Crónica ABEL SÁNCHEZ
CIUDAD DE MÉXICO
*¡Es increíble!*
64 años después del único antecedente de enfrentamiento mundialista entre ambos equipos, la Selección Mexicana de Fútbol selló invicta la fase de grupos de la edición 23ª de la Copa del Mundo de la FIFA 2026, tras vencer a la República Checa 3-0, con anotaciones de Mateo Chávez, Julián Quiñones y Álvaro Fidalgo, consiguiendo su victoria 20 y el gol 68 en su historia, confirmándose como el mejor anfitrión de un torneo al no registrar derrotas.
Tras 17 participaciones anteriores, el Tri ya había conseguido el liderato de su sector, en las ediciones de México 1970 y 1986, Corea-Japón 2002, Brasil 2014 y Rusia 2018, con siete puntos en la bolsa y sin perder, pero carecía de la perfección en la tabla de posiciones.
Esa hazaña era nueva en todos los sentidos, debido a que, en los anales del certamen, sólo ocho países sedes terminaron dominadores de sus grupos, pero ninguno con solo triunfos: Uruguay (1930), Italia (1934), Francia (1938), Inglaterra (1966), México (1986), Brasil (1950), Alemania (1974) y Argentina (1978). Pero hoy cambiaría.
Hasta el enfrentamiento de esta noche, la selección sólo tenía un cotejo enfrentando a la República Checa (antes Checoslovaquia) en Chile 1962, donde se consiguió la primera victoria de la historia por 3-1. El resto, dos partidos amistosos con saldo negativo para el tricolor, pero hoy en su tierra y ante su gente se le dieron las cosas.
Confiado por tener amarrado el primer lugar del grupo “A”, el estratega Javier Aguirre paró un equipo distinto al 11 titular de los encuentros pasados e ingresaron para tener minutos: Mateo Chávez, César Montes, Gilberto Mora y Guillermo Martínez.
Guillermo Ochoa alineó hasta el 77’ para obtener su parche “Legacy”.
Los checos iniciaron cometiendo faltas defensivas marcando el ritmo del juego, haciendo caer a México en el nerviosismo y fallando los pases. Su estrategia empatar.
Y casi le sale. Al 07 de acción, el mediocampista Pavel Sulc centró al área hasta los pies del atacante Denis Visinsky, cuyo disparo rozó el poste izquierdo de la puerta mexicana. ¡Susto!
La respuesta llegó al 10’, cuando Luis Romo, en una primera opción, y Guillermo Martínez, después, desperdiciaron una jugada colectiva iniciada por Edson Álvarez, al no animarse a tirar al arco de Matěj Kovář.
Cinco minutos más adelante, otra vez, Visinsky sacó metralla desde media distancia, pero a un lado del poste derecho de Raúl “Tala” Rangel. Se caía en la táctica europea y no tejían jugadas de mayor peligro, estábamos en 15’.
La selección nacional intentó superar brincado líneas con pelotazos, pidiendo que Julián Quiñones por velocidad creara daño; sin embargo, el héroe de la inauguración no puede solo.
La más clara la tuvo un defensa, Israel Reyes, al 37’. Tras una falta en tres cuartas partes del campo, Roberto Alvarado centró al corazón del área chica, donde Reyes, tras un rechace rival, sacó una media tijera a un costado.
Por último, al 39’, los aztecas pasearon el balón de izquierda a derecha, para que Jorge Sánchez rematara a Kovář, quien seguro de manos ahuyentó al gol. Así se fueron al descanso, con la impresión de que los europeos se salían con la suya y que el tricolor no sabía imponer condiciones.
En las gradas, la afición hizo su parte y abarrotó el estadio Ciudad de México, con 80 mil 424 asistentes, de acuerdo con la FIFA, apoyando con fe y perseverancia para conseguir lo imposible.
El árbitro argentino, Yael Falcón Pérez, llevó las acciones por buen camino desde el comienzo y tuvo poco trabajo con las tarjetas, ya que sólo amonestó a un futbolista contrario.
Los checos regresron de la pausa con ganas de seguir haciendo sufrir al local ante su público y en su cancha. Al 46’, el mediocampista Lukáš Červ se encontró de frente con la pelota, tras un centro desde el saque de esquina, afortunadamente su débil tiro quedó en las manos del “Tala”.
El tricolor por más que la suerte le sonreía no atinada a meter el esférico. La muestra se dio al 52’, cuando Romo volvió a dudar en descontar y en lugar de tirar centró, cuando era más factible un cañonazo a quemarropa.
Pero, la insistencia rindió frutos al 54’. Luis Romo controló un pelotazo desde la parte baja en mediocampo, comandó un contragolpe y cedió por derecha para Mateo Chávez, el “Tiloncito” se quitó una barrida y con sangre fría venció al guardavallas era el 1-0, que detonaba felicidad en el coloso de Santa Úrsula y en el país entero. Gol del récord perfecto.
El cuadro nacional se llevó su grupo sin derrota con un tanto de Quiñones, su segundo en el torneo. Al 61’, el niño maravilla Gilberto Mora amarró la pelota a sus botines y avanzó, cedió para Jorge Sánchez, quien no terminó la jugada, ya que el balón salió rechazado por el portero visitante y un defensa, llegando hasta Julián que estaba de frente y no perdonó para el 2-0.
México era el mejor anfitrión del torneo, gestaba la hazaña y enloquecía al jugador número 12 desde la frontera Norte hasta la del Sur. El Ángel de la Independencia no dormirá tranquilo con los miles que irán a brincar y cantar a su alrededor.
Con el cotejo ganado, “El Vasco” modificó para amarrar el resultado. Metió a Álvaro Fildalgo, Santiago Giménez y Obed Vargas por Gilberto Mora, Guillermo Martínez y Luis Romo. Faltando un cuarto para concluir el partido, Aguirre llamó a Memo Ochoa para ponerse los guantes. Era momento de honrarlo.
Pero, el cerrojazo lo dio otro naturalizado, Álvaro “El Maguito” Fildalgo, al 90+3 soltando la algarabía de toda la nación. Ochoa despejó largo hasta el campo contrario para que el “Chaquito” Giménez cubriera y dejara botar la esférica, el “Piojo” Alvarado cedió a “Tiloncito” Chávez, quien sacó un derechazo atajado por el guardameta europeo, el mismo Roberto recuperó y entregó en bandeja de oro la pelota a Fildalgo que dio el tiro de gracia a Chequia, 3-0.
Anotación de la marca, de la gesta, de la perfección y de terremotos en el Paseo de la Reforma.
En este partido, el Tri acumuló marcas: Javier Aguirre es el primer entrenador de la zona de Concacaf en dirigir 10 partidos mundialistas, en tres ediciones diferentes; su escuadra calificó líder, invicta y sin goles en contra una fase de grupos, siendo país sede; acumuló 289 minutos con la portería imbatida; se obtuvo el triunfo 20 y el gol 68 en toda su participación en mundiales y están en camino al famoso quinto partido.
Sólo algo hay que resaltar de esta escuadra verde: que ganó a sus rivales, pero no agradaba su funcionamiento, hasta esta ocasión; había sido efectivo, pero no convincente y lo consiguió en su tercer enfrentamiento; aprovechó su localia lo más que pudo junto al empuje de la gente, tanto en la capital como en Jalisco; pero esos chispazos mostrados, ya son cosa del pasado, si mantiene la cohesión de equipo y el buen futbol, ante los siguientes rivales, por fin dejará de ser el eterno adolescente de las copas mundialistas y dará el estirón que lo haga crecer.
Concluida la primera fase, el combinado azteca espera rival en los dieciseisavos de final a disputarse el 30 de junio en el estadio de la capital del país, pueden ser Escocia o Cabo Verde, si viene Vozinha, que Dios lo agarre confesado.























