Las MENTIÑERAS ya son un MAL CHISTE

Por FRANCISCO RODRÍGUEZ

Claudia Sheinbaum desperdicia el tiempo que nos cobra a los pagaimpuestos por ser inquilina de AMLO en Palacio Nacional.

De lunes a viernes pierde dos horas del tiempo que debería dedicar a revisar y decidir sobre los asuntos más importantes que a toda hora se presentan en el país en un cada vez más fallido ejercicio de comunicación circular (sic) como los calificó López Obrador durante su primer sexenio en el poder.

Usa ese par de horas para agitar el avispero. Para evidenciar su parcialidad a favor del régimen de Cuarta… y para ensalzar a las ideologías afines que aún ostentan el poder en el continente americano.

Ahora, también, para mostrar en vivo y en directo, a todo color, de frontera a frontera, de costa a costa y aún más allá su impreparación para el encargo, lo mismo que la incompetencia de sus colaboradores.

Si al gabinete de Vicente Fox –reclutado por headhunters– le apodaban Montessori, el de la señora Sheinbaum está peor. ¡Está para reír y hasta para llorar.

Su endeble canciller Roberto Velasco –creo que se llama- confiesa sin rubor alguno que nadie en el gobierno sabía que el piloto del avión en el que transportaron a El Mayo Zambada hacia Estados Unidos ya había sido encarcelado en Mexicalpan de las Tunas y que luego ilegalmente fue expulsado del país –con otro centenar de reos- sin que le sacaran la sopa, no obstante que el tan aplaudido Omar García –de manera similar a como ovacionaban a Genaro también García– ya había dicho meses atrás que lo habían capturado nuestras eficientes (jejeje) fuerzas del orden.

Y como cereza del pastel borran un fragmento del show político-literario-musical de López Obrador en su primer sexenio en el poder, en el que la entonces titular de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, ahora secretaria de Gobernación -¡válganos Dios!- brinda una apresurada y falsa versión del secuestro del líder de La Mayiza a cargo de Los Chapitos… secuestro o abducción coordinada a control remoto por el FBI.

Ni siquiera Eugene Ionesco escribió una comedia tan absurda como la que la semana anterior protagonizaron Sheinbaum y los aludidos secretarios del Despacho… aún a cargo de AMLO.

Millones de pesos tirados a la basura

Por si fuera poco, Sheinbaum regularmente no está enterada de lo que los periodistas –los de a deveras- le preguntan y hasta muestra en su faz el desconcierto. Incisiva, la excelente reportera que es Reina Haydee Ramírez, de hecho, la saca de sus casillas.

Cuando doña Claudia no quiere comprometerse -¿por aquello del cuidado a la investidura que le prestó el tabasqueño?- deriva las respuestas hacia la Fiscalía o hacia cualquier otro integrante del gabinete que le impuso su antecesor, cuando no hacia el Legislativo. Y estas instancias jamás responden las interrogantes.

Contrastantemente, se explaya en sus respuestas a los youtuberos y periodiqueros que están en la nómina del degradado Jesús Ramírez Cuevas. Como si estas contestaciones las hubiera ensayado de antemano.

¡Pérdida de tiempo, total!

Y de recursos que aportamos los pagaimpuestos pues cada una de las aquí bautizadas como mentiñeras –sobra decir por qué- nos salen en un ojo de la cara, como se dice coloquialmente.

Vea usted: El costo exacto de producción de cada mentiñera de la señora Sheinbaum no se desglosa diariamente de forma pública. Sin embargo, estimaciones y análisis del gasto del Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales (Cepropie), organismo encargado de su realización, sitúan el gasto en cientos de millones de pesos anuales.

Informes han reportado que el costo de producción y organización de estas conferencias superó los 511 millones de pesos durante la administración de AMLO.

Y sii bien la producción oficial corre a cargo del gobiernito, el formato ha generado polémicas recientes: investigaciones periodísticas han señalado que existen prácticas donde ciertos youtubers o influencers reciben pagos de hasta 150 mil pesos por hacer preguntas a modo durante las conferencias… aunque, de acuerdo con Simón Levy –datos ya ratificados por la OFAC estadounidense-, ese dinero proviene de las ganancias que los cuatroteros obtienen del “huachicol fiscal”, actividad delictiva en la que participan generales, almirantes, político del régimen de Cuarta… y delincuentes al alimón.

No llena los zapatos de López Obrador

A diferencia de las matinés político-vengativas-electoreras-musicales de su antecesor, “las mañaneras del pueblo” –como oficialmente fueron bautizadas- se han convertido en el espacio en el que reinan el engaño, la desinformación y el lugar común.
Y esos infinitos lugares comunes provocan que la política se vacíe de política.
“Iniciamos nuestra primera conferencia mañanera, este diálogo circular es del pueblo y para el pueblo”, abrió este ejercicio la señora Sheinbaum el 2 de octubre de 2024, al día siguiente de que AMLO le prestara la banda presidencial sólo para que la luciera.
¿Para quién si no? ¿Para los habitantes de Senegal? ¿De Groenlandia?

Y ante cada hecho de violencia, ante cada asesinato, tras cualquiera de las varias masacres registradas, la señora se zafa con el clásico “vamos a investigar”.

A Sheinbaum le hace falta mucho para llenar los zapatos de AMLO en el tablado del Salón Tesorería de Palacio Nacional o en cualquier templete en el que se presente durante sus giras hebdomadarias.

Carece de los recursos retóricos, de las premeditadas pausas, de la convicción con la que López Obrador se pronunciaba.
Cae en excesos al fijar a sus contendientes. Llama “tóxico” a quien identifica como el principal de quienes se le oponen. Usa un término que se popularizó en los narcocorridos. Ni siquiera se da cuenta.
Ya casi dos años de mentiñeras que sólo han servido para mostrar que doña Claudia no estaba preparada –ni lo estará- para treparse en el tapanco… ni para gobernar sin diferencias a todo el país, sin sus arraigadas ideas de la década de los 60’s del siglo anterior de las cuales no puede deshacerse.

A diario demuestra que eso de estadista no le queda.

Claudia Sheinbaum debe empezar a transformarse ella misma para poder dar continuidad a lo que ella llamó “segundo piso de la transformación”, cualquier cosa que con ello quisiera decir.
Debe abandonar sus convicciones juveniles -¡por Dios, ya tiene 65 años!-, y adaptar su pensamiento y acción a la realidad de México que padece a un gobiernito saqueado por quien aún es el líder moral de Morena, sin recursos para hacer frente a lo más urgente, y acosado por la Administración Trump en ingente batida en contra de la “intolerable alianza” que el regimencito mantiene con la delincuencia organizada.
Pero no. Pierde a diario cuando menos dos horas en un ejercicio cada vez más intrascendente.

Indicios

Incluso aquellos que tienen cargos dentro del régimen de Cuarta…, ya sea en el Legislativo, en el Judicial, y hasta en el aparato burocrático federal y en el partido Morena poco caso hacen de las palabras de doña Claudia. Les pide austeridad y se sueltan a viajar por el mundo, mínimo en clase ejecutiva, van a los hoteles más caros y pagan desayunos, comidas y cenas cuyo costo es exorbitante. Les pidió recientemente que no fueran a los estadios donde aún se celebra el Mundial de futbol, y pese al altísimo precio de los boletos ahí se han visto a varios de ellos. En un par de meses se despide de México el cantante británico Elton John con un par de conciertos. Sin reventa, el boleto de entrada costará casi 20 mil pesos. Y habrá morenistas ahí. No le hacen caso a la señora ni siquiera en eso de la falsa austeridad. * Por hoy es todo. Vaya para usted mi reconocimiento por haber leído este Índice Político. Y como siempre, también reciba mis deseos de que tenga ¡buenas gracias y muchos, muchos días!

Recibe nuestro boletín informativo, suscríbete usando el formulario