Durante los últimos dos años la presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido el monopolio de las reformas que se aprueban en la Cámara de Diputados. Desde el 1 de septiembre de 2024, la mandataria federal ha presentado 51 iniciativas, de las cuales la mayoría fueron aprobadas sin dificultad por la mayoría morenista del Congreso.
- Según las estadísticas legislativas, de las 51 iniciativas presentadas hasta el pasado 6 de septiembre por Sheinbaum Pardo, la Cámara de Diputados aprobó 47 y tiene dos pendientes de discusión. Solo una de sus iniciativas de reforma fue rechazada y otra más retirada.
- En contraste, diputados y diputadas de Morena, PRI, PAN, PT, Partido Verde y Movimiento Ciudadano suman más de seis mil 500 iniciativas presentadas desde el 1 de septiembre de 2024 y solo se han aprobado 290.
- En otras palabras, mientras nueve de cada 10 iniciativas de reforma promovidas por la Presidencia de la República se aprueban sin preámbulo, apenas una de cada 20 iniciativas promovidas por legisladores federales llegan el fin del trámite con su discusión y aprobación.
El paquete de iniciativas que no se tramitan en la Cámara baja también incluye las del grupo parlamentario de Morena. En lo que va de la Legislatura, la bancada guinda ha presentado dos mil 462 iniciativas, pero solo se han aprobado 92.
La vicecoordinadora de Morena en San Lázaro, Dolores Padierna, considera que no se trata de ningún monopolio del Poder Ejecutivo en las iniciativas que se aprueban en el Congreso. En cambio, asegura que la estrategia de la mayoría morenista en el Congreso, junto a sus aliados del Partido Verde y Partido del Trabajo, es construir un nuevo marco jurídico para la Cuatroté.
“Desde que ganamos la mayoría calificada, la prioridad ahorita es hacer las reformas constitucionales y todo el marco secundario, todas las leyes secundarias para poder tener el marco jurídico completo lo más pronto posible. Entonces, ahorita esa es la prioridad, esa es la estrategia”.
El origen del desequilibrio
Para la oposición, este asunto se explica en distintas vertientes. Federico Döring, vicecoordinador del PAN en San Lázaro, consideró que la Presidenta tiene el control del 100 por ciento de todo lo que sucede en la Cámara y que la mayoría de Morena no tiene agenda propia.
“En épocas del pasado, en los gobiernos del PRI, con mayoría llevaba prioridad del gobierno en su agenda. Eso no implicaba que los legisladores no pudieran hacer un trabajo propio”, mencionó.
“Con lo que propone la oposición ni siquiera se toman la molestia de votarlo en contra”.
- Para la emecista Laura Ballesteros el hecho de que el Congreso dé más prioridad a las reformas que promueve el Poder Ejecutivo que a las que impulsan los propios legisladores es una señal de la falta de división y equilibrio en los Poderes de la Unión.
- Ballesteros Mancilla recordó que este problema también se evidenció durante la asamblea plenaria de Morena, realizada el pasado 30 agosto, cuando la morenista Elena Segura reclamó a la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa Alcalde, que el Congreso recibía las iniciativas con graves errores jurídicos, incompatibilidades, con contradicciones y con la instrucción de no corregirlas.
La diputada agregó que el hecho de ignorar el trabajo legislativo que se gesta en la propia Cámara de Diputados para dar prioridad a la agenda presidencial deja mucho que desear en cuanto a la vocación democrática de Morena.
“Veo con mucha preocupación no solo esta falta de vocación, sino sobre todo esta falta de respeto hacia la división de poderes y el equilibrio”.
La expresidenta de la Mesa Directiva de San Lázaro, Kenia López Rabadán también compartió a este diario que existe un desequilibrio evidente en la agenda legislativa y consideró que el Congreso no puede reducirse a ser receptor y procesador de las prioridades de otro Poder.
“El problema no es que el Congreso atienda las iniciativas de otro poder, pues hacerlo forma parte de su responsabilidad constitucional. El problema surge cuando esa prioridad desplaza prácticamente toda la agenda de los legisladores electos para representar directamente a la ciudadanía. Este desequilibrio debe corregirse”, compartió.
La priista Nadia Navarro calificó como denigrante que el Poder Ejecutivo -encabezado por Sheinbaum- utilice al Poder Legislativo como “oficialía de partes”.
“Es una muy mala praxis, una distorsión que lo que refleja es la falta de respeto, la falta de identidad, pero sobre todo la falta de liderazgos capaces de defender la naturaleza del Poder Legislativo”, comentó.
Una batalla de prioridades
Entre las iniciativas presidenciales promovidas por Claudia Sheinbaum que se han aprobado esta Legislatura destacan la creación de la Secretaría de las Mujeres, la Secretaría de Ciencia, y la Agencia de Transformación Digital; la reforma contra el nepotismo y la reelección, modificaciones constitucionales contra la injerencia extranjera y la actuación de agentes extranjeros en territorio nacional.
- También reformas al Poder Judicial de la Federación, una reforma electoral, reformas a Pemex y CFE, reformas en materia de seguridad, la Ley de Aguas, hasta una de las más recientes iniciativas sobre nacionalidad única para gobernar.
- Dolores Padierna agregó que la discusión no debe estar enfocada en si las prioridades de la Presidenta pesan más que las de los legisladores y puntualizó que, a su consideración, lo más responsable “es avanzar lo más que se pueda en la conformación del marco jurídico de la Cuarta Transformación”.
Padierna Luna subrayó que la mayoría de Morena y sus aliados tampoco está dispuesta a aprobar iniciativas de la oposición por ser neoliberales. “Son iniciativas, ocurrencias de la derecha. Nosotros no podemos aprobar nada que contravenga al proyecto de la Cuarta Transformación”, dijo.
Precisó que entre las iniciativas que no se tramitan, como las más de dos mil de Morena, también hay que corroborar que sean acordes con la ideología de la Cuatroté, que no contravengan jurisprudencialmente y que no sean inconstitucionales.
Para partidos como PRI y Movimiento Ciudadano falta que se amplíen los periodos del Congreso para desahogar el rezago legislativo. Laura Ballesteros criticó que más allá de voluntad política falta vergüenza para trabajar de manera más eficiente.
“Les hace falta vergüenza porque si el pueblo no descansa, el Congreso tampoco debería descansar. Y estos mismos que hoy no dejan que la gente hoy tenga 40 horas de jornada laboral a la semana con dos días de descanso (…) son los robones que no van a trabajar, que trabajan tres horas y se ausentan seis días, que van y cobran porque presentan justificantes médicos patitos”, esgrimió.
- La priista Nadia Navarro precisó que, como lo adelantó el coordinador Rubén Moreira, buscarán impulsar que se amplíen los periodos de sesiones del Congreso para trabajar más; “para poder sacar adelante aquellas iniciativas donde encontramos coincidencia”.
Sin embargo, Döring concluyó que el problema no es de tiempo sino cualitativo. “Mientras no haya un Congreso que tenga dignidad propia, no importa que sesionemos un día o 10, no no será contrapeso y no generará insumos legislativos, esto gracias no es un Congreso, es una maquiladora de caprichos presidenciales”.
Para este periodo de sesiones, de septiembre a diciembre, se prevé que la agenda legislativa también esté marcada por las iniciativas de la Presidencia de la República, con temas como la nacionalidad única para gobernar, el Paquete Económico, reformas para combatir la corrupción, regulación de Inteligencia Artificial y redes sociales, en materia de feminicidio, entre otras./CONGRESO-PUNTOporPUNTO























