MÉXICO depende de las IMPORTACIONES; la PRODUCCIÓN nacional no alcanza para cubrir la demanda

Photographer: Susana Gonzalez/Bloomberg via Getty Images

México enfrenta un riesgo para su seguridad energética por su dependencia del diésel importado, justo cuando el precio del combustible se ha disparado en Estados Unidos y el gobierno de Donald Trump evalúa restringir las exportaciones.

Entre enero y junio, México consumió en promedio 442,000 barriles diarios de diésel, de acuerdo con un análisis de Francisco Barnés de Castro, integrante del Observatorio Ciudadano de la Energía (OCE). De ese volumen, 273,000 fueron producidos en el país, mientras que Pemex importó 74,000 barriles y las empresas privadas, otros 95,000.

  • En total, las importaciones cubrieron 38% del consumo nacional durante el primer semestre. Estados Unidos fue el principal origen, pues abastece el 98% de las compras al exterior. Esta dependencia deja al país expuesto tanto a los movimientos internacionales de precios como a eventuales restricciones en el suministro.
  • Al 29 de septiembre, el precio promedio nacional del diésel en Estados Unidos llegó a 6.43 dólares por galón, desde 5.60 dólares un mes antes, de acuerdo con la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA). El 22 de septiembre alcanzó un máximo histórico de 6.53 dólares.

En México, el precio está contenido por los estímulos fiscales de la Secretaría de Hacienda y los descuentos que aplica Pemex. Para la semana del 26 de septiembre al 2 de octubre, Hacienda estableció un estímulo de 100% al IEPS del diésel, equivalente a 7.36 pesos por litro, además de un estímulo complementario de 1.18 pesos.

En conjunto, los estímulos representan 8.54 pesos por litro . Sin ellos, el precio calculado para México sería de alrededor de 35.55 pesos por litro, casi 5 pesos por encima del precio promedio estadounidense convertido a moneda mexicana que se reporta para ese periodo.

Estados Unidos abre otro frente de riesgo

A la presión sobre los precios, ahora se suma el riesgo de una restricción en el suministro. Esto luego de que el presidente estadounidense Donald Trump expresó la semana pasada su respaldo a una prohibición de las exportaciones de diésel durante un periodo de 90 días, en medio del incremento de los precios del combustible.

“Yo también he abogado por eso. He dicho que no enviemos diésel. Producimos mucho diésel. Eso podría tener un pequeño efecto en la gasolina normal para automóviles”, declaró Trump a periodistas al margen de la Asamblea General de la ONU.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, señaló que el gobierno analiza la posibilidad y sus efectos sobre el mercado internacional.

“Estamos estudiando si eso es viable en función de la capacidad global de refinación y si una prohibición total o parcial sería eficaz”, dijo Bessent.

Ramsés Pech, socio de Grupo Caravia, señala que la posible restricción de Estados Unidos obedece a una menor capacidad efectiva de refinación a escala global precisamente cuando aumenta la necesidad de combustibles terminados.

“A nivel mundial se están procesando 4.2 millones de barriles menos que hace un año, lo que no es una pequeña falla, es una reducción equivalente a varios sistemas nacionales de refinación trabajando al mismo tiempo”, explicó en entrevista.

«Por eso el precio del diésel en Estados Unidos ya ha tocado los 6.53 dólares por galón, un récord histórico y un 77% más alto que el año anterior», añadió.

Cinco días de inventarios

La vulnerabilidad mexicana también está en la capacidad de responder ante una interrupción del suministro.

Pech señala que México cuenta con inventarios o reservas de diésel equivalentes a apenas cinco días de consumo. Esto significa que una disrupción prolongada en las importaciones dejaría un margen reducido para sustituir rápidamente el combustible faltante.

  • En el referente internacional, según la Agencia Internacional de Energía, un ideal como país sería tener unos 90 días de inventarios, pero al ser un volumen considerable, resulta razonable contar con un margen de, por lo menos, 30 días.
  • México todavía no consigue producir todo el diésel que necesita a pesar de los esfuerzos para elevar la capacidad de refinación nacional y alcanzar la autosuficiencia en combustibles.
  • En Salina Cruz, la refinería que más petrolíferos produjo en julio entre los siete complejos que operan en el país, salieron 262,500 barriles diarios en ese mes, de los cuales solo 16% (unos 42,000 barriles diarios) correspondió a diésel, según datos de Pemex.

La incorporación de la refinería Olmeca, en Dos Bocas, tampoco ha eliminado el problema. En julio, el complejo produjo 252,500 barriles diarios de petrolíferos, con lo que se ubicó como el segundo con mayor producción, detrás de Salina Cruz.

Del total, 43% correspondió a gasolinas regular y premium (unos 108,500 de barriles diarios) y 37% a diésel (unos 93,400). El resto de la producción fueron otros petrolíferos.

Hoy, la brecha entre producción y demanda mantiene a México expuesto a las condiciones de un mercado sobre el que tiene poco control./Agencias-PUNTOporPUNTO

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