SINALOA entra a una nueva fase de VIOLENCIA; CRIMEN realiza 31 ATAQUES con DRONES

Al menos 31 ataques con drones y el aseguramiento de casi seis mil artefactos explosivos improvisados colocaron a Sinaloa en una nueva fase de violencia, con tácticas utilizadas en guerras, y por guerrillas y organizaciones terroristas. La disputa entre Los Chapitos y la facción ligada a los herederos de Ismael Zambada, El Mayo, aceleró el uso de aeronaves comerciales para vigilar convoyes, ubicar campamentos y lanzar cargas contra posiciones rivales.

  • El informe La guerra de los herederos en Sinaloa: combatir el crimen en México bajo presión de EU, de International Crisis Group, registró esas agresiones entre septiembre de 2024 y noviembre de 2025. El periodo coincide con la etapa más intensa de la ruptura interna del Cártel de Sinaloa, tras la entrega de Zambada García al gobierno estadounidense.

Autoridades federales también decomisaron cerca de seis mil explosivos improvisados y 330 granadas de mano desde septiembre de 2025. Crisis Group ubicó los hallazgos dentro del aumento de capacidades operativas de las facciones, que mantuvieron las armas de fuego como principal recurso, pero sumaron tecnología aérea, minas y municiones adaptadas.

Nueve de cada 10 homicidios en Sinaloa tuvieron relación con disparos, según los datos citados por la organización. Esa proporción confirma el peso del armamento convencional, aunque los drones modificaron la vigilancia del territorio, la preparación de emboscadas y la protección de rutas criminales.

  • La comparación nacional dimensiona el papel del estado. El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales contabilizó 77 ataques con drones en México durante 2024, mientras Crisis Group identificó 31 casos en Sinaloa entre septiembre de ese año y noviembre de 2025. La cifra equivale a más del 40 por ciento de aquel registro, aunque los periodos difieren.
  • Ricardo Salazar Ortega, especialista en seguridad y conflictos urbanos, sostiene que estas aeronaves dejaron de cumplir sólo funciones de vigilancia o traslado de droga. Ahora, rastrean columnas armadas, localizan casas de seguridad, reconocen caminos serranos y obligan a sus rivales a invertir en inhibidores.

La principal ventaja, señala, no siempre está en la carga explosiva. La observación aérea permite anticipar desplazamientos, verificar si una posición quedó libre y ampliar el alcance de los “halcones”. El aparato no sustituye a las redes terrestres, pero ofrece imágenes en tiempo real y reduce la exposición de sus operadores.

Esa capacidad pasó de la experimentación a la logística criminal. Reportes revisados por Salazar Ortega señalan que autoridades localizaron en Rosario un dron, controles, baterías y 14 artefactos preparados para lanzamiento aéreo. Otros operativos en el sur localizaron explosivos, minas y vehículos con blindaje artesanal.

Fuera de Culiacán, la confrontación también ganó terreno. Crisis Group indicó que el Gobierno federal concentró alrededor de 80 por ciento de sus fuerzas en la capital estatal. Allí disminuyeron los bloqueos y choques abiertos, pero la disputa avanzó hacia comunidades rurales y rutas alejadas donde los drones dan una amplia ventaja.

  • México no desarrolló esta táctica de manera aislada. Salazar Ortega explica que el Estado Islámico mostró en Irak y Siria que un dron comercial podía reconocer posiciones y arrojar municiones. La guerra en Ucrania amplió esa doctrina con aparatos FPV, dispositivos baratos que transmiten imágenes al operador y pueden dirigirse hasta el objetivo.
  • El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) marcó la pauta nacional. Un reporte del Centro Nacional de Innovación, Tecnología y Educación contra el Terrorismo contabilizó 221 ataques atribuidos a organizaciones criminales entre 2021 y 2025. El CJNG concentró 42, la más alta entre los grupos identificados, aunque 136 quedaron sin autor confirmado.

Según Salazar Ortega, esa organización formó operadores y adaptó mecanismos para soltar explosivos desde el aire. Su experiencia convirtió al dron en una herramienta para disputar comunidades, hostigar autoridades y reforzar ataques. La organización sinaloense también adoptó esos métodos, pero su fractura interna aceleró el empleo de estas armas.

La posible relación entre el CJNG y Los Chapitos pudo acortar el aprendizaje tecnológico, de acuerdo con el especialista, aunque no existe información pública que pruebe el envío de pilotos o técnicos, si la hay de la amistad que surgió entre estos grupos después de la entrega de El Mayo Zambada.

Esta alianza también provocó respuestas defensivas entre las facciones. Integrantes vinculados con Mayito Flaco fueron capturados con equipos diseñados para interferir las señales de los drones, una medida que, según Salazar Ortega, refleja el peso que adquirió esta amenaza dentro de la guerra interna.

Investigaciones de Håvard Haugstvedt, Jan Otto Jacobsen, Kerry Chávez y Ori Swed, además de trabajos del Centro de Combate contra el Terrorismo de West Point, coinciden en que los drones comerciales ofrecen ventajas a grupos no estatales por su bajo costo, disponibilidad y fácil adaptación./Agencias-PUNTOporPUNTO

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