Las INVERSIONES en MÉXICO están REZAGADAS ante la DEBILIDAD ECONÓMICA y la cautela del inversionista

De acuerdo con Deloitte, del total de IED anunciada en el periodo señalado, el 36.1 por ciento permanece en el estatus de anuncio, mientras que un 51.2 por ciento está en construcción. Como resultado, lamentó que el impacto en el actual flujo de IED, especialmente de nuevas inversiones, permanece limitado.

Entre enero de 2023 y marzo de 2026, un total de 261 mil millones de dólares en anuncios de Inversión Extranjera Directa (IED) fueron registrados en México; no obstante, persiste un desfase entre anuncios y ejecución, ya que el 12.7 por ciento del monto anunciado desde esa fecha ya se encuentra en operación, destaca un análisis de Deloitte.

  • En su “Monitor de Inversión en México”, la firma consideró que este rezago refleja la debilidad económica interna y la cautela del inversionista ante un entorno donde los resultados de la revisión del T-MEC, las decisiones de política económica y las condiciones financieras seguirán siendo determinantes para limitar la incertidumbre.

“Así, la materialización del nearshoring dependerá no solo de las inversiones anunciadas, sino de mejores condiciones internas y mayor certidumbre para su ejecución”, indicó.

De acuerdo con Deloitte, del total de IED anunciada en el periodo señalado, el 36.1 por ciento permanece en el estatus de anuncio, mientras que un 51.2 por ciento está en construcción. Como resultado, lamentó que el impacto en el actual flujo de IED, especialmente de nuevas inversiones, permanece limitado.

  • La firma señaló que la inversión en México transita por una etapa de ajuste en medio de la reconfiguración de las cadenas globales de valor y un entorno internacional incierto debido a un mayor proteccionismo y la presencia de conflictos geopolíticos.
  • Aunque el país mantiene su atractivo por su ubicación estratégica con EU, las tensiones comerciales y las barreras arancelarias y no arancelarias que anteceden a la revisión del T-MEC han reforzado la cautela empresarial.
  • En este contexto, los anuncios de inversión se concentran en sectores como consumo, automotriz y energía, con dinamismo en El Bajío y el norte del país, consolidando patrones de relocalización productiva.

En el primer trimestre del año, la IED alcanzó 23 mil 600 millones de dólares y el 77 por ciento de esos recursos son para el sector consumo, seguido del automotriz con un 10.7 por ciento y la energía con un 6.2 por ciento. Deloitte detalló que, por entidad, Aguascalientes emergió como el destino líder para nuevos proyectos de inversión.

Por otra parte, refirió que México subió al lugar 19 del índice de confianza de IED de Kearney en 2026, frente al sitio 25 que ocupó en 2025, y también registró una ligera mejora para las perspectivas de 2026-2031. Lo anterior, sostuvo, sugiere una mejora en el sentimiento del inversionista hacia México, pero esa mejora tiene que trasladarse hacia la ejecución de proyectos y los actuales flujos de inversión.

México con un crecimiento menor a 2%

México aspira a convertirse en una de las 10 economías más grandes del mundo antes de que termine la próxima década. El objetivo forma parte del Plan México de la presidenta Claudia Sheinbaum, pero exige romper una inercia que el país arrastra desde hace décadas: crecer de manera sostenida por encima de 2% anual.

  • Algunos especialistas consideran que la meta debería ser todavía más ambiciosa. El centro de análisis México, ¿Cómo Vamos? ubica el «semáforo verde» de la economía en un crecimiento anual de 4.5%, un ritmo que hace apenas unos años parecía alcanzable gracias al auge del nearshoring y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro.

La decisión de Estados Unidos de no extender automáticamente el T-MEC por otros 16 años no elimina ese potencial, pero sí lo vuelve más difícil de alcanzar. El tratado seguirá vigente, aunque entrará en un esquema de revisiones anuales hasta 2036 que prolongará la incertidumbre para empresas e inversionistas. El efecto no apunta a una crisis económica inmediata; el costo consiste en mantener a México por debajo del crecimiento que podría registrar bajo un entorno de mayor certidumbre.

Ese diagnóstico aparece de forma consistente entre bancos, calificadoras, organismos empresariales y analistas del sector privado: el mayor riesgo no consiste en perder el tratado, sino en que la incertidumbre limite la inversión justamente cuando Norteamérica intenta reorganizar sus cadenas de producción.

El costo oculto

Para Nur Cristiani, Chief Investment Officer para Latinoamérica de J.P. Morgan Private Bank, las revisiones anuales no representan un shock para la economía mexicana.

«No es que sea un shock para la economía. Es más bien un lastre», afirmó.

  • La especialista explicó que el nuevo mecanismo obligará a las empresas a incorporar una mayor prima de riesgo en sus decisiones de inversión. Esa incertidumbre no detendrá la actividad económica, pero sí dificultará que México recupere un crecimiento robusto.

Más que ver un impacto mayor en la economía, no veo la oportunidad de que México pueda regresar a un crecimiento potencial por arriba del 2%, como realmente la economía podría hacerlo en una coyuntura como la que estamos hoy en día, Nur Cristiani, Chief Investment Officer para Latinoamérica de J.P. Morgan Private Bank

Bajo ese escenario, el país puede mantenerse durante varios años con tasas cercanas a 1% o 1.5%, similares a las registradas recientemente. El costo aparece, sobre todo, en la inversión.

Cristiani explicó que las empresas evaluarán nuevos proyectos bajo un entorno donde las reglas comerciales permanecerán sujetas a negociación año tras año. Ese mayor riesgo puede retrasar inversiones o hacer menos atractivos algunos proyectos manufactureros.

«La realidad es que esta incertidumbre es algo a lo cual las compañías se van a tener que adaptar… La prima de riesgo es lo que ha cambiado», explicó.

Aun así, descartó un deterioro severo para la economía mexicana. Recordó que el país convivió durante los últimos dos años con incertidumbre alrededor del T-MEC y evitó una recesión gracias al fortalecimiento del consumo interno.

«Hoy la economía mexicana tiene un pie mucho más sólido en el consumo interno», dijo.

  • La preocupación también alcanza al sector privado. La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) consideró que la decisión de Washington abre una nueva etapa de negociación y llamó a conducir las revisiones con responsabilidad, visión de largo plazo y diálogo permanente para preservar la confianza que convirtió a América del Norte en una de las regiones más competitivas del mundo.

El organismo advirtió que prolongar la incertidumbre puede modificar la planeación de inversiones, particularmente entre las empresas que participan en las cadenas regionales de suministro, incluidas compañías estadounidenses instaladas en México. Las proyecciones económicas ya reflejan ese escenario.

  • En su actualización macroeconómica del segundo trimestre de 2026, HR Ratings asumió que el T-MEC permanecerá vigente bajo revisiones anuales hasta 2036. Con ese supuesto redujo su expectativa de crecimiento para México de 1.5% a 1.1% y también recortó el crecimiento potencial de largo plazo de 1.85% a 1.5%.
  • La calificadora advirtió que el principal riesgo no radica en la desaparición del acuerdo, sino en un eventual endurecimiento de las reglas de origen. Si Estados Unidos exige una mayor proporción de contenido estadounidense en industrias estratégicas, las cadenas regionales pueden reconfigurarse, disminuiría la participación de insumos producidos en México y el valor agregado nacional perdería espacio.

Incluso con una economía estadounidense que HR Ratings proyecta crecerá 2.5%, ese impulso difícilmente bastará para acelerar la actividad económica mexicana mientras persistan la incertidumbre comercial y la debilidad de la inversión.

La cautela también aparece entre los analistas del sector privado consultados por el Banco de México.

En su reciente encuesta, la mediana del pronóstico para el crecimiento del PIB en 2026 permaneció en 1.1%, mientras que para 2027 se mantuvo en 1.8% y para 2028 en 1.9%. Ninguno de esos años supera el umbral de 2%.

El clima para los negocios también perdió optimismo. La proporción de especialistas que espera una mejora en los próximos seis meses cayó de 33% a 28%, mientras quienes anticipan un entorno sin cambios aumentaron de 55% a 63%. Apenas 8% considera que hoy es un buen momento para invertir, frente a 53% que opina lo contrario. La incertidumbre ya dejó una factura.

  • De acuerdo con cálculos de Oxford Economics para la Cámara de Comercio Internacional, citados por Expansión, la volatilidad de la política económica estadounidense redujo 6.8% la inversión empresarial en México durante 2025. Eso equivale a 17,400 millones de dólares en proyectos perdidos o pospuestos.

El estudio ubicó a México como la economía más vulnerable del grupo analizado por su elevada dependencia del comercio exterior, su integración con Estados Unidos y su exposición a los flujos internacionales de capital.

Si la incertidumbre persiste durante la revisión del T-MEC, Oxford Economics estima que la inversión puede recortar otro 10.8%, equivalente a 30,200 millones de dólares. Sumado al impacto registrado en 2025, el costo potencial alcanzaría 47,600 millones de dólares.

La oportunidad pendiente

Desde el gobierno mexicano, la lectura es distinta. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sostiene que el mayor impacto económico no dependerá del mecanismo de revisiones anuales, sino de la capacidad de México y Estados Unidos para utilizar este proceso como una oportunidad para fortalecer la producción regional.

A su juicio, el mayor potencial de crecimiento se encuentra en sustituir importaciones provenientes de Asia, sobre todo en industrias como cómputo y electrónica impulsadas por la inteligencia artificial. Si ambos países logran coordinar esa estrategia, la contribución al crecimiento económico sería «muy grande».

Ebrard también afirmó que los mercados ya descontaban un escenario de revisiones anuales, por lo que no espera cambios inesperados en los flujos de inversión extranjera. Consideró que la ronda de negociaciones prevista para el 20 de julio permitirá definir las reglas de este nuevo mecanismo y ofrecer mayor certidumbre a empresas e inversionistas.

Inversionistas registraron salida de México por 1,205 mdd en capitales

En marzo pasado, mes que coincidió con el inicio de la guerra entre EU e Israel contra Irán, se registró la salida de capitales por 20 mil 984 millones de pesos (unos mil 205.3 millones de dólares) en la tenencia de valores gubernamentales por residentes del extranjero, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico).

  • Con ello, al cierre de marzo, la tenencia de valores gubernamentales por parte de residentes en el extranjero registró un saldo de 1.785 billones de pesos.
  • Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Grupo Financiero Base, señaló que la salida de capitales en marzo es la mayor para un mes desde octubre de 2025, cuando la tenencia de valores gubernamentales por residentes del extranjero cayó en 43 mil 641.17 millones de pesos.

“La tenencia de valores gubernamentales por residentes del extranjero como proporción del total de valores gubernamentales en circulación se ubicó al cierre de marzo en 11,65%, bajando desde 11,75% al cierre de febrero” , indicó Siller. Explicó que la salida de capitales observada en marzo obedeció principalmente a la aversión al riesgo por el conflicto en Medio Oriente.

«En el resto del año, lo que vamos a ver son entradas y salidas, dependiendo de qué expectativa se tenga. Algo que también puede generar que sigan saliendo capitales es la expectativa de que el peso se pueda depreciar en el mediano plazo» .

  • De acuerdo con el Banxico, en el primer trimestre de este año la tenencia de valores gubernamentales por residentes del extranjero acumuló un aumento de 45 mil 882.60 millones de pesos (unos 5 mil 57.9 millones de dólares).

Janneth Quiroz, directora de Análisis de Grupo Financiero Monex, refirió que otro factor que también influyó en la salida de capitales fue el recorte en la tasa de interés por parte del Banxico.

«Cuando Banxico recorta en un contexto donde la inflación en México está repuntando, el rendimiento real (tasa nominal menos inflación) cae más rápido. Esto deteriora el atractivo de los instrumentos en pesos incluso más de lo que sugiere el recorte nominal; no es solo que México pague menos, sino que paga menos en términos reales, lo cual es determinante para inversionistas institucionales» , explicó./Agencias-PUNTOporPUNTO

Documento Íntegro a Continuación:

https://www.deloitte.com/content/dam/assets-zone4/latam/es/docs/services/consulting/2026/mx-investment-monitor.pdf

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