El presidente Donald Trump habría solicitado a su equipo explicar por qué Estados Unidos no debería abandonar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), acuerdo que él mismo firmó durante su primer mandato, señalaron medios locales citando fuentes cercanas al tema.
- El tratado deberá revisarse antes del 1 de julio para determinar su posible extensión, en un proceso que durante años se consideró rutinario, pero que ahora se perfila como una negociación compleja.
- Si los tres países logran un consenso para renovarlo, el acuerdo permanecerá vigente por otros 16 años. En caso contrario, se activarían revisiones anuales durante la próxima década hasta su vencimiento definitivo en 2036. Además, cualquiera de los socios puede retirarse con un aviso previo de seis meses.
El TMEC, que entró en vigor en julio de 2020, regula el comercio de bienes y servicios entre las tres economías norteamericanas, cuyo intercambio conjunto supera los 1.5 billones de dólares anuales. El acuerdo establece disposiciones específicas sobre reglas de origen en la industria automotriz, propiedad intelectual, comercio digital y mecanismos para resolver controversias comerciales.
Trump podría optar por salir del TMEC ante políticas proteccionistas
Durante su primer mandato, Trump promovió la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde 1994, al considerar que perjudicaba a los trabajadores estadounidenses, especialmente en el sector manufacturero. El TMEC fue presentado entonces como una versión modernizada, con mayores exigencias de contenido regional y estándares laborales.
Una eventual salida de Estados Unidos del acuerdo podría generar incertidumbre en las cadenas de suministro de América del Norte, particularmente en sectores altamente integrados como el automotriz, energético y agrícola, además de abrir la posibilidad de que se reimpongan aranceles bajo las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
- El planteamiento surge en medio de un contexto de renovadas tensiones comerciales y de una campaña electoral en la que Trump reiteró su intención de impulsar políticas económicas más proteccionistas.
En los últimos meses, las diferencias entre Washington, Ottawa y Ciudad de México se intensificaron en materia comercial y energética, incluyendo cuestionamientos a políticas industriales canadienses, críticas a subsidios considerados distorsivos y desacuerdos con México por reglas de origen automotrices, políticas energéticas que favorecen a empresas estatales y disputas agrícolas.
Estas fricciones derivaron en consultas formales dentro del propio mecanismo del TMEC y elevaron el tono de las negociaciones rumbo a la revisión prevista para este año./Agencias-PUNTOporPUNTO























