El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ya acordó encarecer su voto para aprobar la reforma electoral en el Congreso de la Unión.
En reunión privada, la dirigencia nacional pevemista, que preside la senadora Karen Castrejón, determinó no respaldar la reforma electoral que la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que propondrá al Poder Legislativo si incluye la reducción de los senadores y diputados federales y locales de representación proporcional, mejor conocidos como plurinominales, y del financiamiento público a partidos políticos.
Al cónclave, que se realizó el pasado jueves, asistieron varios senadores y diputados federales del partido del tucán y sus coordinadores parlamentarios en las Cámaras Alta y Baja, Manuel Velasco y Carlos Puente, respectivamente.
- De acuerdo con una fuente senatorial que presenció la reunión, nada hará cambiar de opinión a los pevemistas para apoyar la reforma electoral en ciernes mientras no se modifiquen, si se incluyen como se prevé, los dos temas referidos.
- Ante tal escenario, la pregunta es ¿Qué puede ofrecer el gobierno de Sheinbaum al PVEM para acordar que sus legisladores federales voten a favor de la pretendida reforma electoral constitucional, ya que sin su voto los cambios no se concretarán porque Morena, el partido oficial, no cuenta con la mayoría calificada de votos requerida?
Entrevistado por El Economista, Fernando Dworak respondió, de entrada: «En estos momentos el Verde tiene un poder de chantaje muy fuerte”.
El especialista en temas legislativos y consultor político dijo que el gobierno federal podría ofrecer a los dirigentes del PVEM nominar a los candidatos a las gubernaturas de San Luis Potosí y Quintana Roo, que postularían en alianza con Morena en 2027.
“Si el Verde no acepta (la reforma electoral en sus términos, el gobierno) podría (ofrecerle) tener incluso la mano para definir candidaturas en dos estados que le interesan mucho al Verde, que son San Luis Potosí y Quintana Roo. Tendría que ofrecerle la seguridad de que esas nominaciones van a ser de ellos en los términos que ellos desean”.
- Con respecto a la posición del Verde, consideró que “nadie va a votar o apoyar un tema que incide directamente a sus intereses, como es la reducción de plurinominales y la reducción de dinero público, a menos que estés obligado”.
“Y en este caso, el Verde tiene poder de chantaje, ¿por qué? Porque sin el Verde Morena no tendría la mayoría calificada suficiente o Morena tendría que negociar la traición de la oposición; es decir, el número suficiente de personas, y ésta también por coacción o por compra, para que apoyen la reforma electoral y eso también va a implicar mucho capital político, e incluso también desprestigio para la oposición estando en puerta 2027”.
El Verde, dijo, “tiene el poder de decir ‘si no me das todo esto, no te doy mi voto, y necesitas mi voto para apoyar una reforma. Eso es chantaje”.
Costos
Desde su perspectiva, la presidenta Sheinbaum ya no puede optar por no presentar su propuesta de reforma electoral, como se ha mencionado que podría suceder ante la renuencia del PVEM.
“Si el gobierno ya dedicó meses para anunciar una reforma, ha convocado foros, y convocado una mesa, no presentar una reforma también le va a generar costos (…) Ahora, ¿cómo le va a hacer para negociarla? Eso lo vamos a ver las próximas semanas”.
La presidenta, opinó, hizo una propuesta de reforma política que, en sus términos, le va a costar mucho capital político.
“¿En qué sentido? Si ella llega, si el gobierno llega a tener lo que desea, va a tener que gastar mucho en negociación, en prebendas a cambio, pero si no lo saca (la reforma electoral), no solamente le va a costar mucho capital político, sino, además de todo, credibilidad ante la opinión pública y esto en un año en donde se va a dar a revisar el T-MEC. Ese capital político lo podría necesitar en ese momento”./CONGRESO-PUNTOporPUNTO





















