En lo que va del siglo, al menos uno de cada 10 asesinatos cometidos en contra de ministros de culto y otros cargos desempeñados en el ámbito religioso ocurrieron dentro del territorio mexicano, con lo que el país se ubica entre los punteros de la violencia contra personas dedicadas a alguna doctrina de fe.
De acuerdo con la agencia misionera Fides, entre el año 2000 y el 2025 se registraron 626 crímenes contra misioneros y agentes pastorales en el mundo.
- Un mapa realizado por el investigador de la Universidad de Coahuila y especialista en Seguridad Pública, Víctor Manuel Sánchez, muestra que 84 ministros de culto han sido asesinados en México dentro de dicho periodo, si se colocan estas cifras con el total global, significa que alrededor del 13.4 por ciento de esos crímenes ocurrieron en territorio nacional.
- Este dato representa apenas una aproximación. En el reporte internacional únicamente se reconoce el homicidio de un sacerdote en México el año pasado, ubicando al país ya entre la lista de riesgos para ejercer un ministerio de fe; sin embargo, el seguimiento del investigador coahuilense advierte tres asesinatos.
Si se comparan esos casos de 2025 con lo expuesto por la estadística internacional, México fue el año pasado el país en el que se cometieron más crímenes contra religiosos, pues ninguno de los que aparece en la lista de Fides rebasa dos homicidios, ni siquiera en África, que es —junto a América— el continente donde se cometen más asesinatos contra ministros.
El mapa elaborado por Sánchez Valdés, que registra las ejecuciones dentro de México en lo que va del siglo, apunta que las regiones sur y sureste del país son las más peligrosas para este sector, al estar Guerrero, Chiapas y Veracruz entre las entidades con más homicidios de religiosos, junto a la capital del país, la CDMX, y Chihuahua.
El Centro de Comunicación Social (Cencos) presentó su reporte de criminalidad en contra de clérigos, el cual, a pesar de registrar una baja en el presente Gobierno, esta tendencia se ha visto opacada por lo que se advierte como un recrudecimiento contra los centros de culto.
El reporte indica que, en el sexenio pasado y en lo que va del actual, han sido asesinados 13 sacerdotes, una cifra menor a los 23 en el periodo 2012-2018.
A decir del padre Tomás Otero, aunque se ha visto una notable baja de asesinatos, hay un incremento en ataques a centros de culto y contra personas que ejercen alguna labor dentro de las dinámicas parroquiales, al ver en estas un obstáculo a las prácticas delincuenciales.
“El crimen organizado en México ejecuta una estrategia de violencia específica contra sacerdotes católicos porque son estabilizadores sociales, el amedrentamiento y las amenazas son parte de la imposición de la narcocultura, la narcoeconomía y la narcopolítica en comunidades vulnerables”, señaló.
“Se reconoce que los homicidios han disminuido, pero los hechos violentos se multiplican y se han evitado muertes que pudieron haber engrosado la lista de clérigos asesinados; no obstante, se abre otra realidad: laicos de a pie están siendo agredidos, particularmente los involucrados en el activismo o labores pastorales parroquiales con influencia social”, agregó.
Muestra de ello, se cita en el informe, fue el asesinato de 11 personas en mayo de 2024, en Nuevo Morelia, Chicomuselo, siete de ellas de una misma familia en la que dos de sus integrantes eran catequistas a quienes, se presume, ultimaron por rehusarse a apoyar al crimen organizado.
- El Centro Católico advirtió que la impunidad en los crímenes es del 80 por ciento, por lo que reclamó a las autoridades por significar “la profunda ineficacia de los sistemas de seguridad”.
- Para este 2026, las muertes de religiosos siguen sumándose. Apenas el 20 de marzo fue hallado sin vida el padre José Luis Rodríguez de Anda, luego de haber sido reportado como desaparecido en Tijuana, Baja California.
- Aunque se tiene el antecedente de que padecía enfermedades que complicaban su salud, los últimos informes apuntan a que su muerte no ha sido clarificada.
- Días antes, en Chiapas, también fue hallado sin vida, en Laguna Verde, el sacerdote Juan Manuel Zavala Madrigal, quien, de acuerdo con los informes periciales, murió por asfixia por sumersión en medio acuoso. Su fallecimiento ocurrió luego de acudir a oficiar una misa y, hacia la noche, se comunicó con un conocido para comentarle que su carro se quedó atascado y no sabía en qué lugar se encontraba. Aunque una hipótesis fue que cayó a la laguna, se mantienen las indagatorias por parte de las autoridades.
Otra muerte por esclarecer es la del padre José Medina García, en Veracruz, quien a finales de febrero ingresó al hospital Civil de Misantla, tras haber ingerido una sustancia tóxica.
Las autoridades religiosas advierten que las agresiones documentadas no provienen únicamente del espectro criminal, sino también de lo que definen como ataques mediáticos por parte de políticos o funcionarios, a causa de las críticas a la violencia que se hacen desde la iglesia a sus seguidores.
“El contexto general es de tensión entre el Gobierno (bajo López Obrador hasta octubre 2024) y de más conciliación electoral con la Presidenta Claudia Sheinbaum y la Iglesia, complicado por el proceso electoral de 2024 y la crisis de violencia”, advirtió el Centro Católico./Agencias-PUNTOporPUNTO
























