Los sindicatos son la cuarta entidad en la que menos confianza tienen los ciudadanos, después de los partidos políticos, las Cámaras de Diputados y Senadores y los Ministerios Públicos, según el Instituto de Estadística y Geografía (Inegi).
- Entre los años 2023 y 2025, el grado de percepción de confianza de la población en los sindicatos pasó de 38.5 por ciento a 34.2 por ciento, de acuerdo con la «Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental«.
- En contraste, la población mostró mayor confianza en la familia, universidades públicas y escuelas de educación básica.
Expertos opinan que esta desconfianza en las organizaciones sindicales se debe a que se encuentran alejados de la base trabajadora, además de que un cambio en la percepción que se tiene de los mismos, tardará en llegar.
«El gran problema son décadas de corporativismo, la clase trabajadora tiene cien años de vivir un esquema de distancia con las direcciones sindicales, eso no se va a cambiar aún cuando esté en la ley», opinó Alfonso Bouzas, abogado laboral.
- Añadió que, a pesar de la reforma laboral, sigue existiendo el sindicalismo corporativista, es decir, dirigentes sindicales que se insertaron en el Gobierno para defender sus propios intereses y se encuentran distanciados de la representación que dicen tener.
Bouzas dijo que la tasa de sindicalización en el País sigue siendo baja, ya que es de 7 por ciento de la Población Económicamente Activa.
- Saúl Escobar, del Instituto de Estudios Obreros Rafael Galván (IEORG), consideró que la
implementación de la ley relativa a la democracia sindical y la negociación colectiva ha avanzado muy lentamente.
«El panorama sindical sigue dominado por estructuras antidemocráticas y además han surgido nuevas organizaciones sindicales cercanas al oficialismo que se utilizan para simular la contratación colectiva», comentó como parte del Foro «Libertad Sindical».
Abundó que los cambios promovidos en la reforma laboral hablan de cambios en papel, pero no en la realidad.
«Todavía hay una gran distancia entre las normas laborales y lo que ocurre en la vida real. Cerrar la brecha entre la ley y la realidad requiere instituciones fuertes. En el caso de los asuntos del trabajo, resultan importantes los mecanismos de ayuda al empleo; el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral; las procuradurías de defensa del trabajo; la inspección y los juzgados laborales», afirmó./Agencias-PUNTOporPUNTO























