Al menos 40 por ciento del agua que se consume en la Ciudad de México proviene de fuentes externas, es decir, de las siete presas ubicadas en los estados de México y Michoacán que forman el Sistema Cutzamala, misma cantidad que se pierde por las fugas en la red hidráulica pública.
- A ese desperdicio se suma 10 por ciento en pérdidas “no contabilizadas”, que son las fugas de agua doméstica, “donde nadie sabe (exactamente) cuánto se está perdiendo en las casas”, por ejemplo, en las goteras de las llaves del lavabo de la cocina, del baño o la regadera, así como por el denominado huachicol que existe en algunas zonas de la ciudad.
- En total, la ciudad pierde entre 40 y 50 por ciento del abasto del agua potable, aseveró Piedad Gómez, académica de la Universidad Nacional Autónoma de México y directora operativa de Agua Capital, que es el Fondo de Agua de la Ciudad de México, asociación pública-privada en la que participan la academia y la sociedad civil.
La académica de la Facultad de Arquitectura de la UNAM aseveró: “sí son números alarmantes, por todo lo que nos implica en energía, en esfuerzo de traer el agua de tan lejos para que en realidad llegue y un porcentaje casi igual se está perdiendo en fugas”.
Además, las filtraciones, aunque “no son las únicas que provocan los socavones y baches, sí ayudan a ir socavando, pero (los hoyancos) es principalmente por la sobrexplotación del acuífero. Imaginen una esponja; entonces, a medida que va bajando el nivel del agua por la extracción que estamos haciendo las capas superficiales se van secando, y con movimientos telúricos de sismos o vialidades genera fracturas y también socavones, aunado al tema de las fugas”.
- Explicó que el otro 60 por ciento de abasto de agua se obtiene de los acuíferos, que se recargan por medio de los bosques, por lo que alertó en la necesidad de cuidar lo que definió como “la principal fuente de recarga natural”.
- Señaló que es necesario “extraer a una menor velocidad, en la que hay soluciones como la captación de agua de lluvia o el reúso del agua tratada, porque aunque se depura el 80 por ciento, sólo se utiliza 12 por ciento.
- Llamó a la población a cuidar los acuíferos, porque se pueden perder por las invasiones, asentamientos irregulares, por el cambio de uso de suelo del forestal al agrícola, y del agrícola al urbano, aunque dijo que hay trabajo de autoridades locales para que se mantenga la infiltración y captación de agua de lluvia.
Por su parte, el coordinador ejecutivo de la Red de Agua UNAM, Jorge Arriaga, refrendó que la propuesta que forma la denominada Estrategia de Seguridad Hídrica del Valle de México con horizonte a 2040, que planteó en 2024, requiere de un monto estimado para su implementación de 97 mil millones de pesos, adicionales a lo que realizan los diferentes gobiernos de la región.
Gómez y Arriaga participaron en un encuentro vinculado al décimo aniversario de la plataforma Aqua Tech, en el que la coordinadora general del Acuerdo Nacional por el Agua y de Cooperación Internacional de la Comisión Nacional del Agua, Paola Félix Díaz, apuntó que “el agua es la base para el desarrollo del país; sin agua no hay energía ni inversión posible. Por medio de la inversión mixta, la tecnificación del campo y el compromiso del sector privado estamos demostrando que es posible generar gobernanza hídrica y garantizar el derecho humano al agua”./Agencias-PUNTOporPUNTO























