VIDEO: HUMO por INCENDIOS FORESTALES ASFIXIA a TORONTO

Una neblina naranja cubrió Toronto el miércoles 15 de julio, el humo de incendios en el noroeste de Ontario provocó esa mañana la peor calidad del aire del mundo, según IQAir.

  • Una densa nube de humo procedente de los incendios forestales cubre actualmente amplias zonas de Canadá, el Medio Oeste y la costa este de Estados Unidos.
  • En Toronto, el cielo adquirió desde la mañana del miércoles un tono anaranjado, mientras que ciudades como Nueva York, Detroit y Minneapolis también enfrentaban alertas por la mala calidad del aire.
  • Más de 800 incendios forestales activos en Ontario y otras regiones de Canadá han consumido cerca de 2 millones de hectáreas y provocado evacuaciones masivas, incluso en el vecino estado de Minnesota, mientras el humo se extiende hacia el sur.

Para millones de personas en Norteamérica, los cielos cubiertos por el humo de los incendios se están convirtiendo en una escena cada vez más frecuente durante los meses cálidos. En 2023, ciudades como Nueva York y San Francisco fueron comparadas con la estética de Blade Runner, debido al intenso color naranja del cielo que llegó a ocultar el sol.

Hace apenas una década, este tipo de episodios era mucho menos común. ¿Qué está provocando que estas escenas se repitan con tanta frecuencia?

  • Un análisis de USA Today basado en datos de incendios forestales de las últimas tres décadas concluyó que la superficie quemada cada año sigue aumentando. En otras palabras, los incendios forestales son cada vez más extensos y destructivos, aunque detrás de esta tendencia confluyen varios factores.

Los científicos señalan que la principal causa es el cambio climático, impulsado por la quema de combustibles fósiles y el consecuente aumento de la temperatura global.

  • El calentamiento del planeta está favoreciendo olas de calor más frecuentes e intensas, además de sequías prolongadas en distintas regiones. Estas condiciones resecan la vegetación y crean un entorno propicio para que los incendios se propaguen con mayor rapidez, alcanzando una intensidad y un comportamiento cada vez más difíciles de controlar.
  • Según la química atmosférica Loretta Mickley, investigadora de la Universidad de Harvard, cerca de la mitad del humo generado por los incendios forestales entre 1997 y 2020 puede atribuirse al cambio climático.

«Si nos concentramos en el período más reciente, entre 2010 y 2020, esa proporción es aún mayor», declaró a USA Today.

El humo de estos incendios puede desplazarse cientos o incluso miles de kilómetros y permanecer en la atmósfera durante varios días, lo que representa un riesgo para la salud.

El jueves, Detroit, una ciudad de unos 650.000 habitantes, registró la peor calidad del aire del mundo, según el sitio especializado iQAir. Toronto ocupó el segundo lugar, mientras que Minneapolis y Chicago se situaron en la tercera y cuarta posición, respectivamente./Agencias-PUNTOporPUNTO

Recibe nuestro boletín informativo, suscríbete usando el formulario