El deterioro de la salud mental entre niñas, niños y adolescentes en México se ha convertido en una señal de alarma: tan solo en 2024, el sistema público registró 144 mil 897 atenciones en este rubro, reflejo de una crisis que avanza con rapidez y que sigue, en gran medida, fuera del radar institucional.
- De acuerdo con la organización Save the Children México, los trastornos de conducta, la ansiedad y la depresión concentran cerca del 78 por ciento de los casos atendidos en población de entre cinco y 19 años, según datos de la Secretaría de Salud. Estas cifras forman parte del informe “Salud mental de niñas, niños y adolescentes en México: evidencia y áreas prioritarias para fortalecer sus entornos protectores”, que advierte sobre el crecimiento sostenido de estos padecimientos en el país.
Nancy Ramírez, directora nacional de incidencia política y temas globales de Save the Children, señaló en entrevista con Reporte Índigo que, si bien el informe permite dimensionar el avance del problema, la realidad podría ser aún más grave debido a la “cifra negra” de casos que no han sido detectados ni atendidos.
De acuerdo con la organización Save the Children México, los trastornos de conducta, la ansiedad y la depresión concentran cerca del 78 por ciento de los casos atendidos en población de entre cinco y 19 años, según datos de la Secretaría de Salud. Estas cifras forman parte del informe “Salud mental de niñas, niños y adolescentes en México: evidencia y áreas prioritarias para fortalecer sus entornos protectores”, que advierte sobre el crecimiento sostenido de estos padecimientos en el país.
Nancy Ramírez, directora nacional de incidencia política y temas globales de Save the Children, señaló en entrevista con Reporte Índigo que, si bien el informe permite dimensionar el avance del problema, la realidad podría ser aún más grave debido a la “cifra negra” de casos que no han sido detectados ni atendidos.
“La principal información que nos arroja el diagnóstico es que nos enfrentamos a una demanda creciente de atención en salud mental en infantes y adolescentes, ya que el sistema público registró en 2024 casi 150 mil atenciones en salud mental en menores de edad, particularmente por casos relacionados con ansiedad, depresión y con trastornos de conducta; sin embargo, hay que resaltar la observación que existe un número importante de población que no busca ayuda y aún así cada año nos encontramos ante un mayor número de casos”, señala Ramírez.
En el documento se detalla que la demanda de tratamiento se concentra notablemente en tres afecciones que agrupan el 77.7 por ciento del total: ansiedad con 34.6 por ciento, que representan 50 mil 88 casos; trastornos de conducta con 22.6 por ciento, que significan 32 mil 767 detecciones; y depresión con 20.5 por ciento, que refieren a 29 mil 699 atenciones.
- El informe de Save The Children destaca que la distribución por edad revela patrones diferenciados de manifestación de estas condiciones, ya que los trastornos de ansiedad concentran su mayor demanda en el grupo de 10 a 14 años con el 53.3 por ciento, lo que significan 26 mil 675 casos; seguido por el grupo de cinco a nueve años con 19.4 por ciento en 9 mil 739 infantes, y el grupo de 15 a 19 años registra 27.3 por ciento con 13 mil 674 diagnósticos.
- Por otro lado, la depresión se manifiesta predominantemente en la adolescencia tardía: 52.6 por ciento en el grupo de 15 a 19 años, con mil 15 mil 616 casos: mientras que 41.6 por ciento entre los 10 a 14 años en los que se encontraron 12 mil 351 casos, y 5.8 por ciento en el de cinco a nueve años con mil 732 casos.
La entrevistada también destaca que la detección de los casos es importante para tratar problemas desde la niñez, ya que se detonan debido a que se desarrollaron por años y al estallar se vuelven más complejos.
Pero cuando crecen, entre los 10 y 14 años, lo que se observa son temas de ansiedad, y en la adolescencia, de los 15 a los 19 años, lo que se detecta es depresión, se pasa de trastornos de conducta a problemas más complejo”, destaca Nancy Ramírez.
Violencia, pobreza y acoso escolar: factores que detonan trastornos niñas y niños
Los entornos y las situaciones de violencia que se viven desde casa hasta en el ambiente del país y en la sociedad en general, son parte de las consecuencias que causan la evolución de los trastornos que desequilibran la vida de los menores de edad y que los llevan a desarrollar los trastornos mentales, explica la experta en el tema.
«Finalmente el impacto emocional es profundo, sobre todo cuando hay una interconexión de factores en los que viven violencia familiar, pero también enfrentan situaciones de pobreza, de discriminación, y acoso escolar. Lleva a una acumulación grave que termina en estrés crónico o tóxico que tiende a causar mayores afectaciones en su salud mental”, explica Ramírez.
Al mismo tiempo destaca que la ola de violencia que se vive en el país también impacta en los menores de edad porque genera incertidumbre y miedo, entre otras emociones complejas, que alteran su vida y bienestar.
Atender las emociones desde la infancia es clave
La experta en el tema destaca que es importante hablar de los problemas de salud mental en niños y jóvenes, quienes se encuentran en una etapa sensible en la que forman las bases emocionales, cognitivas y sociales que permiten a las personas comprender sus emociones, relacionarse con otros y hacer frente a situaciones difíciles a lo largo de la vida.
También destaca que para ayudar a la situación Save the Children México invita a todos a visitar un espacio especial que tienen en su plataforma www.espaciodeemociones.org.
“Tras hacer el diagnóstico de la situación, Save the Children también hace una plataforma dirigida a niños y jóvenes para que tengan más información sobre manejo de emociones y actividades desde un lado pedagógico, es información que puede servir a las familias”, concluye Ramírez.
Menores, vulnerables al suicidio
Los problemas de salud mental en México se han agravado en los últimos años y han derivado en un aumento de los suicidios. Lo alarmante es que esta crisis también ha alcanzado a niñas, niños y adolescentes: en las últimas dos décadas, la tasa se ha duplicado entre menores de edad. Aunque históricamente este fenómeno se concentraba en varones, en el grupo infantil se observa un cambio preocupante: más de la mitad de los casos corresponde a niñas menores de 14 años, alerta Save the Children México.
- De acuerdo con la organización y cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2024 se registraron 9 mil 51 muertes por suicidio en el país, la cifra más alta de los últimos años. Si bien este dato refleja el panorama nacional, el diagnóstico advierte que la tendencia también impacta de forma creciente a la población infantil y adolescente, según el informe “Salud mental de niñas, niños y adolescentes en México: evidencia y áreas prioritarias para fortalecer sus entornos protectores”, elaborado por Save the Children México.
El documento subraya que, en adolescentes de 10 a 17 años, la tasa de suicidio se ha duplicado en las últimas dos décadas. Además, en el grupo de 10 a 14 años, el 59.1 por ciento de las muertes por esta causa en 2024 correspondió a niñas, un giro significativo frente al comportamiento histórico.
Aumentan casos entre niñas
Ante lo expuesto, Nancy Ramírez, resalta que la situación es alarmante ya que el suicidio es la expresión más grave que se detona problemas de salud mental y emocional.
También explica que una de las cuestiones que se ha identificado como parte de los datos estadísticos es que históricamente las muertes por estas razones son más frecuentes en niños y adolescentes, es decir, en hombres en general porque utilizan métodos que son más letales y también tiene que ver con que buscan menos ayuda por temas de estigma.
En ese contexto, a escala nacional los suicidios registrados en todas las edades aumentaron de 5 mil 12 en 2010 a 9 mil 51 en 2024, con el incremento más pronunciado entre 2019 y 2021 —periodo que coincide con la pandemia de COVID 19— cuando los casos pasaron de 7 mil 223 a 8 mil 432.
Mientras que en 2023 se registró el pico histórico con 9 mil 72 defunciones, cifra que en 2024 prácticamente se repite con 9 mil 51, lo que indica que la mortalidad por suicidio se mantiene en su nivel más alto desde 2010.
Atención se concentra en CDMX, Edomex, Guanajuato, Tabasco y Guerrero
Los casos de menores de edad con problemáticas de salud mental se han detectado en puntos específicos del país, ya que más de la mitad de estas atenciones se concentraron en cinco estados, lo que evidencia desigualdades en el acceso a servicios especializados, de acuerdo al informe “Salud mental de niñas, niños y adolescentes en México: evidencia y áreas prioritarias para fortalecer sus entornos protectores”, hecho por Save the Children.
- El documento detalla que la siguiente distribución: Ciudad de México con 16.9 por ciento, Estado de México 11 por ciento, Guanajuato 9.9 por ciento, Tabasco con 7.3 por ciento y Guerrero 5.1 por ciento.
- Sobre lo expuesto, Nancy Ramírez, de Save the Children, señala que no se tiene un diagnóstico específico del por qué la situación se concentra en estas entidades; sin embargo han detectado tres características que influyen en el fenómeno.
“Una tiene que ver con el efecto que juega la oferta y el registro, es decir, los estados que probablemente tienen más accesibilidad a servicios o mejores sistemas de referencia, de registro, de inspección están captando más atenciones; es decir, no necesariamente es porque haya más casos en esas entidades, sino porque probablemente hay más atenciones, una mejor forma de hacer los registros y las detecciones, porque todo esta información parte de lo que se está detectando en las atenciones que brinda el sistema de salud”, explica.
Otro factor es el efecto que juega el riesgo social, que refiere a los entornos de violencia, de pobreza, de ruptura comunitaria, que elevan esta demanda, como puede ser en casos específicos de Guerrero, Guanajuato y Estado de México.
Señala que a lo expuesto se suma el efecto demográfico que también puede ser una de las razones, porque los estados con mayor población, también pueden concentrar un mayor volumen de requerimiento de atenciones.
Advierte que también se debe tener en cuenta que las situaciones de violencia en esas entidades pueden ser uno de los factores importantes que impactan de manera negativa en la salud mental de los niños y jóvenes./Agencias-PUNTOporPUNTO
























