Una investigación del periodista Ramón Alberto Garza, publicada en Código Magenta, revela la existencia de una refinería clandestina en Nuevo León que produciría entre 5 mil y 10 mil barriles diarios de combustibles, alimentada presuntamente con crudo robado a Petróleos Mexicanos (Pemex) y operando bajo una estructura ilegal de gran escala.
- Ubicada entre los municipios de Cadereyta y Allende, a menos de 10 kilómetros de la refinería oficial de Pemex, la instalación funcionaría a cielo abierto, camuflada como un negocio denominado Servicios y Grúas Flores, sin que, según la investigación, exista intervención de autoridades federales, estatales o municipales.
- De acuerdo con el reportaje, la planta cuenta con infraestructura completa para refinación, incluyendo tanques de almacenamiento, sistemas de tuberías, ‘frac-tanks’ con capacidad de hasta 5 mil barriles y áreas destinadas al procesamiento de nafta y diésel. El crudo ingresaría mediante autotanques y sería trasladado por gravedad hacia la planta, evitando sistemas de bombeo.
El combustible procesado sería distribuido a través de una red de gasolineras que lo comercializan a bajo costo, en un esquema que, según Código Magenta, representa una evolución del llamado huachicol fiscal en México, al pasar de la extracción y transporte ilegal a la refinación clandestina.
La investigación señala que el origen del crudo estaría vinculado a robo y trasiego por parte de grupos delictivos, mientras que las ganancias serían blanqueadas mediante despachos fiscales con conexiones políticas y posteriormente invertidas en bienes inmobiliarios en distintas ciudades del país.
- Además, se documenta que la operación incluiría movimientos constantes de pipas y almacenamiento en múltiples tanques, lo que evidencia una logística de gran escala. Imágenes aéreas, reportes de inteligencia y testimonios directos forman parte de las evidencias recabadas por el medio.
- En el entorno de la instalación, el 29 de mayo de 2026, autoridades federales aseguraron más de un millón de litros de combustible clandestino, así como tractocamiones, auto-tanques, cubi-tanques y equipo especializado, en un operativo vinculado a una red atribuida a Joaquín Arzate, alias “El Chimuelo”.
El reportaje advierte que la “huachi-refinería” operaría con posibles redes de protección en distintos niveles de gobierno, además de involucrar a actores del sector empresarial, fiscalistas y presuntos vínculos con organizaciones criminales.
Código Magenta señala que esta instalación representa un modelo de operación de ciclo completo dentro del mercado ilícito de combustibles, y adelanta que en una siguiente entrega se darán a conocer los presuntos responsables y beneficiarios de esta red./Agencias-PUNTOporPUNTO























