Claudia Sheinbaum no enfrenta sólo a los cárteles del narco, sino a una red de colusión política que, de ser confrontada a fondo, podría poner en riesgo su propia coalición de Gobierno, señala Mary Beth Sheridan en un artículo de opinión en The New York Times.
- En el texto titulado: «No son los cárteles los que preocupan a Sheinbaum», Sheridan sostiene que la insistencia del Presidente Donald Trump en lanzar acciones militares contra los cárteles dentro de México ignora la naturaleza política del problema.
«El problema no es simplemente que los grupos del narcotráfico ataquen al Estado. Es que con frecuencia forman parte de él», escribe la autora.
- Según Sheridan, combatir al crimen implica desmantelar estructuras locales de poder y enfrentar a políticos acusados de vínculos con el crimen, incluidos integrantes del partido gobernante, Morena.
- Afirma que la reticencia de la Presidenta a una «guerra total» contra el narco obedece más a cálculos políticos que al miedo personal. A diferencia de su antecesor AMLO, Sheinbaum no controla de forma absoluta a Morena, partido que -a decir de la autora- está dividido en facciones leales a ella y al ex Mandatario.
Avanzar contra políticos presuntamente coludidos con el crimen podría debilitar al partido rumbo a la elección intermedia de 2027, dice el texto.
Sheridan documenta que la colusión entre autoridades y grupos criminales en México tiene raíces históricas. Cita al historiador Benjamin T. Smith para señalar que, durante décadas, gobiernos locales y estatales protegieron a traficantes a cambio de sobornos, práctica que no desapareció con la transición democrática ni con la llamada guerra contra el narcotráfico iniciada en 2006.
Apunta que los cárteles actuales operan más como poderes territoriales que como organizaciones centralizadas, con vínculos estrechos con Alcaldes y Gobernadores, incluidos algunos de Morena./AgenciasPUNTOporPUNTO






















