad y operaciones”.

También, en el encuentro se presentó una plataforma de consulta y seguimiento que permitirá visualizar en tiempo real las calificaciones generales y por área de cada centro penitenciario, con información útil para la toma de decisiones y el monitoreo desde el C5, por medio de inteligencia penitenciaria./Agencias-PUNTOporPUNTO

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