Los JÓVENES de HOY tienen MENOS oportunidades EDUCATIVAS y LABORALES

Los jóvenes no logran estudiar más que sus padres, no solo se pierde una historia de superación, también se pierde crecimiento económico.

Por primera vez en décadas, los jóvenes en México tienen menos oportunidades educativas y opciones laborales que sus padres, pues entre 2016 y 2024 el porcentaje de mexicanos de entre 18 y 24 años que lograron superar el nivel educativo de sus progenitores cayó del 72% al 67%, de acuerdo con un análisis del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

Esta disminución, aunque aparentemente moderada, es una señal crítica, mientras la movilidad social educativa, pilar del desarrollo económico sostenible, pierde fuerza en México.

  • “Lo que hemos encontrado es que los años de escolaridad entre padres e hijos apenas aumentaron ligeramente. Pasamos de padres con cerca de 9 años de escolaridad -equivalente a secundaria- a hijos con 11 años, apenas por debajo del nivel medio superior”, señaló Rocío Espinosa Montiel, investigadora del CEEY.

Comentó que esta brecha educativa intergeneracional, que históricamente había mostrado avances constantes, comienza a estancarse en un momento clave, ya que el país se enfrenta a desafíos estructurales: bajo crecimiento económico, informalidad laboral persistente y un sistema educativo con desigualdades profundas.

Condiciones de vida

El problema, más allá del acceso a la educación, está en la calidad, la permanencia y las condiciones para que los jóvenes terminen sus estudios.

  • Factores como el lugar de nacimiento, el nivel educativo de los padres, la riqueza familiar e incluso el tono de piel siguen marcando el destino académico y económico de millones de jóvenes, según estudios de movilidad social del mismo centro.
  • «Una buena política pública debería atender estos puntos de origen que generan desigualdad estructural. Lo que buscamos es que haya un piso parejo, que cada persona pueda desarrollar su potencial, independientemente de su contexto», enfatizó.

Si bien la escolaridad promedio en México ha aumentado -hoy es de 10.3 años según el INEGI-, el entorno que rodea a los jóvenes no siempre favorece su desarrollo académico.

  • La falta de apoyos económicos, la necesidad de incorporarse tempranamente al mercado laboral y la baja oferta de empleos formales bien remunerados son factores que empujan a miles a abandonar sus estudios.
  • Además, Espinosa Montiel detalló que “el sistema educativo aún no ofrece una respuesta robusta en términos de formación técnica, habilidades digitales o competencias blandas, elementos clave para insertarse con éxito en la economía del siglo XXI”.

El impacto de esta desaceleración educativa no es sólo social: tiene consecuencias directas sobre la productividad nacional.

  • La economista puntualizó que una fuerza laboral menos calificada reduce la competitividad del país y limita su capacidad para atraer inversión extranjera y generar innovación.

En otras palabras, cuando los jóvenes no logran estudiar más que sus padres, no solo se pierde una historia de superación, también se pierde crecimiento económico.

  • La caída del 72% al 67% en jóvenes que superan la escolaridad de sus padres no es solo un dato estadístico, es un síntoma de retroceso estructural en un país que aún no garantiza igualdad de oportunidades reales.
  • Por su parte, Ángelica Ortiz, estudiante de preparatoria, comentó que a sus 17 años está a punto de terminar sus estudios de nivel medio superior, “no ha sido fácil, porque mi papá prefiere que me vaya a trabajar para ayudar en el sostén de la casa, somos 6 personas: mis padres, mis 3 hermanos y yo.
  • Don Joel Martínez es papá de dos jóvenes, de 19 y 24 años. Pablo, el mayor de los hijos, “no terminó ni siquiera el segundo semestre de su ingeniería, pues fue necesario que se metiera a trabajar para ayudar en los gastos”.

Y enfatizó: “En cambio Pablo, no ha dejado de prepararse y a la par tiene que trabajar en la tiendita cercana a la casa para cubrir sus gastos, porque yo no le doy”, dijo mientras seguía arreglando las balatas de un auto en su taller mecánico.

Tabla de 2016 a 2024

  • Estudios. El 33% de los jóvenes entre 18 y 24 años no logró superar la escolaridad de sus padres
  • Edad. Mexicanos entre 18 y 24 años han igualado o quedado atrás de sus padres en términos de años de escolaridad
  • Apoyo económico. En 2016, hogares de padres con menor educación recibieron 50% de apoyo por parte del Gobierno
  • Movilidad. En 2024, la probabilidad de alcanzar estudios universitarios es para quienes tiene padre con licenciatura.

El 40% de los jóvenes mexicanos está sin empleo

  • Actualmente en México el 40 por ciento de las personas desempleadas en México tienen entre 20 y 29 años de edad, de acuerdo con el último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), lo que confirma una brecha entre la juventud y las personas ocupadas.
  • Además, el informe revela que la tasa de desocupación juvenil es tres veces mayor que la de los adultos, y que cerca del 60 por ciento de los jóvenes trabajan en la informalidad, sin acceso a seguridad social ni condiciones laborales dignas.

Esa precariedad limita su potencial y compromete la sostenibilidad del talento.

¿Por qué pasa esto?

  • Según el Foro Futuro (organizado por Santander y Cinco Días), las empresas prefieren desarrollar talento dentro de la organización en lugar de buscar fuera, mediante programas de upskilling, movilidad interna y evaluación continua.

“Para las empresas mexicanas, asumir una estrategia que integre a los jóvenes con formación, desarrollo y oportunidades reales no solo contribuye a frenar la desocupación juvenil, que afecta a cuatro de cada diez jóvenes sin empleo, sino que impulsa la competitividad, reduce costos organizacionales y fortalece su reputación social”, explicó Fernando Rojas, director socio de la firma Essentia Advisory (ESSAD).

  • Además, el portal ‘México ¿cómo vamos?’ destaca que el sistema educativo y los modelos de formación aún no logran alinear las habilidades que se enseñan con las demandas reales del mercado laboral.

¿Qué provoca no atender esta situación?

De acuerdo con el OIT, no atender dicha situación genera que se pierdan recursos clave para la innovación y el crecimiento corporativo.

  • Afirma que los jóvenes aportan nuevas perspectivas, habilidades digitales emergentes y mayor adaptabilidad, elementos cada vez más críticos en un mundo laboral en transformación.

Esto fortalece la retención, reduce la rotación y convierte al talento joven en un motor de crecimiento sostenible.

La OIT también advirtió en su informe que ignorar la realidad del desempleo y subempleo juvenil conlleva altos costos sociales y económicos como:

  • Pérdida de productividad.
  • Menor consumo e inversión internas.
  • Desplazamiento a actividades informales.
  • Riesgo de desafección social.

En México, expertos del IMCO han señalado que el país está desperdiciando una oportunidad estratégica al no aprovechar el potencial de su juventud.

En México el 40 por ciento de las personas desempleadas en México tienen entre 20 y 29 años de edad.

¿Cómo es la brecha entre hombres y mujeres jóvenes?

Por otra parte, de acuerdo con el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), con base en los datos del segundo trimestre de 2025 de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), explicó que la desigualdad también afecta por género, pues para la población entre 25 y 64 años, los hombres perciben un ingreso laboral promedio 24 por ciento más alto que las mujeres.

  • Según los mismos datos de la ENOE, la participación laboral de las mujeres es de 57 por ciento, mientras que entre los hombres alcanza el 90 por ciento.
  • Además, entre las personas ocupadas, las mujeres trabajan de manera remunerada menos tiempo que los hombres: 37 y 44 horas por semana.
  • En resumen, aunque el ingreso promedio por hora tiende a equilibrarse, las mujeres cuentan con un menor espacio de participación en el mercado laboral.

¿Cómo pueden las empresas convertir el desafío en ventaja?

Expertos en derecho laboral, contabilidad y gestión de talento humano de la firma Essentia Advisory (ESSAD) coinciden en que hay que adaptar los procesos internos de las empresas a las fortalezas de los equipos de trabajo formados por nuevos talentos, recomendando:

  • Adoptar estrategias de talento interno, identificando y potenciando jóvenes mediante programas personalizados, evaluación constante y movilidad interna desde entradas tempranas.
  • Fomentar alianzas público-privadas que conecten la formación educativa con las demandas reales del sector empresarial.
  • Promover la inclusión laboral formal, evitando que los jóvenes permanezcan en la informalidad, para garantizar condiciones dignas, seguridad social y crecimiento profesional.

Un reto estructural para el país

Los niveles de desempleo e informalidad juvenil no sólo reflejan la fragilidad del mercado laboral, sino que también anticipan riesgos a futuro, como una pérdida de productividad, menores ingresos fiscales y mayor desigualdad.

  • Patricia Ortiz, una joven de 28 años que estudió Administración de Empresas, pero sólo ejerció un par de años como cajera, después optó por la informalidad, comentó que para ella y su familia fue un esfuerzo que ella estudiara la licenciatura, y aunque no se arrepiente, reconoce que con ella no pudo acceder a la movilidad social.

“Yo pensaba que tener estudios me iba a dar más oportunidades, pero no fue así, y tampoco soy la única, algunos de mis primas también estudiaron y tampoco ejercen”, comentó Patricia.

Además, falta de acceso a empleos formales limita las posibilidades de los jóvenes para cotizar en el sistema de pensiones o acceder a créditos de vivienda, lo que agrava las brechas socioeconómicas.

  • “Estos datos muestran una tendencia persistente en el país: la dificultad de los jóvenes para acceder a empleos estables y bien remunerados. En contraste, quienes sí logran insertarse al mercado laboral lo hacen mayoritariamente en condiciones de precariedad”, comentó Rogelio Gómez, presidente ejecutivo de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.
  • Los expertos comentan que este fenómeno se debe a múltiples factores, entre ellos la falta de experiencia laboral, la rotación constante de empleo, la escasez de políticas públicas efectivas de inserción laboral y la débil conexión entre los sistemas educativos y el mercado de trabajo.

Pobreza se agudiza en los jóvenes

De acuerdo con la organización Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, el rezago que tienen los jóvenes en materia laboral, produce un efecto acumulativo que va deteriorando las posibilidades de que este sector acceda a empleos dignos y condena a muchos de ellos a la pobreza.

  • Rogelio Gómez destaca que la falta de oportunidades laborales, hace que el 31% de las personas de entre 15 y 29 años vive en pobreza, es decir, casi 12 millones.

“La falta de políticas que mejoren el mercado laboral en México, hará que los jóvenes sean la generación más empobrecida. Lo que vemos es que cada vez menos pueden comprar una casa, no tienen capacidad de ahorro, sus salarios son bajos y muchos ni siquiera tienen seguridad social”, comentó Héctor Magaña, coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tec de Monterrey. /PUNTOporPUNTO

Recibe nuestro boletín informativo, suscríbete usando el formulario