El dengue se extiende por América y nadie puede asegurar en qué lugar exacto se desarrollará el próximo brote.
- Sin embargo, un equipo de científicos de los Estados Unidos, Brasil, Argentina, Colombia y México analizó cerca de 35 años de datos y encontró un patrón regional de brotes de dengue directamente relacionado con el clima.
- Identificaron que las grandes epidemias de dengue suelen activarse en distintas regiones del continente cerca de cinco meses después de un episodio de El Niño.
- También mostraron que los brotes locales se repiten año tras año, se sincronizan entre ciudades separadas y tienden a escalar después de altas temperaturas o grandes lluvias. Los resultados se publicaron en la revista Science Translational Medicine.
Entre los autores figuran especialistas de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), la Universidad de Harvard y la Universidad de Colorado de los Estados Unidos, la Organización Panamericana de la Salud, el Instituto Oswaldo Cruz, de Brasil, y el Instituto Nacional de Salud Pública de México.
También colaboraron investigadores de las universidades públicas de Córdoba (UNC) y San Martin (UNSAM) de la Argentina y el Conicet.
Los resultados del trabajo aportan una visión completa de la incidencia regional del dengue en América Latina y puede ayudar en la predicción y las acciones posibles para reducir los casos y los fallecimientos.
Qué le pasa a una persona que tiene dengue
El dengue es una enfermedad viral. Es transmitida por las picaduras de hembras del mosquito Aedes aegypti.
Cuando se adquiere la infección, la persona puede registrar fiebre alta, dolor de cabeza, dolor muscular y sensación de malestar general.
- La fiebre suele aparecer de repente. Van con ella dolor detrás de los ojos y en las articulaciones. En algunos casos, el paciente puede presentar manchas en la piel y náuseas. El malestar se hace fuerte y afecta mucho la vida diaria.
Cuando la enfermedad se agrava, puede haber dolor fuerte en el abdomen, vómitos y sangrado. Existen casos de “dengue grave”, que pueden ser mortales si las personas no reciben tratamiento adecuado.
Así se investigó el dengue y estos son los resultados
El equipo de investigadores quiso identificar si existe una relación entre los cambios climáticos y la aparición de brotes de dengue en distintas zonas de América.
- Estudiaron datos de vigilancia sanitaria desde 1985 hasta 2019. Tuvieron en cuenta 213 provincias e islas de catorce países de América Latina y el Caribe. Compararon meses y años con más casos con momentos de mayor calor y de lluvias intensas.
De esa manera, detectaron que más del 60% de las regiones presentaron brotes anuales de dengue. Esto significa que la mayoría de los brotes se repiten con intervalos muy similares.
- Más de la mitad de todas las provincias o islas estudiadas tuvo brotes aproximadamente cada 12 meses, con una fuerte sincronía observada.
“Los brotes regionales pueden sincronizarse en regiones separadas por miles de kilómetros, con una diferencia de apenas seis meses en el tiempo de aparición”, puntualizó Aníbal Carbajo, uno de los coautores e investigador del Conicet y la UNSAM en diálogo con Infobae.
Una de las observaciones más relevantes fue que tras eventos fuertes de El Niño, los brotes regionales de dengue se intensificaron. Esto ocurrió en 1997, 2007 y 2015, años en que varias naciones sufrieron epidemias coordinadas.
El estudio detectó que los cambios en el clima no son el único factor que explica los brotes.
- Los expertos señalaron la movilidad de las personas, la presencia de varios tipos de virus del dengue en la región y la forma en que crecen las ciudades. Todos esos factores actúan juntos y favorecen el desarrollo súbito de epidemias.
La sincronización de los picos de dengue ocurre más a menudo en regiones alejadas del ecuador, donde las estaciones están más marcadas. En lugares como Brasil y el norte de Argentina, los brotes se dan casi siempre en los mismos meses del año.
Recomendaciones clave para prevenir futuros brotes
Tras analizar los datos, los investigadores recomendaron que se debería fortalecer la cooperación entre países para mejorar la prevención y el control del dengue. Compartir datos y coordinar acciones puede marcar la diferencia al momento de anticipar los brotes y activar la respuesta sanitaria.
Los expertos advirtieron que el clima explica parte, pero no todo, del comportamiento del dengue.
- La inmunidad de la población, la creciente urbanización y el movimiento de personas dentro de los países también ayudan a que el dengue reaparezca una y otra vez.
- Los científicos reconocieron que la precisión de los registros fue una limitación, ya que no en todas las regiones se mide el dengue de la misma forma ni se reportan los mismos niveles de casos. Por eso, aconsejaron mejorar los sistemas de vigilancia y la detección a tiempo.
Como sugerencia principal, los autores del estudio insistieron en que se debe prestar especial atención a las ciudades que muestran más epidemias para que el dengue no vuelva a golpear con tanta fuerza.
Más del 50% de los adultos en Argentina ya estuvo expuesto al dengue
Un estudio publicado en la revista The Lancet Regional Health – Americas muestra un salto histórico en la cantidad de personas con defensas contra el dengue en Argentina. El análisis, realizado sobre más de cinco mil donantes de sangre de distintas regiones del país con alta prevalencia del virus, indica que la mitad de los adultos ya estuvo expuesta, según datos recolectados en el 2025.
Los resultados, obtenidos por un equipo conformado por científicos del CONICET y otras instituciones nacionales, revelan grandes diferencias entre provincias y grupos de edad: algunas zonas del norte superan el 70% de personas con anticuerpos, mientras que en otras los valores resultan mucho menores. Las conclusiones subrayan la urgencia de adaptar la vigilancia y la prevención según la realidad de cada territorio.
Radiografía nacional: cómo se trazó el mapa de la exposición al virus
El trabajo subraya que Argentina experimentó en la última década dos epidemias de dengue sin precedentes. La última, en la temporada de 2023-2024, dejó más de 580.000 casos y alrededor de 400 fallecidos, lo que impulsó la necesidad de generar datos actuales y fiables sobre la circulación viral. Los autores utilizaron dos rondas de muestreo (2023 y 2025) para captar el impacto acumulado.
La seroprevalencia es una medida que indica cuántas personas, dentro de un grupo, tienen anticuerpos en la sangre contra un virus, en este caso, el dengue. Esto significa que esas personas estuvieron expuestas al patógeno en algún momento, incluso si no tuvieron síntomas. Medirla ayuda a saber qué parte de la población ya tuvo contacto con la enfermedad, aunque nunca haya recibido un diagnóstico. Esto es precisamente lo que estudió el equipo científico.
Diseñaron un relevamiento sobre donantes de sangre adultos en tres grandes regiones de Argentina: el centro, el noreste y el noroeste del país. El estudio incluyó a 5.443 personas, la mayoría de ellas de mediana edad y con una proporción de mujeres cercana al 44%. Para detectar si las personas habían estado en contacto con el dengue, se utilizó un análisis de sangre llamado ELISA, considerado muy preciso por su alta sensibilidad y especificidad.
- En el análisis realizado en 2023, el 23,1% de los donantes presentaba anticuerpos contra el dengue, lo que equivale a casi uno de cada cuatro adultos evaluados. Dos años después, en 2025, la proporción subió a 50,6%, es decir, la mitad de los participantes.
- “El incremento refleja la magnitud de los brotes recientes de Argentina en 2022/23 y 2023/24. Además, la expansión del vector Aedes aegypti hacia regiones templadas y frías favoreció la transmisión en áreas donde antes era más limitada”, afirmó Federico Di Lello, investigador del CONICET quien participó del estudio, en diálogo con Infobae.
Los valores más altos de exposición al virus se registraron en provincias del norte y noreste, como Tucumán (78,8%) y Santiago del Estero (78,5%). En comparación, en regiones del centro del país y en el área metropolitana (incluyendo Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y el AMBA), la prevalencia se mantuvo entre 31,9% y 35,7%.
“El clima cálido en esas regiones favorece la proliferación del mosquito y el dengue tiene una circulación histórica más intensa también asociada con los países limítrofes”, apuntó Di Lello.
Y agregó: “En la Región Centro, aunque las condiciones climáticas son menos propicias, igualmente se han observado seroprevalencias muy elevadas. Esto se relaciona con la gran densidad poblacional, especialmente en el AMBA, que facilita la transmisión viral incluso en ambientes menos favorables para el vector. En conjunto, los hallazgos muestran cómo factores ambientales, demográficos y la intensidad de circulación en los últimos brotes interactúan para moldear la dinámica del dengue en distintas zonas del país”.
- El análisis por edades mostró que las personas mayores de 56 años fueron quienes más frecuentemente presentaron anticuerpos en 2025, con un 58,9%. Al comparar por sexo, el 51,3% de los hombres tenía defensas detectables frente al dengue, frente al 49,6% de las mujeres.
- Los resultados indican que la seroprevalencia estimada refleja tanto la transmisión sintomática como los casos asintomáticos, que pueden representar hasta el 50% de las infecciones. El informe explica que las diferencias entre regiones se deben a que en el norte argentino el virus circula de manera constante y los brotes se repiten cada vez con más frecuencia.
Esto coincide con lo que señalan la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Ministerio de Salud de la Nación, quienes advierten que estas provincias podrían llegar a tener una situación parecida a la de otros países de Latinoamérica donde el dengue es común y los contagios ocurren todos los años.
Para dimensionar el aumento de personas expuestas al dengue, pueden observarse los resultados de un estudio anterior realizado entre 2020 y 2021, también encabezado por los mismos científicos. En ese trabajo, que analizó 1.530 donantes de sangre de todo el país, solo el 14,4% tenía defensas contra el dengue. Cinco años después, la proporción supera el 50%, lo que muestra un crecimiento acelerado.
El dengue puede transmitirse por transfusión de sangre si una persona dona durante el período en que el virus está presente en su sangre, aunque no tenga síntomas. Si esa sangre se utiliza en una transfusión, el receptor puede infectarse.
El riesgo aumenta en regiones donde el virus circula de forma continua y hay muchos casos, ya que es más probable que algunos donantes tengan el virus en su sangre sin saberlo. Por eso, es relevante monitorear este riesgo en zonas con alta circulación de dengue.
- Además, el aumento de personas expuestas a distintos serotipos de dengue eleva el riesgo de cuadros graves en quienes se infectan más de una vez. El dengue tiene cuatro serotipos diferentes (DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4), y contagiarse con uno no protege frente a los otros. El estudio señala que, en estos casos, el sistema inmunológico puede reaccionar de forma más intensa y provocar complicaciones severas.
- El experto indicó que en el estudio realizado en el 2022 predominaban los serotipos DENV-1 y DENV-4, pero los datos recientes y estudios en curso muestran que el DENV-2 fue el principal serotipo circulante.
- Según Di Lello, “la elevada seroprevalencia implica que una gran proporción de la población ya atravesó una primera infección. En este contexto, la introducción y predominio de un nuevo serotipo como el DENV‑2 aumenta la probabilidad de infecciones secundarias más severas en personas previamente infectadas con DENV‑1 o DENV‑4″.
“Cuando alguien ya tuvo dengue y se vuelve a infectar con otro tipo del virus, las defensas que generó en la primera infección pueden jugarle en contra. En lugar de proteger, esos anticuerpos pueden facilitar que el virus cause una enfermedad más intensa. Por eso, el aumento de personas con anticuerpos significa que hay más riesgo de que aparezcan casos graves en los próximos brotes. Esto hace todavía más urgente reforzar la prevención y preparar mejor al sistema de salud”, explicó.
El dengue como posible reto permanente
El aumento de la seroprevalencia por encima del 50% representa un desafío importante para el sistema de salud argentino. El informe advierte que, en el norte del país, la situación empieza a parecerse a la de lugares donde el dengue circula de manera permanente y los brotes se repiten año tras año. Esto obliga a reforzar las tareas de vigilancia, mejorar las estrategias de prevención y redoblar el control del mosquito que transmite la enfermedad.
- Según el Boletín Epidemiológico Nacional N°810, desde el comienzo de la temporada 2025/2026 el número de casos confirmados por laboratorio se mantiene bajo (66 en total), aunque el monitoreo continúa para detectar cualquier aumento en los contagios. Aclaran que, de esos casos, el 59% son personas sin antecedentes de viaje y, el 41% tienen antecedentes de viaje a Brasil, Paraguay, Venezuela, México, Colombia, República Dominicana, Cuba, Indonesia, Pakistán, Maldivas y Sri Lanka.
- Por otro lado, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) recuerda que el dengue puede afectar a personas de todas las edades y, en algunos casos, provocar cuadros graves. La transmisión depende del mosquito Aedes aegypti, presente en casi todo el país. No existe un remedio específico para tratar la enfermedad, por lo que la mejor forma de evitarla es controlar los criaderos de mosquitos, mantener la vigilancia sanitaria y brindar información clara a toda la comunidad.
“Los hallazgos muestran que la vigilancia oficial subestima la magnitud real de la epidemia, en parte por su propia naturaleza: se centra en los casos sintomáticos, cuando en realidad la mayoría de las infecciones por dengue son asintomáticas y no llegan a registrarse. Además, durante brotes tan severos como los de 2023 y 2024, el sistema de salud se ve desbordado y pierde capacidad para captar y reportar la totalidad de los casos” concluyó Di Lello.
De acuerdo con el experto, esto marca un cambio importante en el panorama nacional y refuerza la necesidad de adaptar las políticas de salud, como el control vectorial, el tamizaje de donantes en períodos epidémicos, y la evaluación de las estrategias de vacunación para anticipar y responder a futuras epidemias.
La otra crisis de Cuba: basura, dengue y chikunguña
La acumulación de montones de basura se ha convertido en uno de los signos más visibles de la crisis en Cuba, mientras el gobierno afirma que sus reservas de petróleo se agotaron. Con poco combustible para hacer funcionar los camiones de basura, los montones de desechos —algunos de más de un metro de altura y que abarcan media cuadra de largo— se han convertido en parte usual del paisaje de La Habana, la capital cubana.
Para hacer frente a la situación, la gente ha empezado a prender fuego a la basura.
Las pilas de basura se han convertido en símbolo de las consecuencias extremas del bloqueo petrolero del gobierno de Donald Trump contra Cuba. Pero el problema persiste desde hace más de una década y refleja la dificultad de Cuba para prestar servicios básicos con una economía estatal centralizada, ampliamente criticada y asfixiada por el embargo comercial estadounidense. En consecuencia, muchos cubanos consideran que su gobierno tiene tanta responsabilidad como el embargo.
- Los expertos en salud pública advierten de que la proliferación de basureros amenaza con provocar una explosión de enfermedades transmitidas por mosquitos este verano, sobre todo a medida que los apagones prolongados se hacen cada vez más frecuentes.
- El dengue, chinkunguña y otras enfermedades transmitidas por mosquitos se han vuelto cada vez más comunes en Cuba. Los montones de basura y el agua estancada atraen a moscas, mosquitos y otras alimañas, lo que probablemente propagará más enfermedades en un país donde incluso el gobierno reconoce que su sistema de salud pública está sometido a graves tensiones.
El gobierno cubano no respondió a las solicitudes de comentarios, pero ha sido franco en sus comentarios públicos sobre el problema de la basura.
“Es verdad que nos faltan recursos, pero también nos ha faltado más iniciativa, más exigencia, prioridad”, dijo el primer ministro Manuel Marrero a finales del año pasado en el periódico estatal cubano Cuba debate sobre la crisis de la basura.
El problema es especialmente grave en barrios urbanos densamente poblados como Centro Habana, una zona obrera deteriorada donde los edificios se derrumban cada cierto tiempo.
La basura de las calles Concordia y San Nicolás del barrio se acumula tanto que puede cubrir media cuadra, ocupando las aceras. Los contenedores de plástico azul provistos por el gobierno quedan tan enterrados dentro de los desechos que ya no son visibles. A veces, en lugar de camiones de saneamiento, se necesitan montacargas para llevarse la basura.
- En la calle San Martín del municipio del Cerro, al suroeste del centro de la ciudad, dos basureros informales compiten en tamaño.
Uno de ellos, en sus peores días, se extiende por unos 36 metros, aproximadamente la longitud de 11 coches estacionados. El otro es redondo y, en una visita reciente, alcanzaba un diámetro de unos 6 metros.
Dengue en México: avanza aprobación de dos vacunas
David Kershenobich, secretario de Salud, informó sobre los avances en el combate al contagio del Dengue en México, reiterando que el gobierno federal busca reducir los casos hasta en un 50% hacia el 2030.
En ‘La Mañanera del Pueblo’, el funcionario federal indicó que, como parte de la estrategia, las autoridades de salud han trabajado en tres acciones relacionadas a la medicina preventiva.
- Detalló que de enero a mayo de este año se han registrado 2 mil 136 casos de dengue a nivel nacional, de los cuales mil 140 tienen signos de alarma. Sin embargo, hasta el momento cuatro personas han fallecido por la misma enfermedad en Veracruz, Tabasco, Michoacán y Oaxaca, una en cada estado.
Mencionó que en 2024 y 2025 hubo “un verdadero brote muy importante, de dengue”, señaamndo que ya se logró disminuir significativamente los casos “a través de una serie de medidas preventivas”.
“El objetivo que nos planteamos al llegar, eh, a la administración era reducir en un 50% los casos nuevos de dengue, zika y chikungunya hacia el 2030.
“Y lo hemos estado logrando y creo que podremos incluso avanzar más allá del 50% en la disminución. Lo hemos hecho con distintas acciones”, agregó.
¿Cuáles han sido las acciones para evitar contagios?
El secretario de Salud explicó que una de las estrategias es “Los cinco pasos para un hogar sin mosquitos”, la cual cosiste en una campaña de información sobre cómo evitar que los mosquitos de dengue se reproduzcan en los hogares.
- De acuerdo con el funcionario, para esto último se deben tapar los tinacos y las cubetas, así como lavar y voltear los objetos que permitan la acumulación del agua, tirar lo que no se utiliza, cortar la maleza y limpiar en general el patio. “Esa estrategia ha sido muy útil”, aseveró.
Mencionó que también se continúa el desarrollo de mosquitos infectados con una bacteria llamada Wolbachia, la cual inactiva el virus del dengue.
El funcionario explicó que este método comenzó en Yucatán y Baja California Sur. En Yucatán, hasta el momento, solo se registran nueve casos de dengue y se trabaja en la instalación de nuevos laboratorios de mosquitos con Wolbachia en Tabasco, Oaxaca, Morelos, Aguascalientes, Chiapas y Jalisco.
“Lo empezamos en Yucatán y Baja California Sur. El mejor ejemplo es Yucatán, que hasta el momento tiene solamente nueve casos de dengue.
“Y con esa estrategia estamos avanzando para tener nuevos laboratorios de mosquitos con Wolbachia en Tabasco, Oaxaca, Morelos, Aguascalientes, Chiapas y Jalisco. Si logramos cambiar toda la población de mosquitos, eh, hay países que han logrado en tres años erradicar el dengue”, enfatizó.
- David Kershenobich indicó que de de forma paralela se impulsa la vacunación contra el dengue, al informar que hay dos vacunas en proceso: una de Japón, que ya cuenta con registro sanitario en COFEPRIS y está próxima a ser aprobada en el Compendio Nacional de Insumos.
- La segunda, es un biológico desarrollado en colaboración con Butantan en Brasil, dirigida a poblaciones con genotipos distintos, como la zona Huasteca. Resaltó que se espera contar con suficientes dosis para iniciar la aplicación.
“Estamos trabajando en las vacunas de dengue, dos de ellas, una de Japón, que tiene ya registro sanitario en COFEPRIS. Estamos por aprobarla en el Compendio Nacional de Insumos y se está trabajando en los criterios para poder aplicar la vacuna de dengue.
“Al mismo tiempo, estamos en colaboración con Butantan en Brasil con otra vacuna para tratar poblaciones específicas en México en donde existen genotipos distintos como son la zona Huasteca y esperamos ya nomás tener suficiencia de dosis para poder empezar con esa vacuna”, concluyó.
El dengue acelera su expansión en Panamá
Mientras miles de panameños enfrentan síntomas similares a los de un resfriado común en plena temporada lluviosa, las cifras oficiales muestran que el dengue continúa avanzando en el país y lo hace con señales que preocupan a las autoridades sanitarias: más casos, más hospitalizaciones, más pacientes graves y más muertes.
- El más reciente informe epidemiológico del Ministerio de Salud revela que hasta la semana epidemiológica 19, correspondiente del 10 al 16 de mayo, Panamá acumulaba 2,581 casos de dengue, 113 más que los reportados una semana antes, cuando el país registraba 2,468 contagios. Pero el aumento no se limita únicamente al número de enfermos.
- Los casos con signos de alarma pasaron de 291 a 311 en apenas una semana, mientras que los casos de dengue grave aumentaron de 15 a 17. Las hospitalizaciones también crecieron de 307 a 328 pacientes y las defunciones subieron de siete a ocho. La tasa nacional de incidencia pasó de 52.3 a 54.7 casos por cada 100 mil habitantes, reflejando una expansión sostenida de la enfermedad en distintas regiones del país.
La Región Metropolitana continúa siendo la más afectada con 680 casos acumulados, seguida por Colón con 462 y Bocas del Toro con 265. Entre los corregimientos con mayor cantidad de contagios figuran Tocumen, Puerto Pilón, Veracruz, 24 de Diciembre, Belisario Frías y Las Garzas. Los adolescentes de entre 10 y 14 años siguen siendo el grupo más impactado, con una tasa de incidencia de 78 casos por cada 100 mil habitantes.
Uno de los principales desafíos para las autoridades es que los primeros síntomas del dengue suelen confundirse con los de un resfriado, una gripe o incluso otras infecciones virales.
Sin embargo, existen diferencias importantes. Mientras los resfriados suelen provocar congestión nasal, estornudos y dolor de garganta, el dengue se caracteriza por una fiebre alta repentina, dolor intenso de cabeza, dolor detrás de los ojos, dolores musculares y articulares severos, cansancio extremo y malestar general.
Precisamente por esos dolores musculares y articulares intensos, la enfermedad es conocida popularmente como la “fiebre quebrantahuesos”. Algunos pacientes también pueden presentar náuseas, vómitos y erupciones en la piel varios días después del inicio de los síntomas.
Los especialistas advierten que el mayor riesgo aparece cuando la fiebre comienza a desaparecer. Contrario a lo que muchas personas creen, la reducción de la temperatura no siempre significa mejoría. Es en ese momento cuando algunos pacientes desarrollan signos de alarma que pueden anticipar un cuadro grave.
- Entre las señales que requieren atención médica inmediata figuran el dolor abdominal intenso y persistente, vómitos continuos, sangrado de encías o nariz, presencia de sangre en heces o vómitos, dificultad para respirar, somnolencia excesiva, irritabilidad o una sensación marcada de debilidad.
Cuando estos síntomas aparecen, el paciente puede requerir hospitalización para recibir líquidos intravenosos, monitoreo constante y tratamiento especializado.
Los datos oficiales muestran precisamente que cada vez más pacientes están llegando a esa fase crítica. En una sola semana se sumaron 20 hospitalizaciones adicionales y dos nuevos casos de dengue grave, indicadores que suelen ser observados con especial atención por los epidemiólogos porque reflejan la presión que la enfermedad ejerce sobre el sistema de salud.
- El comportamiento observado en Panamá coincide con una tendencia regional. Diversos países de América Latina han reportado durante los primeros meses de 2026 un aumento de casos favorecido por las lluvias, las altas temperaturas y la proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor del virus.
- Naciones como Brasil, Colombia, Perú, Honduras y Costa Rica han mantenido sistemas de vigilancia reforzados debido a la persistencia de brotes y a la circulación simultánea de distintos serotipos del dengue.
- Las autoridades sanitarias panameñas insisten en que la principal herramienta para contener la enfermedad sigue siendo la eliminación de criaderos. El mosquito deposita sus huevos en recipientes con agua acumulada, por lo que tanques destapados, llantas, botellas, latas, cubetas y otros objetos abandonados pueden convertirse en focos de reproducción.
Mientras el país entra en los meses de mayor intensidad de la temporada lluviosa, el avance de las estadísticas deja un mensaje claro: el dengue continúa ganando terreno. Y aunque la mayoría de los pacientes se recupera sin complicaciones, el aumento simultáneo de contagios, hospitalizaciones, casos graves y fallecimientos demuestra que la enfermedad sigue representando una amenaza significativa para la salud pública panameña.
El mosquito antidengue no soluciona el problema en Brasil
Casi con amor, el científico brasileño Luciano Moreira sostiene una caja de vidrio donde se arremolinan mosquitos antidengue: una apuesta que ha resultado eficaz contra la enfermedad, pero que muestra sus límites para extenderse en Brasil.
- Para que nadie descubra secretos del método, los asesores de Moreira piden no fotografiar equipos de esta biofábrica en Curitiba, en el sur de Brasil, donde funciona el mayor criadero de “wolbitos” del mundo.
- Así llama este reputado entomólogo, de 59 años, a los Aedes aegypti inoculados con Wolbachia, una bacteria que les impide desarrollar dengue.
“Estamos en un momento decisivo para lograr expandirnos en Brasil”, dice a la AFP Moreira, reconocido por su trabajo en 2025 entre los diez científicos más destacados del mundo por la revista Nature y este año entre las 100 personas más influyentes de Time.
El método consiste en liberar “wolbitos” en zonas urbanas, donde en cuestión de meses sustituyen por transmisión generacional a los mosquitos que contagian dengue. Aunque la técnica funciona en 15 países, en ninguno protegió a tantas personas como en Brasil desde que Moreira empezó a probarla en 2011: un total de seis millones.
- Pero aún quedan 207 millones de ciudadanos en este país de tamaño continental, el más golpeado por el dengue en 2024, con más de 6.000 muertes, aunque el año pasado la incidencia fue mucho menor.
- La biofábrica se inauguró en 2025 con apoyo del instituto público Fiocruz y la ONG internacional World Mosquito Program (WMP).
La calefacción está regulada a gusto de los mosquitos, encerrados en grandes e iluminadas jaulas de tela traslúcida. La sala huele a su alimento: sangre caliente de caballo y agua con azúcar.
Las hembras pueden dar cien millones de huevos por semana infectados con Wolbachia, que se transmite a las crías. Embalados en cápsulas, los huevos se despachan a centros municipales, donde los eclosionan y liberan.
En dos ciudades con estudios científicos sobre el método, Niterói -cerca de Rio de Janeiro- y Campo Grande (centro-oeste), los resultados fueron espectaculares: caídas de 89% y 63% del dengue, respectivamente.
Pero la cura no avanza más rápido que la enfermedad. Primeramente, el cambio climático “aumenta la diseminación del virus. En el sur del país, que era mucho más frío, antes no había dengue” y ahora sí, alerta Moreira, fundador de la biofábrica y hoy asesor del WMP.
- Además, aunque el gobierno de izquierda de Luiz Inácio Lula da Silva reconoció al método Wolbachia como un medida de salud pública, los tiempos del Estado no van a a la par con la procreación de mosquitos.
- Los huevos producidos en Curitiba se distribuyen a otras ciudades siguiendo órdenes de las autoridades sanitarias.
- Pero la fábrica tuvo que reducir la producción porque la demanda (del ministerio de Salud) no estaba tan alta, dice Moreira.
Según la bióloga y epidemióloga Ludimila Raupp, profesora de la Pontificia Universidad Católica de Rio, hay “urgencia” en expandir el método Wolbachia para luchar contra el dengue en Brasil.
Pero ampliar la cobertura nacional “no es fácil” y cita el caso de Rio de Janeiro donde la implementación tuvo “graves fallas” y una “descoordinación institucional”, dice a la AFP.
Según esta experta, la ciudad registró resultados modestos porque los equipos sanitarios hicieron un uso intensivo de larvicidas perjudiciales para los “wolbitos”.
La violencia del crimen organizado también complicó la implementación en favelas cariocas, según Moreira.
El mapa del dengue que preocupa rumbo al Mundial 2026
Mientras millones de aficionados cuentan los días para el inicio del Mundial FIFA 2026, expertos en salud encendieron una alerta por un riesgo que ocurre lejos de las canchas y que podría acompañar tanto a quienes viajen a las sedes del campeonato como a quienes sigan los partidos desde Colombia: el dengue.
- La preocupación se centra en que México y varias zonas del sur de Estados Unidos, dos de los principales escenarios del torneo, son regiones donde el dengue mantiene presencia activa. A esto se suma que en Colombia el mosquito transmisor de la enfermedad circula en cerca del 80 % del territorio nacional, lo que hace que la prevención también cobre importancia durante las reuniones familiares, encuentros en bares y concentraciones masivas para ver los partidos.
Las proyecciones basadas en datos de Migración Colombia, Anato y plataformas de viaje estiman que entre 80.000 y 120.000 colombianos viajarían a las sedes del Mundial en México, Estados Unidos y Canadá. Para los especialistas, el incremento de la movilidad internacional y de las aglomeraciones representa un escenario que obliga a reforzar las medidas preventivas.
- Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en 2025 se confirmaron 1,68 millones de casos de dengue en las Américas, además de 8.966 casos graves y 2.207 muertes. En México, uno de los países anfitriones del campeonato, el dengue sigue siendo un problema de salud pública con más de 225.000 casos reportados en ese mismo año.
- La magnitud de la cifra, señalan los expertos, equivale a llenar tres veces y media un estadio como el Metropolitano de Barranquilla. El panorama también preocupa en Estados Unidos. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) reportaron que hasta diciembre de 2025 se registraron 5.289 casos de dengue, especialmente en Puerto Rico y Florida.
Además, en septiembre de 2025, el condado de Los Ángeles confirmó el primer caso autóctono de dengue de la temporada de mosquitos de ese año, un hecho que evidenció la presencia local de mosquitos infectados.
Sin embargo, la advertencia no se limita a quienes viajarán para acompañar a sus selecciones. Los expertos recalcan que el Mundial “también se juega en casa”, pues millones de personas seguirán los encuentros desde reuniones familiares, encuentros vecinales, bares y espacios comunitarios en diferentes ciudades colombianas.
En el país, el mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del dengue, está presente en todos los municipios ubicados por debajo de los 2.200 metros sobre el nivel del mar, lo que corresponde aproximadamente al 80 % del territorio nacional. Algunos estudios, además, han mostrado que este mosquito puede picar a varias personas durante un mismo periodo de alimentación, aumentando así su capacidad de transmisión.
A esto se suma la expansión del Aedes albopictus, conocido como mosquito tigre asiático, cuya presencia ya ha sido documentada en 18 de los 32 departamentos del país.
La situación cobra aún más relevancia si se tiene en cuenta que Colombia continúa siendo uno de los países con mayor carga de dengue en la región. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Salud, hasta el 12 de mayo de 2026 se habían notificado 37.572 casos de dengue en el país.
- De ese total, 14.470 pacientes requirieron hospitalización y 14.605 presentaron signos de alarma. Las zonas con mayor carga o alertas activas son Amazonas, Meta, Magdalena, La Guajira, Guaviare y el Distrito de Santa Marta.
- Los especialistas recuerdan que el dengue no es una enfermedad menor. Aunque en muchos casos produce fiebre, malestar general y erupciones cutáneas durante aproximadamente una semana, en su forma grave puede causar shock, sangrado interno e incluso la muerte.
También advierten que una infección previa aumenta el riesgo de desarrollar dengue grave, debido a que se trata de una enfermedad que puede contraerse más de una vez.
Otro de los factores que genera preocupación durante el Mundial tiene que ver con ciertos comportamientos asociados a las celebraciones. Algunos estudios sugieren que el consumo de alcohol puede aumentar la atracción de los mosquitos al modificar el olor corporal. Asimismo, variables como el dióxido de carbono, la microbiota de la piel, la genética, el embarazo y la dieta influyen en qué tan atractiva resulta una persona para estos insectos.
“Para dejar al mosquito fuera del juego es necesario tener una buena defensa, y mucho más si se va a consumir alcohol en zonas con presencia de mosquitos. Para ello es importante reforzar el uso de repelente, de ropa que cubra la piel y la eliminación de criaderos, como el agua estancada”, explicó Andrés Navarrera, director médico de la farmacéutica Takeda.
El especialista señaló además que la vacunación se suma como una herramienta complementaria dentro de las estrategias de prevención frente a las consecuencias más graves de la enfermedad.
“El Mundial 2026 es un evento que representa semanas de emoción colectiva que los colombianos merecen vivir en plenitud. Pero en el partido contra el dengue, el marcador lo define la prevención. Por eso, las acciones frente al dengue deben hacer parte de la conversación tanto de quienes viajarán como de quienes seguirán el torneo desde el país”, concluyó Navarrera./Agencias-PUNTOporPUNTO
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