La tierra rojiza del sur de China guarda un poder latente: una enorme reserva de tierras raras explotadas sin pausa por una industria estratégica que opera con secretismo y bajo estricta vigilancia.
- Las colinas de la provincia de Jiangxi albergan la mayor parte de las tierras raras de China, utilizadas en todo tipo de productos desde teléfonos inteligentes hasta tecnología de misiles guiados.
- Periodistas realizaron en noviembre de 2025 una visita a la región, con acompañantes que declinaron identificarse. Las empresas operadoras no aceptaron dar entrevistas.
El negocio está en auge: los sitios de procesamiento de tierras raras en China pasaron de 117 en 2010 a 2 mil 57 en 2017, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El USGS registra actualmente 3 mil 85 puntos en toda China, en su mayoría en las colinas de Jiangxi.
Una de las minas opera casi sin parar, según pobladores locales. “Está en marcha 24 horas al día, siete días por semana”, dijo un residente del pueblo de Banshi.
- La intensa actividad minera es resultado de décadas de esfuerzos de Pekín para reforzar su posición en este sector estratégico.
- China logró este año una tregua provisional en la guerra comercial con Estados Unidos, cuando alivió sus estrictos controles a la exportación de tierras raras.
- Washington ahora busca alternativas para sus cadenas de suministros con el objetivo de reducir su dependencia de China, pero expertos advierten que esto tomará años.
Un indicio de la preocupación en Occidente es que la Unión Europea anunció medidas para reducir su dependencia de China en el suministro de estas materias primas. El bloque anunció casi 3 mil millones de euros (3 mil 500 millones de dólares) para apoyar proyectos de minería, refinamiento y reciclaje de materiales vitales, y propuso la creación de un centro europeo de suministro.
Reservas importantes
“Oriente Medio tiene petróleo, China tiene tierras raras”, declaró en 1992 Deng Xiaoping, entonces presidente chino.
Desde entonces, el país ha aprovechado sus reservas naturales para dominar el procesamiento y la innovación en este campo.
La industria china de tierras raras se concentra en dos centros.
- Una es Bayan Obo en la región de Mongolia Interior, a la orilla del desierto del Gobi, rico en tierras raras “livianas” usadas en imanes y productos de uso diario.
- El otro centro, aledaño a la ciudad de Ganzhou, en la provincia de Jiangxi, se especializa en tierras raras “pesadas”, más difíciles de extraer, pero más valiosas por su uso en imanes resistentes al calor, motores de aviones de combate, sistemas de misiles guiados y láser.
- Las colinas escarpadas alrededor de Ganzhou albergan las operaciones más grandes del mundo de extracción y procesamiento de elementos estratégicos “pesados”, como disprosio, itrio y terbio
Las tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos que incluyen el escandio, el itrio y los 15 lantánidos./Agencias-PUNTOporPUNTO
























