En 2025 se registró la cifra anual más alta de incidentes con armas de fuego en planteles desde 2000; maestros mexicanos mantienen alta satisfacción con su profesión, pero sólo 41% está satisfecho con su salario.
Ser docente en México implica hoy enfrentar grupos más numerosos que el promedio de los países de la OCDE, más horas obligatorias frente a grupo y un entorno escolar en el que la violencia con armas de fuego se ha convertido en un riesgo adicional.
En el marco del Día Internacional de las y los Docentes, que se conmemora este 5 de octubre, una revisión de las condiciones en que trabaja el magisterio realizada por Educación con Rumbo muestra una paradoja: los maestros mexicanos mantienen un elevado compromiso con su profesión, pero ejercen su labor en un contexto de crecientes exigencias y nuevos riesgos dentro de las escuelas.
- México acumulaba 143 incidentes con armas de fuego en escuelas entre 2000 y marzo de 2026, de acuerdo con una base de datos hemerográfica elaborada por Víctor Sánchez Valdés, investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila.
El registro incluye tiroteos, amenazas con armas e ingreso de armas a planteles. De acuerdo con el análisis, 2025 concentró el mayor número de incidentes, con 30 casos, mientras que 58% del total se concentró en los últimos cuatro años.
La violencia se suma a una profesión que ya enfrenta una elevada carga frente a grupo.
- De acuerdo con la OCDE, en primaria México tiene alrededor de 24 alumnos por docente, frente a 14 en promedio entre los países de la organización. En secundaria baja, la diferencia es todavía mayor: 30 alumnos por docente en México contra 13 en promedio en la OCDE.
- También existe una brecha importante en el tiempo destinado a la enseñanza. Los docentes mexicanos de secundaria tienen 988 horas anuales obligatorias de enseñanza, mientras que el promedio de la OCDE es de 706 horas.
Es decir, los docentes mexicanos de secundaria tienen 282 horas más de enseñanza obligatoria al año que el promedio de sus pares en los países de la OCDE.
Y pese a estas condiciones, la profesión conserva un fuerte componente de vocación.
La última edición de la Encuesta Internacional sobre Enseñanza y Aprendizaje (TALIS) en la que participó México, correspondiente a 2018, encontró que 98% de los docentes de secundaria dijo estar satisfecho con su trabajo.
Sin embargo, sólo 41% manifestó satisfacción con su salario.
El contraste es significativo: la satisfacción con la profesión no necesariamente se traduce en satisfacción con las condiciones laborales.
En México, además, 92.2% de los docentes señaló que volvería a elegir la docencia como profesión, de acuerdo con los resultados de TALIS 2018.
El dato resulta relevante en un sistema educativo que actualmente cuenta con alrededor de 2.2 millones de docentes, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Educación Pública.
Más responsabilidades, no sólo enseñar
El trabajo docente tampoco se limita a impartir contenidos.
En las escuelas, las y los maestros deben responder a problemas de rezago educativo, inclusión, diversidad, convivencia, violencia, abandono escolar, salud socioemocional, uso de nuevas tecnologías y comunicación con las familias, además de preparar clases, evaluar y realizar tareas administrativas.
- La OCDE señala que, además de enseñar, los docentes destinan tiempo a actividades como la preparación de lecciones, la evaluación de trabajos y la comunicación con madres y padres de familia.
A este escenario se incorpora la seguridad.
Los 143 incidentes con armas de fuego registrados entre 2000 y marzo de 2026 muestran que la violencia dentro de los planteles forma parte ya de los desafíos que enfrenta la comunidad educativa.
El registro del investigador de la UAdeC contempla distintos tipos de incidentes relacionados con armas de fuego dentro de las escuelas.
El problema no se limita al aula. La seguridad de docentes, estudiantes y demás integrantes de las comunidades escolares se ha convertido en un componente adicional de las condiciones en que se desarrolla la actividad educativa.
¿Cuánto se invierte en fortalecer a los maestros?
El Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 asignó 121.4 millones de pesos al Programa para el Desarrollo Profesional Docente, destinado a acciones de formación, actualización y capacitación del personal educativo de educación básica.
El monto forma parte de los recursos destinados a la profesionalización docente en un sistema que atiende a millones de estudiantes y que depende de más de dos millones de trabajadores frente a grupo.
La discusión sobre el magisterio, por tanto, rebasa la celebración de una fecha internacional.
- Los datos muestran una profesión que conserva altos niveles de satisfacción y compromiso, pero que enfrenta grupos numerosos, una carga de enseñanza superior al promedio de la OCDE y un entorno en el que la violencia representa un desafío adicional.
- Fortalecer la profesión docente implica no sólo formación continua, sino también condiciones laborales adecuadas, tiempo para la planeación y evaluación, acompañamiento profesional y condiciones de seguridad para quienes enseñan y para las comunidades escolares en las que trabajan.
Porque mientras al maestro se le exige responder a más problemas dentro del aula y de la escuela, las condiciones en las que ejerce su profesión también se han vuelto más complejas./Agencias-PUNTOporPUNTO























