Las TEMPORADAS de HURACANES y LLUVIAS causan ENFERMEDADES desde BACTERIANAS hasta por VIRUS

En los últimos meses, las fuertes lluvias han impactado a distintos puntos de la República Mexicana y han provocado afectaciones como inundaciones, acumulación de agua y daños en algunas zonas urbanas.

Tabasco

Con la llegada de la temporada de lluvias y huracanes afectando a México, surge una preocupación de salud recurrente: el incremento de las infecciones gastrointestinales.

Para arrojar luz sobre este tema crucial y ofrecer orientación a la población, el Dr. Mario César Peláez Luna, médico del Centro Médico ABC, quien se formó como Médico Cirujano en la Universidad La Salle y realizó sus especialidades en Endoscopía y Gastroenterología en la Universidad Nacional Autónoma de México explicó por qué esta época del año es particularmente propicia para la proliferación de estas enfermedades y qué medidas debemos tomar para protegernos y proteger a nuestras familias.

¿Por qué las lluvias pueden provocar enfermedades?

El Dr. Peláez Luna destacó que la relación entre la temporada de lluvias y el aumento de infecciones gastrointestinales es directa. Esto se debe a que, durante el verano, el incremento de las temperaturas favorece el crecimiento acelerado de microorganismos, como bacterias, virus y parásitos, tanto en el agua como en los alimentos, facilitando su infección.

Los mecanismos principales detrás de esta propagación son la fácil descomposición del agua y los alimentos por las elevadas temperaturas, que crean un ambiente ideal para la proliferación microbiana, y la contaminación de alimentos debido a malas prácticas de higiene.

Síntomas que pueden presentarse en época de lluvia

En esta temporada, las infecciones más comunes son las causadas por bacterias como Campylobacter, Salmonella y Escherichia coli-Shiga like. Ocasionalmente, amibas y virus también pueden ser los responsables.

Aunque diversas bacterias y virus, conocidos como enterobacterias y enterovirus, pueden causar gastroenteritis, incluyendo Norovirus y Rotavirus, así como parásitos como las amibas.

Los síntomas a los que debemos estar atentos si sospechamos una infección gastrointestinal incluyen:

  • Diarrea.
  • Náuseas.
  • Vómito.
  • Dolor abdominal.
  • Fiebre.

En algunos casos, el Dr. Peláez Luna señala que se puede observar moco y sangre en las evacuaciones. Es importante recalcar que, clínicamente, todas las gastroenteritis presentan síntomas similares, lo que hace difícil distinguir si el origen es bacteriano, viral o parasitario solo por la sintomatología.

Factores como la edad, la duración del cuadro, antecedentes de viajes o ingesta de alimentos contaminados, y la presencia de otras enfermedades, pueden sugerir un microorganismo causal, pero con poca certeza.

Por ello, un médico debe realizar una historia clínica y examen detallado para identificar factores epidemiológicos y de riesgo específicos.

¿Quiénes son los grupos más vulnerables?

Ciertos grupos de personas son más susceptibles a estas infecciones y a tener un curso grave de la enfermedad. El Dr. Peláez Luna enfatiza que niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades que afectan el sistema inmune tienen un mayor riesgo. Es fundamental que estos grupos extremen las precauciones.

Así puedes prevenir enfermarte en esta época del año

El Dr. Peláez Luna, citando las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, subraya la importancia de adoptar las siguientes medidas de higiene en el día a día y al preparar alimentos:

  • Beber agua potable y/o hervida.
  • Mejorar las condiciones generales de salubridad.
  • Lavarse las manos con jabón frecuentemente.
  • Procurar una adecuada higiene personal.
  • Lavar y desinfectar los alimentos.
  • No dejar alimentos a la intemperie por tiempos prolongados.
  • Incrementar la educación y conocimiento en salud sobre cómo ocurren y se diseminan las infecciones.
  • Vacunarse contra el rotavirus.

¿Cuál es el tratamiento a seguir si te enfermas?

En la mayoría de los casos, las infecciones gastrointestinales son autolimitadas y se resuelven en 2 a 3 días. El tratamiento inicial en casa recomendado por el Dr. Peláez Luna incluye:

  • Reposo.
  • Hidratación oral.
  • Control de los síntomas asociados.
  • Una dieta astringente (anti-diarreica).

Sin embargo, hay situaciones en las que es indispensable buscar atención médica de urgencia:

  • Deshidratación (sed excesiva, mareo, letargo, disminución en volumen urinario, etc.).
  • Fiebre alta y persistente.
  • Presencia de sangre en la materia fecal o en el vómito.
  • Dolor abdominal intenso y persistente.
  • Incapacidad para hidratarse por vía oral (vómito excesivo o no controlable, o gasto fecal elevado).

Ojo con la automedicación

El Dr. Mario César Peláez Luna hace un llamado de atención sobre los riesgos de la automedicación, especialmente con antibióticos y antidiarreicos sin un diagnóstico médico.

«La automedicación y el consecuente uso incorrecto de antibióticos y antidiarreicos puede agravar el cuadro o provocar complicaciones del mismo, así como favorecer el desarrollo de resistencia bacteriana», advierte.

  • La indicación de estos medicamentos debe ser exclusiva del médico. Muchas gastroenteritis agudas se resuelven sin necesidad de antibióticos o antidiarreicos. Además, es crucial saber que los antibióticos no son útiles en infecciones virales o parasitarias.
  • En infecciones virales, el tratamiento es sintomático y de soporte, mientras que en las parasitarias se requieren desparasitantes específicos para cada tipo de parásito.

En conclusión, la temporada de lluvias, si bien necesaria, nos exige estar más vigilantes ante las infecciones gastrointestinales. Siguiendo las recomendaciones del Dr. Mario César Peláez Luna y manteniendo una higiene rigurosa, podemos reducir significativamente el riesgo y disfrutar de un verano más saludable.

Ambiente lluvioso propicia diferentes malestares

En los últimos meses, las fuertes lluvias han impactado a distintos puntos de la República Mexicana y han provocado afectaciones como inundaciones, acumulación de agua y daños en algunas zonas urbanas. En la Ciudad de México, las intensas precipitaciones han generado encharcamientos e inundaciones que, además de representar un riesgo para la movilidad, también pueden favorecer la aparición de problemas de salud.

  • Gustavo Olaiz Fernández, titular de la Dirección General de Atención a la Salud (DGAS) de la UNAM advierte, que durante la temporada de lluvias aumentan las condiciones que facilitan la propagación de microorganismos capaces de causar enfermedades, principalmente aquellas relacionadas con la contaminación del agua y los alimentos.
  • Entre ellas destacan las enfermedades diarreicas agudas (EDA), padecimientos que pueden incrementarse debido a la presencia de virus y bacterias gastrointestinales en ambientes con humedad, agua contaminada o deficientes medidas de higiene.

El especialista explica que en este periodo de lluvias aumenta la circulación de microorganismos como norovirus, rotavirus y astrovirus, lo que puede provocar en la población síntomas como diarrea, vómito, dolor abdominal, fiebre y deshidratación.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades diarreicas continúan siendo una de las principales causas de enfermedad y muerte en menores de cinco años a nivel mundial, aunque pueden presentarse en cualquier etapa de la vida.

¿Qué otras enfermedades pueden estar ligadas con las lluvias?

Sin embargo, las enfermedades gastrointestinales no son las únicas que pueden aparecer en la temporada de lluvias, también puede favorecer la aparición de otros padecimientos relacionados con la exposición al agua contaminada, la humedad y el contacto con superficies afectadas por encharcamientos. Entre ellos se encuentran problemas en los ojos, la piel y algunas infecciones provocadas por microorganismos presentes en ambientes húmedos.

  • La conjuntivitis, es una infección ocular que puede ser causada por virus o bacterias que se transmiten mediante el contacto con agua contaminada o superficies con microorganismos. Entre sus principales síntomas se encuentran enrojecimiento de los ojos, secreción, comezón e incluso visión borrosa.

Además, la humedad constante y el uso frecuente de calzado cerrado también pueden crear condiciones favorables para el desarrollo de infecciones cutáneas, como dermatitis, pie de atleta y otros problemas provocados por hongos. Las señales de alerta a las que debes de prestar atención son: enrojecimiento, descamación de la piel, mal olor, aparición de ampollas y picazón./Agencias-PUNTOporPUNTO

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