El GASTO PÚBLICO destinado a PENSIONES alcanzará 2.5 BDP; ALERTAN PRESIÓN en las FINANZAS

El incremento del gasto pensionario ocurre mientras México enfrenta una transición demográfica marcada por un mayor número de personas que llegarán a la edad de retiro.

El gasto público destinado a pensiones en México alcanzará cerca de 2.5 billones de pesos durante 2027, de acuerdo con el análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) sobre el Paquete Económico presentado por el Gobierno federal. La cifra equivale a 6.3% del Producto Interno Bruto (PIB).

  • El monto contempla tanto las pensiones contributivas, principalmente las relacionadas con el IMSS y el ISSSTE, como los programas no contributivos conocidos como Pensiones para el Bienestar. En conjunto, estos recursos representan alrededor de 27% de los ingresos presupuestarios previstos para 2027.
  • De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2027, las pensiones contributivas recibirían alrededor de 1.84 billones de pesos, con un crecimiento real cercano a 4.6% respecto a 2026. El aumento estaría relacionado principalmente con mayores recursos para el IMSS y el ISSSTE.

El CIEP señala que este componente representa la mayor parte del gasto pensionario, mientras que las pensiones no contributivas sumarían 640 mil 291 millones de pesos y registrarían un incremento de 0.1% anual.

  • Dentro de este último grupo se encuentran la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, con más de 543 mil millones de pesos; la Pensión Mujeres Bienestar, con alrededor de 59 mil millones, y la destinada a Personas con Discapacidad, con más de 37 mil millones de pesos.

El crecimiento del gasto pensionario también se refleja en la comparación histórica. Datos retomados de análisis financieros señalan que entre 2017 y 2025 el gasto en pensiones del Gobierno federal tuvo un crecimiento promedio anual de 9%. Para 2027, el monto proyectado prácticamente duplica el nivel registrado una década atrás, aunque la comparación depende de si se consideran cifras nominales o reales.

  • El CIEP advierte que el envejecimiento de la población continuará ejerciendo presión sobre las finanzas públicas. En su análisis del Paquete Económico 2027 señala que pensiones y costo financiero de la deuda sumarían 3.9 billones de pesos, más de tres veces los recursos previstos para inversión física, estimados en 1.1 billones.
  • El gasto neto total planteado para 2027 asciende a aproximadamente 10.6 billones de pesos, mientras que el CIEP calcula que el espacio fiscal disponible se reduciría a 1.6% del PIB. El organismo señala que alrededor de 80% del presupuesto tendría carácter obligatorio, lo que limita la capacidad para reasignar recursos hacia otros sectores.

El organismo plantea que el envejecimiento demográfico y el aumento de las obligaciones pensionarias representan un desafío para las finanzas públicas, particularmente en un contexto donde también deben cubrirse deuda, participaciones y otros compromisos presupuestarios.

Pensiones y finanzas públicas

El incremento del gasto pensionario ocurre mientras México enfrenta una transición demográfica marcada por un mayor número de personas que llegarán a la edad de retiro. El CIEP ha señalado previamente que la presión sobre este rubro continuará aumentando conforme avance el envejecimiento de la población.

Para 2027, el gasto total en pensiones equivaldría a cerca de 23% del gasto neto total y se ubicaría como uno de los componentes de mayor peso dentro del presupuesto federal.

El monto global del gasto es de 2.5 billones de pesos, 75 por ciento de los cuales corresponden a las pensiones del IMSS o ISSSTE y 25 por ciento a las denominadas «Pensiones del Bienestar», que desde 2018 con AMLO tienen rango Constitucional.

Para el próximo año las pensiones contributivas (del IMSS o ISSSTE) concentrarán 1.8 billones de pesos, mientras que las pensiones no contributivas «del Bienestar» representarán unos 640 mil 291 millones de pesos (más de 53 mil millones cada mes), según el análisis del CIEP.

El alza en pensiones contributivas estaría impulsada, principalmente, por aumentos de 8.9 por ciento en el IMSS y 0.5 por ciento en el ISSSTE.

  • «El gasto neto total propuesto para 2027 ascendería a 10.6 billones de pesos, de los cuales 8.5 billones están comprometidos en pensiones, costo de la deuda, participaciones y empresas públicas.
  • «El margen de maniobra se reduciría al pasar de 1.7 por ciento del PIB en 2026 a 1.6 por ciento en 2027. Si no se trabaja en una reforma fiscal y de pensiones, México tendrá cada vez más dificultades para financiar el envejecimiento y otros sectores estratégicos», advirtió el equipo de investigadores del CIEP.

Víctor Manuel Herrera, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF, dijo en una consulta sobre el tema que es preocupante la proporción en la que está subiendo el gasto en pensiones porque la población está disminuyendo y no habrá quién las pague.

«El tema de las pensiones es un tema fundamental por que ese 6 por ciento de hoy, que puede traducirse en 9 por ciento del PIB en 2030, son todas las pensiones con IMSS e ISSSTE y no habla de los programas sociales, entonces sí es un tema que va a tener una repercusión importante en las finanzas públicas futuras», indicó.

¿De dónde sale el dinero para pagar las pensiones?

Los recursos para financiar las pensiones forman parte del gasto público federal, que se cubre con los ingresos que obtiene el Gobierno, principalmente mediante la recaudación de impuestos como el IVA y el ISR, además de otros ingresos públicos.

  • Ese dinero se concentra en el presupuesto federal y posteriormente se distribuye entre distintos rubros, entre ellos las pensiones del IMSS, ISSSTE y los programas de Bienestar. Por ello, los 2.5 billones de pesos previstos para pensiones en 2027 forman parte de los recursos públicos que administra el Gobierno.

Esto no significa que los impuestos de cada persona se destinen directamente a una pensión específica. Los ingresos se integran a una bolsa presupuestaria general y son asignados conforme al Presupuesto de Egresos de la Federación aprobado para cada año.

La presión por pagar pensiones apenas comienza

El envejecimiento de la población mexicana ya comienza a reflejarse en más hogares que reciben una pensión y en una factura creciente para el gobierno. Para 2027, el gasto en pensiones alcanzaría 2.5 billones de pesos, mientras cada vez menos nacimientos anticipan una presión mayor en las próximas décadas.

México todavía es un país relativamente joven, pero está envejeciendo con rapidez. Y ese cambio demográfico comienza a hacerse visible tanto en los hogares como en las cuentas públicas.

La Encuesta Intercensal 2025 del Inegi, publicada esta semana, muestra que entre 2020 y 2025 la edad mediana de los mexicanos pasó de 29 a 32 años, mientras disminuyó el peso de los grupos más jóvenes y aumentó la participación de adultos y adultos mayores en la población.

  • Al mismo tiempo, entre las personas de 12 años y más que no participan en la actividad económica, la proporción que declaró estar pensionada o jubilada aumentó de 8.2% en 2020 a 10.9% en 2025, de acuerdo con la misma encuesta.
  • El cambio también puede observarse directamente en los ingresos de las familias. En 2020, 13% de los hogares mexicanos tenía al menos un integrante que recibía dinero de una jubilación o pensión; para 2025, la proporción aumentó a 16.6%. En otras palabras, aproximadamente uno de cada seis hogares del país ya recibe ingresos pensionarios.

Además, la mitad de los hogares mexicanos —50.1%— recibió en 2025 algún ingreso distinto al proveniente del trabajo, frente a 38.5% cinco años antes. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por programas gubernamentales, cuya presencia aumentó de 25% a 41.4% de los hogares, pero también por jubilaciones y pensiones.

¿Cuánto le cuesta al presupuesto el gasto en pensiones?

La transformación demográfica ocurre mientras el gobierno destina una cantidad cada vez mayor de recursos a pagar pensiones. Para 2027, el Proyecto de Presupuesto de Egresos contempla recursos que el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) calcula en 2.5 billones de pesos, equivalentes a 6.3% del PIB, considerando tanto pensiones contributivas como no contributivas.

Sólo las pensiones contributivas aumentarían 4.7% en términos reales respecto de 2026, principalmente por mayores erogaciones del IMSS y del ISSSTE. Aunque, en medio de presiones fiscales, las Pensiones para el Bienestar tendrían un incremento real de apenas 0.1%.

  • El tamaño de la factura puede dimensionarse frente al resto del presupuesto, las pensiones y costo financiero de la deuda absorberían juntos alrededor de 3.9 billones de pesos durante 2027, más de tres veces el monto destinado a inversión pública.
  • El CIEP también calcula que aproximadamente 80% del presupuesto federal ya corresponde a gasto obligatorio, lo que dejaría un espacio fiscal equivalente a apenas 1.6% del PIB para atender nuevas prioridades.

El reto no implica que el sistema vaya a quedarse repentinamente sin recursos para pagar pensiones, sino que una proporción creciente del presupuesto deberá destinarse a financiarlas, reduciendo el margen disponible para inversión, salud, educación, infraestructura y otros servicios.

La población envejece en México rápidamente

El otro lado del problema está en la base de la pirámide poblacional. México no sólo tiene más adultos mayores, también están naciendo muchos menos niños. La Tasa Global de Fecundidad cayó de 1.9 hijos por mujer en 2019 a apenas 1.2 en 2024, muy por debajo del nivel cercano a 2.1 hijos necesario para mantener estable una población en ausencia de migración.

La caída es especialmente pronunciada en algunas entidades: en Ciudad de México la tasa llegó a 0.8 hijos por mujer, mientras Baja California registró 1.0 y Querétaro 1.1. Incluso Chiapas, que presentó la fecundidad más alta del país, llegó apenas a 1.8.

  • Al mismo tiempo, el crecimiento poblacional se desacelera. México alcanzó 130.9 millones de habitantes en octubre de 2025, pero la población residente en viviendas particulares creció apenas 0.7% promedio anual entre 2020 y 2025, por debajo del 1% observado entre 2015 y 2020. Esto podría implicar que, con el paso de los años, habrá proporcionalmente más personas en edades de jubilación y menos jóvenes incorporándose a la población laboral.
  • Más allá del gasto público, el Sistema de Ahorro para el Retiro continúa creciendo. A agosto de 2026 había 78.5 millones de cuentas administradas dentro del SAR, de las cuales cerca de 70.5 millones estaban administradas por las Afores, de acuerdo con la Consar.

Esto no equivale al número de personas que eventualmente recibirán una pensión —una persona puede aparecer en registros con distintas condiciones y no todas las cuentas están activas—, pero da una idea de la escala que tendrá que administrar el sistema durante las próximas décadas.

El problema, por tanto, no es necesariamente una falta inmediata de dinero en las Afores, sino una combinación con más personas llegando a la jubilación, menor crecimiento de la población joven, carreras laborales marcadas por informalidad y una carga presupuestaria que seguirá aumentando conforme envejezca el país./PUNTOporPUNTO

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