En sólo un año, México retrocedió tres lugares en el Índice de Competitividad Fiscal Internacional, realizado por Tax Foundation, al pasar del sitio 18 en el 2025 al 21 en el 2026.
- El Índice, que analiza diversas variables de los 38 miembros de la OCDE, ubicó a Estonia como el país mejor evaluado en su clasificación general, con una puntuación de 100, mientras que México obtuvo 66.9.
- Lo que busca medir el Índice es hasta qué punto el sistema tributario de un país se ajusta a dos aspectos importantes de la política fiscal: la competitividad y la neutralidad, a través de las variables de impuestos a sociedades, al consumo y sobre la propiedad, así como normas fiscales transfronterizas.
Dentro del diagnóstico, Tax Foundation detalló las fortalezas y debilidades de México en su competitividad fiscal.
«En fortalezas, el tipo impositivo sobre los dividendos en el ISR de las personas físicas es del 17.1%, cifra inferior al promedio de la OCDE, que se sitúa en el 24.7%; por su parte, las plusvalías derivadas de acciones que cotizan en el mercado nacional tributan a un tipo reducido del 10%».
- También señaló entre las fortalezas que las empresas pueden deducir los impuestos sobre la propiedad al calcular su base imponible. Además, México permite aplicar el método «última entrada, primera salida» para la valoración de las existencias.
- En las debilidades Tax Foundation refirió que las empresas se enfrentan a limitaciones considerables en cuanto al plazo durante el cual pueden utilizar las pérdidas operativas netas para compensar beneficios futuros y además no tienen la posibilidad de emplear esas pérdidas para reducir la base impositiva de ejercicios anteriores.
«Y el IVA en México abarca únicamente el 34% del consumo final, lo que pone de manifiesto deficiencias tanto en el diseño de la política fiscal como en su aplicación.
«México aplica un sistema tributario de alcance mundial, con la tasa de retención en la fuente más elevada de la OCDE del 35% sobre intereses y regalías».
Estonia lideró la lista porque de acuerdo con Tax Foundation se debe a su excelente puntuación por tener una tasa impositiva del 22% sobre la renta corporativa, que sólo se aplica a las ganancias distribuidas.
También por su impuesto fijo del 22% sobre la renta individual, que no se aplica a los ingresos por dividendos personales; por su gravamen sobre la propiedad, que se aplica sólo al valor del terreno; y por su sistema tributario territorial que exime del pago de impuestos nacionales al 100% de las ganancias obtenidas en el extranjero por las corporaciones nacionales./Agencias-PUNTOporPUNTO























