La presidenta Claudia Sheinbaum envió anoche al Senado la reforma constitucional que disminuye las pensiones millonarias que reciben ex funcionarios y en general altos mandos de empresas paraestatales, organismos descentralizados, banca de desarrollo y otras entidades gubernamentales y establece que en adelante ningún servidor público podrá percibir una jubilación superior a 50 por ciento de la remuneración de la persona titular del Poder Ejecutivo.
- La disposición se aplicará a pensiones y jubilaciones futuras de altos mandos, conocidos como la burocracia dorada, pero también a las que se otorgaron con anterioridad a la entrada en vigor de esta modificación constitucional, con lo que el Estado se ahorrará más de 5 mil millones de pesos al año.
- Ex funcionarios que en años recientes recibieron un millón de pesos al mes de pensión, incluido un ex subdirector de Luz y Fuerza del Centro, una vez promulgada la reforma sólo percibirán 70 mil pesos.
En la exposición de motivos, la presidenta Sheinbaum explica que “al tratarse de recursos públicos del Estado mexicano, no sólo se sustenta en el cumplimiento de los principios establecidos en el artícu-lo 134 de la Carta Magna sobre la administración de los recursos pú-blicos”, sino que “también es coherente con una larga línea de precedentes constitucionales de la Suprema Corte de Justicia”.
En esa jurisprudencia, dijo, se establece que las reformas a la Constitución “pueden válidamente operar sobre actos o hechos ocurridos en el pasado, sin que transgreda el principio de retroactividad de la ley”.
- Advierte también que de no corregirse esas pensiones y jubilaciones en Pemex, CFE, Luz y Fuerza, Banco de México, Nacional Financiera y otras sociedades de crédito, “han derivado en compromisos presupuestarios que a futuro pueden comprometer la sostenibilidad de las finanzas públicas en detrimento del bienestar colectivo”.
- La presidenta Sheinbaum resalta que la reducción no incluye a personal de las fuerzas armadas ni a trabajadores de base sindicalizados, y la intención no es desconocer derechos de altos mandos de confianza, sino evitar la generación de privilegios y percepciones desproporcionadas con recursos públicos. La reforma, destaca, parte de la austeridad republicana y la responsabilidad financiera.
La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, informó se recibió la iniciativa y se turnó de inmediato a las comisiones de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos./Agencias-PUNTOporPUNTO
























