Ya imperan las disrupciones en las cadenas globales de suministro energético; a su vez, éstas ya provocaron aumentos en los precios del petróleo, el WTI subió 5.94% hasta los 71 dólares por barril; el Brent repuntó 7.04% hasta los 77.55 dólares por barril.
Barclays alertó que el barril de petróleo Brent podría alcanzar los 100 dólares, por lo cual los mercados petroleros “podrían enfrentarse a sus peores temores”.
El aumento en los precios del petróleo genera incertidumbre a nivel global, pues amenaza con aumentar la inflación de países cuyos bancos centrales esperaban las señales para continuar recortando tasas.
En esta batalla cobra especial relevancia el estrecho de Ormuz, por donde cruza el 20% de la demanda mundial de petróleo.
- “En Oriente Medio se produce alrededor del 30% del crudo a nivel global, por lo que el conflicto crea disrupciones en las cadenas globales de suministro energético. Esto a su vez genera presiones al alza en precios de energéticos, lo que podría traducirse en mayor inflación a nivel global, impidiendo que bancos centrales, como la Reserva Federal, sigan recortando la tasa de interés”, dijo Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base.
El fin de semana, EU e Israel ejecutaron una operación militar conjunta, en la que falleció el líder supremo de Irán. La respuesta iraní consistió en ataques a países vecinos, principalmente aquellos donde se encuentran bases militares estadunidenses.
A raíz del conflicto, el estrecho de Ormuz, por donde cruza 20% de la demanda mundial de petróleo, fue bloqueado, y se ha afectado la infraestructura energética de la región.
“Esto último presionó los precios de productos energéticos, elevando las expectativas de inflación a nivel mundial. Gran parte de la incertidumbre para estimar los efectos económicos finales del conflicto radica en la duración del mismo, a lo que el presidente de los EU afirmó que puede extenderse “semanas”, acotó Felipe Mendoza, analista de EBC Financial Group.
La defensa de México
Alfredo Marentes, Market Analyst en VT Markets, señaló que como economía vinculada al petróleo, precios más altos pueden resultar positivos desde la perspectiva comercial. Sin embargo, si aumenta la aversión global al riesgo y el dólar se fortalece, el peso podría enfrentar presión y endurecer las condiciones financieras internas.
- Para Felipe Mendoza, la dinámica de ayer estuvo dictada por el tono bélico de Donald Trump, cuya narrativa de una operación militar extendida contra Irán catapultó los precios del petróleo, “actuando irónicamente como un soporte para el peso debido a la expectativa de mayores ingresos petroleros”.
La inflación podría repuntar en el mundo
Se prevé un repunte de la inflación en todo el mundo debido a la guerra con Irán, mientras que las perspectivas de crecimiento siguen sin verse afectadas por el momento, según una encuesta mundial de economistas realizada por Bloomberg News.
La mitad de los encuestados ve una inflación algo más rápida en la eurozona, mientras que una proporción similar predice ese resultado para EE.UU., según la encuesta realizada el lunes.
- Casi el 40% espera ese resultado con China, que se defina por un aceleración del crecimiento de los precios al consumo de entre 0,3 y 0,9 puntos porcentuales respecto a las expectativas anteriores.
La mayor amenaza inflacionista de la guerra se deriva del aumento de los precios del petróleo y el gas, ya que aproximadamente una quinta parte del suministro marítimo mundial suele pasar por el estrecho de Ormuz, que prácticamente se ha paralizado.
También se prevé que se produzcan repercusiones como el aumento de las tarifas aéreas y de los costes de distribución, además de riesgos más amplios para la cadena de suministro si el conflicto se prolonga.
- La mayoría de los encuestados prevé que la guerra tendrá un impacto mínimo en el producto interior bruto de EE.UU., la eurozona o China. Pero muchos encuestados añadieron que mucho dependerá de cuánto dure el conflicto.
- Si se mantiene, la subida de los precios del petróleo perjudicaría a los principales importadores, como China, Europa y la India, mientras que entre los beneficiados estarían exportadores como Rusia, Canadá y Noruega, según escribieron en un informe Ziad Daoud y Dina Esfandiary, de Bloomberg Economics.
En cuanto a EE.UU., los consumidores saldrían perdiendo, ya que los mayores costes de los carburantes reducirían los ingresos, pero la economía en general se enfrenta a un menor lastre, ya que el esquito lo ha convertido en exportador de petróleo.
























