La dirección de las Universidades para el Bienestar “Benito Juárez” asegura tener 214 sedes alrededor de todo el país gracias a la donación de terrenos; sin embargo, sólo 120 le pertenecen de manera oficial y el resto está en un proceso lento de regularización o padece situaciones graves que han impedido su instalación.
- La directora general de este sistema, Raquel Sosa Elízaga, reconoció que el proceso para echar a andar las sedes es “más lento de lo que debería” y enlistó problemas que les han impedido utilizar los predios donados por autoridades comunales, ejidales y municipales.
“En este momento, ya tenemos registrados en la contabilidad gubernamental poco más de 120 predios, de los 214 que tenemos aprobados. El proceso es lento, porque hay que llenar una cantidad de documentos y requisitos –predio por predio–, y desgraciadamente tenemos una estructura orgánica muy pequeña. Entonces, a veces vamos más lentamente de lo que debiéramos”, dice la funcionaria.
Aunque los planteles no están construidos, sí existen alumnos matriculados en cada sede y en consecuencia, las Universidades para el Bienestar han habilitado decenas de “sedes alternas” o “aulas temporales”, que son ocupadas por estudiantes y maestros en tanto que se construye o rehabilita la edificación definitiva.
La socióloga admite que ese factor ha jugado en su contra, pues los estudiantes prefieren conocer las instalaciones terminadas, antes de tomar la determinación de inscribirse en una de las 37 carreras, con enfoque social y comunitario, que ofrece el sistema.
“Muchas veces, hay la idea de que una escuela debe estar lista de todo a todo, antes de que lleguen los alumnos. A veces, nos pasa que abrimos una sede alterna, y dicen ‘ya cuando la terminen, nos aparecemos’. Pero no hay duda de que cuando se ve desplegada la instalación –muy bonita, porque así son nuestras sedes– el número de estudiantes crece tremendamente”, afirma.
- La historiadora explica que las sedes alternas son de diverso tipo, y que pueden variar entre escuelas abandonadas, edificios del ayuntamiento, o escuelas de un solo turno, pero asegura que cada vez se usan menos.
- En este momento, ya tenemos registrados en la contabilidad gubernamental poco más de 120 predios, de los 214 que tenemos aprobados. El proceso es lento (…) y desgraciadamente tenemos una estructura orgánica muy pequeña.- Raquel Sosa Elízaga, directora general del sistema de las Universidades para el Bienestar “Benito Juárez”
- “Las sedes alternas se ubican en escuelas que no tienen un uso de tiempo completo, en escuelas abandonadas, de las que se mudaron los alumnos porque se construyeron nuevos edificios (…) en algún lugar nos prestaron al principio Casas de Cultura o algún edificio del municipio, pero ahora procuramos instalar ‘aulas iniciales’ de modo que los alumnos ya estén en el terreno”, precisa.
El decreto de creación de estas Universidades y los lineamientos de instalación/rehabilitación, publicados en enero de 2025, consideran factible ubicar a los estudiantes en sedes alternas, mientras se acondiciona la sede final. No obstante, no especifica cuáles espacios son aptos y cuáles no.
Además, los lineamientos obligan a una Comisión Técnica a evaluar los predios antes de incorporarlos al sistema, de modo que cumplan los requisitos básicos para instalar una sede educativa; Sin embargo, las Universidades del Bienestar han tenido complicaciones en al menos 30 predios seleccionados, según reveló Raquel Sosa.
“Ya estamos operando 214 sedes, pero no todas ellas están en un predio definido y en algunos casos –muy poquitos– cerca de 30, no hemos podido iniciar las actividades de instalación, por distintos tipos de problemas que no tienen que ver con nosotros”, precisó la directora.
Las sedes alternas se ubican en escuelas que no tienen un uso de tiempo completo, en escuelas abandonadas, de las que se mudaron los alumnos porque se construyeron nuevos edificios (…) ahora procuramos instalar ‘aulas iniciales’ de modo que los alumnos ya estén en el terreno.- Raquel Sosa Elízaga, directora general del sistema de las Universidades para el Bienestar “Benito Juárez”
En dichas sedes ha sido imposible entregar el proyecto ejecutivo o “simplemente iniciar labores”. El caso más grave es el de un terreno al que le hallaron “instalaciones de media tensión de la Comisión Federal de Electricidad (CFE)”.
“Está prohibido que nosotros podamos construir ahí y hemos tenido que buscar otras opciones”, admite Raquel Sosa .
- Además, en estados como Quintana Roo y Yucatán, el retraso se debe al hallazgo de vestigios arqueológicos que se localizaron en la exploración del terreno y por los que han detenido las labores por semanas y meses enteros.
- De acuerdo con Raquel Sosa , el Instituto Nacional Nacional de Antropología e Historia (INAH) se ha hecho cargo de los protocolos cuando así lo amerita, pero las Universidades del Bienestar han tenido que esperar al menos hasta que terminen las excavaciones.
“Hay situaciones que también escapan a nuestras posibilidades de solución: tenemos que esperar a que se hagan los estudios necesarios, en lugares donde encontramos vestigios arqueológicos, algunas otras tienen en proceso manifestaciones de impacto ambiental. Somos muy respetuosos de todas las normas, pero a veces lamentamos que esas sedes no se puedan usar todavía”, detalla.
Otros de los problemas que tienen paralizados algunos predios son el uso del suelo, taludes, conflictos internos en las comunidades, diferencias en el nivel del terreno o la necesidad de construir muros de contención.
- Sin embargo, Raquel enfatiza que la única situación difícil de atender es la falta de alumnos interesados . “En 2 o 3 sedes, que pensamos que podrían abrir pronto o este mismo año, no hemos reunido el número de estudiantes que requerimos (…) no es fácil de superar cuando tenemos dos opciones en el mismo municipio, o dos opciones demasiado cercanas y los alumnos no llegan”, dice.
De acuerdo con la directora general, esto ha ocurrido en las sedes de Quiroga, en Santa Fe de La Laguna, Michoacán y en Nuevo Ideal, Durango. La primera se encuentra enlistada como una de las 20 nuevas sedes que estaría lista para operar en 2026.
Sosa advierte que actualmente el órgano a su cargo ya evalúa las opciones. “Lamentablemente, la voluntad de que se establezca una sede, o una carrera, es grande de parte de la comunidad o de la asamblea de bienes comunales, pero no necesariamente le llega a todos los estudiantes. En este caso (en Santa Fe de La Laguna) vamos a volver a consultar para ver qué puede estar dificultando la llegada de alumnos y tratar de superarlo”, concluye.
- Pese a estas situaciones, los retrasos en la regularización de los predios y las múltiples sedes alternas que han debido habilitar, para este 2026 las Universidades del Bienestar ya alistan una nueva convocatoria, en la que aceptarán en donación 20 nuevos predios con la intención de crecer su matrícula , que actualmente es de 85 mil alumnos , y llegar a la meta de 300 sedes al finalizar el sexenio.
- Raquel Sosa anticipa que han recibido cerca de 90 solicitudes de diversas comunidades en México, aunque aún no se publica la convocatoria, y que ante la cantidad de opciones, será necesario adelantar el proceso.
“Los años pasados habíamos abierto la convocatoria en el mes de mayo, pero ahora hemos decidido hacerlo antes para que tengamos tiempo suficiente de valorar todas las opciones, para ir a visitar las comunidades, para ver cuáles son las necesidades que tienen, para analizar la factibilidad de acuerdo con el número de egresados de bachillerato, evaluar la cercanía o lejanía respecto a otras opciones de estudio, entre otras”, apunta.
La directora general advierte que “ya con la experiencia” es posible valorar, visitar y descartar algunos terrenos, e insiste en que las Universidades del Bienestar tienen el presupuesto y la capacidad para ofrecer opciones de estudio a miles de jóvenes excluidos y rechazados de la educación superior. Este 2026, les fue aprobado un monto de 3 mil 105.3 millones de pesos./Agencias-PUNTOporPUNTO
























