TEXTO ÍNTEGRO: El Calentamiento IGUALA las TEMPERATURAS entre las Grandes Ciudades y el CAMPO

El efecto de isla de calor urbana se debilitaba en la mayoría de las áreas analizadas, salvo en las regiones frías. Incluso en ese escenario, las ciudades seguían siendo más cálidas en promedio que las zonas rurales cercanas.

Como parte del proyecto Destination Earth de la Unión Europea, cuyo objetivo es mejorar la capacidad de anticipar escenarios climáticos, el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) desarrolló un modelo global de alta resolución. Con esa herramienta, un equipo de investigadores simuló cómo el calentamiento global afectará al planeta.

  • Para el año 2050, el calentamiento global podría reducir la diferencia de temperatura entre muchas ciudades y las zonas rurales cercanas, según un estudio reciente publicado en Geophysical Research Letters.

En promedio, las ciudades seguirían siendo más cálidas que las áreas rurales próximas, pero el campo podría calentarse mucho más rápido, asemejando las grandes ciudades. “Los alrededores rurales de las ciudades se calentarán más rápidamente”, dijo el investigador del ECMWF Xabier Pedruzo-Bagazgoitia, autor principal del análisis.

  • En esa línea, un artículo publicado este viernes en Science advierte que aunque el campo se calentaría más rápido en las próximas décadas, las ciudades seguirían siendo más cálidas en términos absolutos.
  • La isla de calor urbana es un concepto utilizado por los expertos en clima que describe cómo el asfalto y el hormigón absorben radiación y elevan la temperatura de las ciudades frente a su entorno.
  • Datos meteorológicos y satelitales habían mostrado en general una intensificación de ese fenómeno en las últimas décadas. Ahora, la novedad es que el fenómeno se extenderá a zonas rurales antes de lo previsto.

Cómo se hizo la simulación del clima urbano

El resultado surgió de un modelo climático global de alta resolución del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF), desarrollado dentro del proyecto Destination Earth de la Unión Europea. El equipo simuló un mundo afectado por el calentamiento global entre 2020 y 2050 con una resolución de nueve kilómetros.

  • Esa escala permitió captar el clima urbano, algo que los modelos climáticos globales tradicionales no resolvían bien porque dividían el planeta en cuadrículas de 100 kilómetros de lado.

Después, el equipo del ECMWF examinó 200 ciudades de cuatro regiones climáticas: fría, árida, templada y tropical.

  • La conclusión central fue que el efecto de isla de calor urbana se debilitaba en la mayoría de las áreas analizadas, salvo en las regiones frías. Incluso en ese escenario, las ciudades seguían siendo más cálidas en promedio que las zonas rurales cercanas.

Por qué el campo puede calentarse más rápido

La explicación apunta al secado del suelo fuera de las ciudades. Un estudio de modelización publicado hace 15 años en Journal of Climate ya había planteado que temperaturas más altas resecan el campo, reducen la capacidad de la evaporación para enfriar el aire y aceleran el calentamiento rural.

Menor humedad del suelo reduce enfriamiento natural y achica la brecha térmica

El modelo del ECMWF detectó un efecto parecido y el equipo lo examinó con más detalle. Birgit Sützl, climatóloga del ECMWF, indicó que esa señal apareció en la simulación global de alta resolución.

  • La investigación también se cruza con trabajos previos basados en modelos regionales, que habían ofrecido resultados dispares sobre la evolución futura del efecto de isla de calor urbana.
  • Gaby Langendijk, climatóloga de la Universidad e Investigación de Wageningen, sostuvo que esos modelos mejoraron la representación de las ciudades y que “se trata de un equilibrio perfecto entre la complejidad y la simplicidad”.

Una línea de modelización regional centrada en ciudades ya empezó a ofrecer resultados con París como banco de pruebas. De acuerdo con Langendijk, esas simulaciones apuntan a que el efecto de isla de calor urbana se mantendrá estable o tenderá a debilitarse.

Qué implica (y qué no) la reducción de la brecha térmica

Las reservas siguen abiertas porque varios climatólogos desconfían de conclusiones basadas en una sola simulación de un modelo individual, incluso si es avanzado. Ashish Sharma, climatólogo de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, advirtió: «Sería muy cauteloso al generalizar el resultado».

  • Sharma agregó que el equipo del ECMWF parte de supuestos concretos para los próximos 30 años: que las ciudades no aumentarán su densidad y que tampoco se volverán más verdes. Esos cambios podrían alterar el ritmo de calentamiento urbano. La reducción de la brecha térmica tampoco implica que las ciudades vayan a librarse del calor extremo, advirtió Langendijk.
  • Esto no implica que las ciudades vayan a sufrir menos calor, sino que en muchas regiones las áreas rurales podrían calentarse más rápido y reducir la diferencia térmica respecto de los centros urbanos. «Las ciudades aún podrían experimentar temperaturas absolutas mucho más altas, noches más tropicales y un mayor estrés térmico debido al cambio climático».

Para el equipo del ECMWF, estas simulaciones permiten estudiar no solo el calor urbano, sino también otros efectos locales del clima en cientos de ciudades del mundo. Esa escala permite seguir cómo cambian esos procesos bajo escenarios de cambio climático.

Ciudades Europeas seguirán calentándose en los próximos años

Europa es la zona del globo que se calienta más rápidamente, un fenómeno que en los últimos años ha afectando gravemente sobre todo a las ciudades y a las personas que viven en ellas. Desafortunadamente, este fenómeno no hará sino aumentar en lo que resta del siglo.

  • De acuerdo con el último Informe de la ONU sobre la Brecha de Emisiones, Europa se encuentra en una trayectoria que, para el año 2100, la llevaría a tener un aumento de la temperatura de aproximadamente 3.1 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales.

Según un informe reciente del World Resources Institute (WRI) esto implicará que las ciudades europeas «experimentarán olas de calor más largas, frecuentes e intensas, un aumento vertiginoso de la demanda de energía para el aire acondicionado y un incremento de las muertes relacionadas con el calor, en comparación con un calentamiento global de 1.5 grados».

  • El estudio global del WRI analizó «los posibles riesgos climáticos para 89 de las ciudades más grandes de Europa —que actualmente albergan a 165 millones de personas, el 22% de la población del continente— utilizando estimaciones basadas en modelos climáticos globales a escala reducida para un calentamiento global de 1.5 y de tres grados.

Olas de calor más largas e intensas

Los veranos en Europa con olas de calor con consecuencias mortales se han convertido en la norma en los últimos años:

  • En 2022, las olas de calor provocaron más de 61 muertes en el continente; en 2023, más de 47 mil, y aún no se dispone de datos precisos para 2024, «pero todo apunta a que será el año más cálido registrado», señala el WRI.
  • Este año, las temperaturas en algunas ciudades europeas han superado los 45 grados, lo que ha obligado a cancelar eventos, poner aspersores y tomar otras precauciones para proteger a las poblaciones vulnerables, como niños, ancianos y personas con enfermedades respiratorias y discapacidades.
  • Con un calentamiento de tres grados, señalan los cálculos, un número significativo de ciudades europeas podría enfrentarse a olas de calor de un mes de duración y con mayor frecuencia que con un calentamiento de 1.5 grados.

«Por ejemplo, la ola de calor más larga del año en Nápoles, Italia, podría duplicarse, pasando de 25 días en un escenario de 1.5 grados a 50 días con un calentamiento de tres», mientras que ciudades españolas como Madrid y Sevilla experimentarían un mes adicional al año con temperaturas superiores a los 35 grados, hasta sumar 52 y 77 días anuales, respectivamente.

Además en muchas ciudades de Europa, las temperaturas veraniegas superiores a los 40 grados podrían volverse cada vez más comunes.

Calor extremo como motor de cambio en las rutinas urbanas

Un estudio publicado en PNAS Nexus analizó datos de 13 millones de usuarios anónimos de telefonía móvil en España durante los veranos de 2022 y 2023.

  • Los resultados mostraron que la movilidad urbana disminuye hasta un 10% en días calurosos y hasta un 20% en las tardes de mayor temperatura.
  • Esta reducción afecta principalmente a actividades no rutinarias y se agrava entre adultos mayores y personas con menores ingresos.

Mientras los mayores limitan sus traslados incluso hacia el trabajo, quienes tienen menos recursos no pueden evitar desplazarse por motivos laborales, lo que revela una menor capacidad de adaptación y amplía las desigualdades sociales.

El análisis destacó que los viajes cortos, usualmente realizados a pie, son los más afectados, y que la caída de la movilidad se centra en los núcleos urbanos, donde disminuye la interacción social y económica.

  • Este fenómeno amenaza el dinamismo de las ciudades como polos de innovación y productividad.
  • Además, el estudio demostró que no existen diferencias significativas en la respuesta al calor según género, pero sí por edad y nivel socioeconómico.

Las personas mayores son quienes más reducen sus salidas y actividades en días calurosos, mientras que quienes tienen menos recursos económicos no pueden dejar de desplazarse para trabajar, aunque las condiciones sean adversas.

  • Las olas de calor hacen que la gente se mueva menos por la ciudad y se relacione menos con personas de diferentes barrios o grupos sociales. Esto puede debilitar el sentido de comunidad y la vida social que suele caracterizar a las grandes ciudades.
  • La investigación subrayó la necesidad de políticas de adaptación urbana, como la expansión de áreas verdes y la adopción de estrategias de enfriamiento ambiental, para mantener la vitalidad y la equidad en las ciudades que enfrentan un futuro más cálido.

Mérida entra al radar mundial de las ciudades vulnerables por calor

El debate global sobre el cambio climático suele concentrarse en los récords de temperatura que rompen los termómetros. Sin embargo, una investigación pionera de la Universidad de Oxford publicada en la revista científica Sustainable Cities and Society acaba de cambiar las reglas del juego con una advertencia para México:

  • Mérida (Yucatán) apareció en una lista de las ciudades con mayor puntaje de vulnerabilidad por calor a nivel mundial.
  • El análisis examinó indicadores clave de riesgo relacionados con la exposición a peligros, la vulnerabilidad y la capacidad de adaptación en 205 ciudades de más de un millón de habitantes.
  • Mérida fue enlistada en el número 47, por encima de ciudades en Mozambique, India y Bangladesh y muy cerca de Guayaquil, Ecuador, que ocupa el puesto cuarenta y cuatro.

A nivel absoluto, el estudio identifica a la ciudad de Al Basrah, en Irak, como la más vulnerable de todo el planeta, mientras que el 95% de las urbes con mayor riesgo se concentra en el sur y sureste de Asia y el África subsahariana (en países como Pakistán, Nigeria y Ghana, además de los antes mencionados)./PUNTOporPUNTO

Documento Íntegro a Continuación:

Geophysical Research Letters - 2026 - Pedruzo‐Bagazgoitia - Unlocking Urban Climate Change Analysis in Global

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