Se eleva el CONSUMO de DROGAS en EUROPA, revela análisis de AGUAS RESIDUALES

La más reciente investigación basada en muestras de los alcantarillados de un centenar de urbes revela que el consumo de la cocaína continúa propagándose en Europa.

  • El mayor proyecto europeo de vigilancia del uso de drogas ilegales a través del análisis de aguas residuales, cuyos resultados serán publicados hoy miércoles por la Agencia de la Unión Europea sobre Drogas (EUDA), muestra entre 2024 y 2025 un incremento de 22% de la presencia de la cocaína en los caños de las ciudades que notificaron durante ese periodo.

Las mayores concentraciones de cocaína detectadas se ubican en las ciudades de Europa occidental y meridional, especialmente en Bélgica, España y los Países Bajos, aunque otras regiones están mostrando incrementos importantes, como Dinamarca, Alemania, Austria, Letonia y Lituania.

Desmenuzando por ciudades, no hay ninguna otra ciudad con trazas de cocaína más elevadas que Middlesbrough, la urbe más poblada de Yorkshire del Norte, ubicada al norte de Inglaterra.

La concentración de residuos de cocaína en esa urbe británica es aproximadamente 90% más elevada que la registrada en las otras dos ciudades con los mayores indicadores, Bristol, en el Reino Unido, y Lleida, en España.

  • Otras ciudades con altas concentraciones son Amberes, Bruselas y Lieja en Bélgica; Granada, Santiago y Barcelona en España; Ginebra, Lucerna y Zúrich en Suiza; Ámsterdam y Róterdam en Países Bajos, y Kufstein en Austria.
  • En total, de las 85 ciudades con datos disponibles en 2024 y 2025, 48 reportaron un incremento de los residuos de cocaína, 21 se mantuvieron estables y sólo 16 mostraron un descenso. En 2024, en comparación con 2023, los residuos de cocaína en las aguas residuales municipales aumentaron en 39 ciudades.
  • Las 10 ciudades europeas que participaron en el lanzamiento del programa en 2011, así como esta última edición, entre ellas Milán, Barcelona, Santiago, Ámsterdam, Róterdam, Amberes y París, muestran un aumento general al paso de los años.

El consumo de la cocaína en la mayoría de las ciudades europeas se mantuvo relativamente estable entre 2011 y 2015. A partir de 2016 hubo un punto de inflexión al alza que hasta la fecha no parece detenerse. Se estima que alrededor de 2.7 millones de europeos de entre 15 y 34 años consumieron cocaína en el último año.

El proyecto examinó aguas residuales de 115 ciudades europeas de 25 países, 23 miembros de la UE, Noruega y Turquía, para determinar los comportamientos de consumo de drogas de sus habitantes. Se analizaron muestras de aguas residuales de una población de 72 millones de personas para identificar la presencia de anfetamina, cocaína, metanfetamina, éxtasis, ketamina y cannabis.

“Las aguas residuales de Europa cuentan la historia de un fenómeno de las drogas que está muy extendido, variado y en constante flujo. El análisis de aguas residuales nos ayuda a realizar un seguimiento temprano de estos cambios para comprender mejor dónde se necesita atención y recursos y para fundamentar respuestas políticas y de salud pública basadas en datos contrastados en toda Europa”, afirma Lorraine Nolan, directora ejecutiva de la EUDA.

  • El estudio revela un aumento de la ketamina en aguas residuales en casi 41%, y una caída de la presencia del éxtasis. El reporte al que ha tenido acceso EL UNIVERSAL señala que el descenso en la presencia de la droga de diseño “fue más evidente en ciudades de Alemania, Austria y Eslovenia, y es mayor que el observado en 2020, cuando casi la mitad de las ciudades notificaron descensos durante el cierre por el Covid-19”.

Por otro lado, los resultados muestran patrones divergentes para el cannabis, la anfetamina y la metanfetamina, al haber aumentos y descensos. Un 44% de las ciudades notificaron un descenso de las detecciones del metabolito del cannabis, mientras que 33% un aumento. Las concentraciones más elevadas se identifican en Alemania, Países Bajos y Eslovenia.

Los niveles más altos de anfetamina se notificaron en Bélgica, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Suecia y Noruega, y los más bajos en Italia, Chipre y Turquía.

En cuanto a la metanfetamina, una droga en la que se ha identificado la presencia del narco mexicano en la producción europea, su uso se concentra en la República Checa y Eslovaquia, concretamente en Ceske Budejovice, Ústí nad Labem, Plzen, Piestany y Bratislava. Aunque comienza a ganar terreno de manera discreta en ciudades de Alemania, España, Chipre, Lituania, Países Bajos, Noruega y Turquía./Agencias-PUNTOporPUNTO

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