Congelación de óvulos contra cáncer de mama

Cuando se es adulta, una de las ilusiones de la mayoría de las mujeres es realizarse como madre, sin embargo ese proyecto de vida puede verse trucado por diferentes circunstancias personales, que van desde no tener con quién engendrar a ese nuevo ser –porque también es cierto que no todas quieren un bebé “in vitro”, es decir, de probeta- hasta cuestiones culturales y de salud; siendo esta última quizá la más importante.

Sí, la salud, que figura entre los bienes más preciados, si no es que el más preciado de los humanos; de ahí que es aspecto de la reproducción y la descendencia han jugado, juegan y seguirán jugando un papel fundamental en la vida de los humanos. Cuántas y cuántas relaciones de pareja (casados o no) se han deshecho por la falta de hijos cuando la mujer está impedida físicamente para hacerlo o cuando cursa por un cáncer de mama, que le supone el no poder ser madre.

De acuerdo a datos de la Secretaría de Salud cada año suma en México 20 mil 444 nuevos casos de cáncer de mama y 13 mil 960 nuevos casos de tumor en cuello uterino.

Estudios internacionales refieren que de aquellas mujeres que tienen cáncer de mama en edad reproductiva, 30 por ciento no han tenido hijos en el momento de su diagnóstico y se sabe que a más del 80 por ciento les preocupa el riesgo de quedar infértiles luego de sus tratamientos contra el cáncer.

Como lo he mencionado en repetidas ocasiones, si ya de por sí debe ser difícil recibir un diagnóstico de cáncer, más lo debe ser cuando se es joven y se aspira en un futuro a tener hijos dentro de una relación o como madre soltera. Más si se tiene el pensamiento “cuadrado” –tanto en hombres y como en mujeres de cualquier estrato social-, respecto a que si la mujer no tiene  hijos “no sirve para nada”; postura que hoy en día, independientemente de lo absurda que es, sigue teniendo mucho peso en nuestra sociedad.

Si a eso le sumamos el miedo natural que experimentan las mujeres que han son diagnosticadas con cáncer de mama; desde un posible deceso –luego de que este tipo de neoplasia ocupa la principal causa de muerte entre las mujeres en México- hasta las secuelas que les puedan dejar diferentes tratamientos. La quimioterapia y la terapia anti-hormonal pueden llegar a afectar la fertilidad; empero hay que dejar en claro que la fertilidad disminuye con el tiempo, independientemente del diagnóstico y de los tratamientos contra el cáncer.

Algunos tratamientos para el cáncer de mama pueden reducir la función de los ovarios y afectar la capacidad de tener hijos; además si una mujer está cerca de la menopausia natural, es más probable que después de la quimioterapia ya no presente menstruación.

Entre los efectos secundarios más conocidos de los tratamientos contra el cáncer se encuentra: la desaparición de la ovulación y las mutaciones genéticas en los ovocitos; sin embargo, es posible lograr un embarazo si antes se preserva la fertilidad.

Afortunadamente para las mujeres en edad reproductiva que se encuentran en esta situación, ya existe la opción de poder congelar los óvulos, para ser utilizados una vez que se ha superado la enfermedad y lograr con ello el anhelo de ser madres.

cancer

Muchas mujeres que están siendo diagnosticadas con cáncer tienen dudas e inquietudes sobre si podrán embarazarse y si ello no les representará un riesgo para ella y su producto; de ahí la importancia de comunicar  a que las mujeres que sobrevivieron al cáncer de mama y tienen el deseo de ser madres pueden alcanzarlo mediante la preservación de óvulos, antes de que inicien con los tratamientos oncológicos como la quimioterapia o radioterapia, informó Gabriela García Jiménez, directora Clínica de IVINSEMER, especializada en Salud Reproductiva.

En entrevista con Hablemos de Cáncer….sin miedo dijo que los médicos deben explicar a las pacientes oncológicas que entre los efectos secundarios más conocidos de los tratamientos contra el cáncer se encuentra la desaparición de la ovulación y las mutaciones genéticas en los ovocitos (célula germinal femenina que está en proceso de convertirse en óvulo maduro); sin embargo, es posible lograr un embarazo si antes se preserva la fertilidad.

El tratamiento para la preservación de óvulos tiene una duración entre 10 y 12 días. En este periodo la mujer se somete a un esquema de tratamiento para madurar sus células reproductivas y, posteriormente extraerlas y preservarlas con técnicas de criopreservación, es decir, se vitrifican. La vitrificación de ovocitos permite que los óvulos maduros conseguidos tras la estimulación ovárica sean criopreservados para usarlos posteriormente cuando la paciente decida. Esta técnica permite conservar el mismo pronóstico que se tenía en el momento en que los óvulos fueron vitrificados. Debido a la ausencia de formación de cristales de hielo, las tasas de supervivencia de los ovocitos son elevadas, permitiendo retrasar la maternidad con garantías razonables.

La directiva enfatizó que “es de suma importancia destacar que los tratamientos de fertilidad no interfieren con la quimioterapia, radioterapia o las terapias blanco, por lo que la mujer con cáncer no presentará algún evento adverso y para ello siempre se hace bajo la autorización de la paciente y del médico oncólogo tratante.

Por otro lado, esta demostrado que no existe riesgo ni para la mujer, ni para el bebé, buscar un embarazo una vez concluido el tratamiento oncológico, no obstante es conveniente platicarlo con el médico el tiempo adecuado para hacerlo. Algunos procedimientos para preservar la fertilidad pueden requerir el que la paciente tome decisiones y acciones relativamente rápidas, es decir, antes de que inicie cualquier tratamiento.

Existen procedimientos que pueden aumentar la capacidad de tener un embarazo a futuro, empero si es tú caso toma en cuenta las siguientes consideraciones: 1) son costosos y es poco probable que los cubra un seguro de gastos médicos y 2) la disponibilidad de estos servicios es reducida, por lo que habrá que ver si existe algún especialista en fertilidad cerca de ti.

Los métodos comúnmente empleados involucran  congelación de óvulos o embriones; procedimientos conocidos como criopreservación, por lo que en caso de estar interesada en alguno de estos coméntalo con tú oncólogo para que juntos contacten a un especialista en biología de la reproducción. Ellos podrán darte detalles sobre los procedimientos y cuál es tú mejor opción.

Por lo que no hay que perder la esperanza; el milagro de dar vida puede ser posible pese a haber tenido cáncer de mama.

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