El exdirector del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Audomaro Martínez, estaría bajo la lupa de autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con una red de contrabando de combustible y posibles conexiones criminales, de acuerdo con una columna de Raymundo Riva Palacio.
- El periodista también expone preocupaciones sobre presuntas actividades de espionaje ruso en México y las implicaciones políticas que estos señalamientos podrían tener para figuras cercanas al expresidente Andrés Manuel López Obrador.
- De acuerdo con Riva Palacio, en su columna “Estrictamente personal”, fuentes de inteligencia estadounidenses y testimonios de presuntos cooperantes habrían señalado a Martínez como una figura relevante dentro de una supuesta estructura relacionada con el contrabando de combustible, conocido como huachicol.
La columna plantea que el exdirector del CNI habría ocupado una posición clave en esa presunta red durante el sexenio de López Obrador.
El tema cobra relevancia por el cargo que desempeñó Martínez al frente del organismo de inteligencia del Estado mexicano y por las posibles implicaciones institucionales y políticas de las acusaciones referidas en la publicación.
Sergio Carmona, presunto enlace con grupos criminales
En su columna, Riva Palacio también menciona a Sergio Carmona, conocido como el “rey del huachicol”, a quien ubica como un supuesto enlace entre Martínez y organizaciones criminales.
El periodista expone una presunta estructura en la que también aparecen nombres de políticos y funcionarios vinculados a Morena y al gobierno federal durante la administración anterior, entre ellos Adán Augusto López, Leonel Cota, Mario Delgado, Ricardo Peralta y Horacio Duarte.
Asimismo, menciona a los abogados Juan Pablo Penilla y Sergio Ramírez.
Espionaje ruso, otro foco de preocupación para Estados Unidos
Además de los presuntos nexos con el contrabando de combustible, la columna aborda las preocupaciones que existirían en Estados Unidos por posibles actividades de inteligencia rusa en territorio mexicano.
Este señalamiento se enmarca en las tensiones entre México y Washington en materia de seguridad, cooperación bilateral e inteligencia.
- Según Riva Palacio, Christopher Landau, siendo embajador de Estados Unidos en México, protestó al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador que Martínez había entregado las identidades de los agentes estadounidenses en México a la Embajada de Rusia.
Quejas que siguen hasta la actual administración de Claudia Sheinbaum, que, según Estados Unidos, ha permitido que la embajada rusa en México tenga un 20% de personal superior a sus necesidades, a la que mayor parte acusan de espías.
Vínculos de huachicol y crimen organizado
A estas sospechas se suman señalamientos de testigos cooperantes que lo vinculan con una red de contrabando de combustible (diferente a los de los hermanos Farías Laguna), así como con operadores relacionados con distintos grupos criminales.
En medio de ese contexto, el exdirector del CNI habría abandonado su residencia en Vancouver, Canadá, y regresado a México tras el temor de que una eventual administración de Donald Trump impulsara acciones en su contra.
Desde entonces, se habría establecido en el sur del país, mientras las indagatorias y los reportes de inteligencia continúan colocando su nombre en el centro de la atención de los organismos de seguridad de Estados Unidos.
Según el periodistas, las autoridades estadounidenses identifican como el Número 1, el jefe, a López Obrador, quien como segundo tiene al general Martínez. Los subalternos, los Números 3 y 4, son el senador Adán Augusto López Hernández y el subsecretario de Agricultura, Leonel Cota.
Asimismo, explicó los vínculos del exdirector del CNI con el crimen organizado, siendo Carmona “El rey del huachicol” el enlace entre Martínez y grupos del crimen organizado.
- Según Riva Palacio, pocas semanas antes de ser asesinado, a finales de 2021, Carmona habría sido enviado por Martínez para reunirse en Puerto Vallarta con Audias Flores Silva, actualmente preso, que al ser abatido Rubén Nemesio Oseguera, se convirtió en el líder temporal del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Bajo esta perspectiva, la figura de Audomaro Martínez aparece como una pieza clave en las indagatorias de Estados Unidos, tanto por sus supuestos vínculos con operaciones ilícitas como por su presunto papel en el intercambio de información con los rusos.
La relación entre AMLO y Martínez
Riva Palacio también recalcó la relación entre López Obrador y Martínez. Se conocieron en la década de 1980, cuando el general estaba asignado a la 30ª Zona Militar en Villahermosa, Tabasco.
Con el paso de los años se convirtió en uno de sus colaboradores más cercanos, encargado incluso de tareas de seguridad durante campañas políticas y posteriormente al frente del aparato de inteligencia civil del país.
Martínez fue objeto de escrutinio cuando se dio a conocer que reservó la información de su patrimonio por 5 años, aludiendo seguridad nacional./Agencias-PUNTOporPUNTO
























