El apetito para invertir es débil en el País, ya que los principales factores de preocupación para los empresarios son la incertidumbre económica y al inseguridad, reveló una encuesta realizada por el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE).
- El ejercicio se aplicó a mil 800 empresarios, con el objetivo de reflejar los ánimos para invertir y la expectativa que tienen con respecto al crecimiento del País y de sus propias organizaciones.
- Una de las preguntas realizadas es si consideran que es un buen momento para invertir, a lo que solo 40.1 por ciento respondió de manera positiva.
José Carlos Rodríguez Pueblita, experto del IPADE, señaló que hay un desplome en la inversión en Nuevo León, en tanto que en Jalisco y la CDMX se mantiene estable. «Seguimos con un apetito generalizado, bastante menguado.
«Los factores domésticos es donde están los factores de preocupación», señaló en experto.
- A este respecto, mencionó la incertidumbre que genera la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), como uno de los factores que genera cautela entre los inversionistas.
«La revisión del T-MEC es algo que puede salir bien o mal, la moneda está en el aire, eso es parte que se relaciona con las causas de este apetito reducido de inversión», comentó Rodríguez Pueblita.
A detalle, el 25 por ciento de los encuestados aseguraron que la incertidumbre económica es la principal preocupación.
En tanto que para 24 por ciento es la inseguridad. Otro 21 por ciento consideró la incertidumbre jurídica como principal preocupación y otro 18 por ciento hablo de la incertidumbre política.
Debilidad económica merma la inversión
El sector empresarial externó su preocupación por la debilidad que presentó la economía en el primer trimestre del año y advirtió que dicho escenario merma la inversión y entorpece la creación y mejoría de cifras del empleo formal.
- El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) anticipa que las expectativas de crecimiento podrían corregirse a la baja, que han crecido las dificultades para lograr la consolidación fiscal, que se ha elevado el nerviosismo empresarial y que todos esos elementos ya tienen efectos negativos en la percepción de los mercados internacionales.
- El organismo empresarial subraya que “aunque México aún no pierde el grado de inversión, la baja de calificación que realizó la calificadora Moody’s lo deja a solo un escaño de hacerlo. Esto podría reflejarse en un alza de las tasas de interés y afectar el costo financiero de la deuda, debilitando las finanzas públicas”.
El CEESP detalla que el menor dinamismo de la actividad económica respondió, principalmente, al débil desempeño de las actividades secundarias (industria) y que las actividades terciarias (servicios) también moderan su desempeño, posiblemente por un menor dinamismo del consumo.
La caída del PIB en el primer trimestre
Agrega el CEESP que, de acuerdo con los resultados del INEGI se confirma el debilitamiento de la actividad económica durante el primer trimestre del presente año al reportar que el Producto Interno Bruto (PIB) registró una caída trimestral de 0.6%, porcentaje que si bien es inferior a su estimación oportuna que anticipaba una reducción de 0.8%, contrasta con el pronóstico promedio de los especialistas que preveía un avance de 0.1%.
Se añade que “de esta manera, en su comparación anual el PIB creció solo 0.4%, después de un avance de 1.6% un trimestre antes, que parecía ser el inicio de un mejor desempeño”.
- Para el CEESP, es evidente que la actividad económica se ve afectada por la incertidumbre que prevalece tanto en el frente interno como externo, pero puntualiza que hay creciente preocupación en temas como inseguridad, relaciones comerciales con el exterior, particularmente con Estados Unidos, y gran inquietud por la salud de las finanzas públicas, que ya comienza a tener incidencia en la opinión de las calificadoras como Moody’s, que recientemente redujo la calificación de México, podría extenderse por más tiempo, incidiendo negativamente en el bienestar de los hogares.
Se afirma que el comportamiento del PIB en el primer trimestre del año respondió principalmente al efecto generado por la disminución trimestral de 1.0% en las actividades secundarias, es decir, el sector industrial, que a su vez respondió primordialmente al descenso de 2.2% en la actividad de la construcción y de 0.8% en la manufacturera durante ese periodo.
Por su parte, la minería tuvo un modesto avance trimestral de 0.04% impulsada por una moderada alza en la producción de hidrocarburos en los primeros meses del año. La generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final, por su parte, disminuyó 2.2% en el trimestre.
Se hace hincapié en que “con estos resultados, las actividades secundarias muestran una baja de 1.1% en su comparación anual, que representa su séptima caída en los últimos ocho meses”.
A su interior, la construcción registró una baja anual de 0.4%, con lo que vuelve a terreno negativo después de un incremento de 3.7% un trimestre antes.
- Para el CEESP es preocupante que la actividad manufacturera registre una disminución anual de 1.9%, con lo que acumula tres trimestres consecutivos a la baja, ya que “es muy posible considerar que estos resultados podrían tener relación con el debilitamiento que muestra la inversión”.
- Por su parte, la minería creció a una tasa anual de 2.7%, lo que significó su primera variación positiva desde el segundo trimestre del 2023. La generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final se contrajo solo 0.1%.
Y concluye: “Desafortunadamente, con estas cifras es probable que las expectativas de crecimiento se corrijan a la baja”
Plan México no levanta la inversión
A pesar de las acciones del Plan México para promover la llegada de capital, la inversión no levanta en el país debido a factores como la incertidumbre jurídica, la disponibilidad de energéticos y la inseguridad, alertan especialistas y organismos empresariales.
A ello se suman elementos externos como la inflación a causa de la disrupción del sector petrolero por el conflicto en Medio Oriente y el esquema arancelario impulsado por Estados Unidos, señalan.
- En consecuencia, a febrero pasado —último dato disponible— la Inversión Fija Bruta, es decir, gasto en construcción, maquinaria y equipo, acumuló 18 meses al hilo cayendo, de acuerdo con datos del Inegi.
- Además, pese a que la Secretaría de Economía informó que en el primer trimestre del año la Inversión Extranjera Directa (IED) que atrajo México marcó un récord de 23 mil 591 millones de dólares, apenas 7% de ese total, o mil 705 millones de dólares, correspondió a nuevas inversiones.
- Los empresarios “no están invirtiendo ahorita como se debiera”, alertó hace una semana el presidente honorario de Grupo Kaluz, Antonio del Valle Ruiz, quien estuvo presente en un evento del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (Ceapi).
A su vez, el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Juan José Sierra, explicó que en el país “no hay confianza” y por eso “existen inversiones detenidas por insuficiencia energética, obstáculos regulatorios y falta de condiciones para operar con estabilidad”.
No es suficiente con aplazar la elección de jueces, agregó, ya que se debe mejorar y perfeccionar la reforma al sistema judicial.
Este miércoles, en un comunicado sobre los avances de la administración, la Secretaría de Economía destacó que la Ley para la Inversión “acelerará la inversión pública y mixta en el segundo semestre de 2026, para fortalecer obras públicas y el desarrollo nacional”.
Arbitraje, la opción
Juan José Sierra, de Coparmex, comentó que, ante la inseguridad jurídica, las empresas recurren “a medios alternativos para dirimir diferencias, como arbitrajes”, aunque pueden ser costosos.
- Desde el 1 de septiembre de 2025, fecha en que tomaron protesta e iniciaron labores los nuevos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) ha registrado tres casos. Dos de ellos por actuaciones del Servicio de Administración Tributaria (SAT), y del tercer caso no se tiene información.
- Sin embargo, desde antes de la reforma al Poder Judicial se iniciaron casos como el de Almaden Minerals y Almadex Minerals, por actos de la SCJN en 2024, y el de Cyrus Capital Partners y Contrarian Capital Management, en 2023, contra decisiones del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México.
Recientemente, el ministro en retiro Javier Laynez dijo que “en este régimen de incertidumbre, tenemos que pensar cómo evitar de plano el litigio”.
En opinión del líder de la práctica transaccional del despacho legal Santamarina y Steta, Juan Carlos Machorro, en el plano privado las empresas buscan alejarse del Poder Judicial.
“Es cierto que está alejando inversiones y es cierto que, para los proyectos existentes, se privilegia el arbitraje por encima de las cláusulas de jurisdicción de tribunales mexicanos”, afirmó.
“La justicia nunca ha sido expedita en México, nunca han sido tribunales eficientes ni en velocidad y, en muchas ocasiones, ni siquiera en forma o en resultados. Pero esto se agravó tremendamente con esta ocurrencia de la reforma judicial”, recalcó.
De ahí la tendencia a alejarse de tribunales y preferir el arbitraje como mecanismo de solución de diferencias, aunque no se puede utilizar en todos los casos, agregó Machorro.
El vicepresidente de la Comisión de Arbitraje de la International Chamber of Commerce (ICC), Luis Enrique Graham, coincidió en que la reforma judicial “ha generado incertidumbre” y “cada día hay menos apetito por los litigios judiciales”.
- Sobre los cambios al sistema judicial mexicano, la CEO & cofundadora de la empresa de asuntos públicos y comunicación estratégica Agil-E, Amy Glover Drake, expuso que “no se considera una mejor práctica internacional la elección de jueces a nivel federal, aunque hay casos en Estados Unidos donde hay elecciones para jueces locales, pero no hay muchos precedentes sobre esto a escala internacional”.
La especialista agregó que “anteriormente tampoco hubo un sistema judicial de gran excelencia y el actual sistema tampoco se percibe como una mejoría. Además, cualquier cosa que no abona a la certidumbre en el contexto actual nos da un balazo en el pie”.
La inversión privada sigue sin repuntar
El actual panorama económico de México refleja un entorno de estancamiento, pues hasta el momento la inversión privada sigue sin repuntar, mientras que el empleo formal es insuficiente y las expectativas de crecimiento se ajustan a la baja, por lo que analistas estiman un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de solo 1.0% en este año ante caídas de inversión.
Lo anterior, de acuerdo a un análisis de CIAL dun & bradstreet, que manifestó que aunque las exportaciones y las cuentas externas ofrecen cierto soporte, los retos fiscales y de gobernanza limitan el potencial de expansión, por lo que el reto será resolver las debilidades estructurales para recuperar dinamismo y sostener la estabilidad económica.
Fue la semana pasada que el banco Mundial mantuvo sin cambio su expectativa de crecimiento para la economía mexicana en 1.3% para este año y la redujo en una décima para el 2027, al dejarla en 1.7 por ciento.
- De acuerdo a CIAL dun & bradstreet, algunos números negativos en materia de actividad productiva han generado una revisión generalizada sobre las expectativas de crecimiento económico para este año.
- Lo han hecho el Banco de México, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la CEPAL. (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), entre otros.
- Ahora, en la encuesta de mayo del Banco Central de México, los analistas revisan su pronóstico del PIB para este año a 1.1%, similar a lo que espera Banxico. El más pesimista espera 0.4%, inclusive por debajo del 0.5% de 2025, frente al 1.8% del más optimista.
- La revisión sobre el PIB esperado para 2026, al pasar de 1.4% en la encuesta de abril a 1.1% en mayo, es la mayor revisión a la baja para un solo mes que se ha observado en estos tres años (2024-2026).
Al momento el cambio en los pronósticos ha sido dramático, pues en enero de 2024 se esperaba que el PIB de este año creciera 2.4%.
Los analistas ansían cierta mejoría para el PIB durante los últimos tres trimestres del año. Asimismo, creen que a largo plazo, es decir en los próximos años, el PIB crecerá 1.9% promedio anual. Esta expectativa se ha deteriorado significativamente en los años recientes, lo que va en línea con el entorno de estancamiento que enfrenta el país.
Inversión que avanza lento
Fue el pasado mes de marzo, la inversión fija retrocedió 3.1%, acumulando 19 meses consecutivos de bajas. La inversión privada cayó 4.0%, mientras la pública creció 7.6% anual.
- Aunado a esto el sector privado revisó a la baja su expectativa de crecimiento económico para este año a 1.1%, en línea con Banxico, frente al 2.3% que aún estima la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
- Asimismo la encuesta de mayo del Banco Central muestra la mayor corrección mensual en tres años, reflejando el deterioro de las perspectivas de largo plazo, con un crecimiento promedio esperado de 1.9% anual.
- En ese sentido, especialistas estiman que la inversión podría crecer 1.5% en este año, una recuperación parcial tras su caída de 6.7% de 2025. Siendo el factor fundamental que dificulta el crecimiento de la economía, por lo que el PIB crecerá solamente 1.0% en este año.
Por otro lado, la inflación de mayo se ubicó en 4.11% anual, con previsión de cierre en 4.36%, mientras Banxico mantiene su meta de 3.0% hacia 2027. Los analistas prevén solo 295 mil nuevos empleos en 2026, muy lejos de los 1.2 millones que demanda el mercado laboral.
En materia financiera, Banxico mantiene su tasa de referencia en 6.50%, con estabilidad cambiaria en 17.3 pesos por dólar. Entre enero–abril, los ingresos públicos cayeron 2.2% real anual, mientras el gasto creció 1.4%, con un déficit fiscal estimado en 3.8% del PIB y deuda pública en 56% del PIB.
Cuentas externas en orden
Por otro lado, en el periodo enero–abril se acumuló un superávit comercial de USD 3,508 millones, aunque se prevé un déficit de USD 10 mil 200 millones en 2026. El déficit en cuenta corriente sería de USD 12 mil 800 millones, equivalente a 0.7% del PIB, un nivel que no representa riesgos inmediatos.
- En contraste, la confianza empresarial sigue deteriorada: 0.0% de los analistas considera que es buen momento para invertir. El 42% señala la gobernanza y la inseguridad como los principales obstáculos al crecimiento, consolidándose como la mayor limitante en la última década.
Destacó que esta métrica es crítica porque, en condiciones de no crisis, estamos viendo sus peores números desde 2000, cuando empezó a medirse este indicador. Para el sector empresarial, este tampoco es el momento adecuado para invertir. Si estas métricas no se revierten, la ejecución de la inversión física se retrasará y, en consecuencia, la del crecimiento económico./Agencias-PUNTOporPUNTO























