El SISTEMA ELÉCTRICO del PAÍS no crecerá al ritmo necesario para sostener las METAS

Un sistema eléctrico saturado, no solo afecta a la industria ya instalada: también puede desalentar nuevos proyectos de empresas que evalúan instalarse en el país como parte de la relocalización de cadenas productivas, advierten especialistas

Las reglas eléctricas para las grandes empresas que operan bajo un contrato de autoabastecimiento en México ya han cambiado y, con ello, se abre una veta de negocio para la Comisión Federal de Electricidad (CFE). A partir de este mes entró en vigor una nueva metodología para determinar los costos de transmisión eléctrica de las centrales con contrato de autoabastecimiento.

Sin embargo, el acuerdo de la Comisión Nacional de Energía establece que las centrales que decidan migrar voluntariamente a los nuevos esquemas previstos en la Ley Eléctrica podrán conservar la tarifa preferencial del autoabastecimiento por dos años más. Así, los permisionarios tienen ante sí la decisión de conservar su contrato con nuevas tarifas eléctricas o de aceptar el incentivo ofrecido por el Gobierno federal y migrar al mercado eléctrico mayorista.

El escenario supone, en paralelo, una oportunidad de negocio para la CFE en su papel de suministrador calificado —una entidad autorizada para comprar energía eléctrica en el mercado eléctrico mayorista y venderla a consumidores con una demanda eléctrica superior a un megawatt—. La paraestatal eléctrica, a través de su filial CFE Calificados, busca atraer a estos grandes consumidores de electricidad que se decanten por la terminación anticipada de su contrato de autoabastecimiento para adecuarse a las nuevas normas regulatorias.

Los contratos de autobastecimiento permitieron desde 1994 que distintas empresas generaran su propia electricidad a mejores precios. Bajo este esquema, un grupo de consumidores era copropietario de una planta eléctrica y consumía su producción a tarifas preferenciales.

  • No obstante, desde el sexenio pasado se advirtió que esta modalidad generó un mercado paralelo en detrimento de la CFE y, por esta razón, en la más reciente reforma se cambió a un esquema de autoconsumo con reglas de operación más acotadas y nuevas metodologías tarifarias. Ahora el proceso de migración de este tipo de permisos ofrece seis modalidades distintas para trasladar las centrales eléctricas y los centros de carga al mercado eléctrico mayorista.

La directora de CFE Calificados, María Elena Villarreal, asegura que el esquema de autoabastecimiento ya no es congruente con la nueva ley del sector eléctrico, por el contrario, el suministro calificado es una opción que ofrece certeza jurídica y tarifas transparentes y competitivas. “Sí vemos interés, sí vemos algo de resistencia, pero creemos que, más que nada, es la desinformación sobre lo nuevo, el hecho de migrar sí les genera algo de incertidumbre”, reconoce.

  • Actualmente, CFE Calificados representa el 40% del segmento de suministradores calificados en el mercado eléctrico mayorista, y su meta es alcanzar el 60% para 2030. Además de la CFE, más de 50 jugadores privados ofrecen sus servicios como suministradores calificados en el mercado eléctrico mayorista. Por este motivo, este viraje supone tanto un punto de inflexión regulatorio como una competencia comercial por parte de este tipo de firmas para atraer a los mayores consumidores de electricidad del país.

La directora enfatiza que la CFE es un suministrador eléctrico fiable, con más de 89 años de experiencia y respaldo de sobra en los servicios de transmisión y distribución. “Con nosotros van a contar con todo el acompañamiento técnico, financiero y económico. Les haremos un diagnóstico de su consumo, les ofreceremos la cobertura que mejor se ajuste a ese consumo y les ofreceremos precios competitivos. Con las aperturas a las energías renovables, garantizamos precios más competitivos en el portafolio de calificados, promete.

La filial de la CFE dedicada a este nicho de mercado tiene actualmente como clientes a empresas acereras, mineras, automotrices y farmacéuticas. Además, entre sus planes está sumar a su portafolio mayorista la generación de dos proyectos fotovoltaicos: Alegría Solar, con 600 megawatts de capacidad y 300 megawatts en almacenamiento, y Esperanza Solar, con 300 megawatts de capacidad y 150 megawatss en almacenamiento, ambos ubicados en el Estado de Campeche, en el sureste del país.

Destaca CFE avance del sistema eléctrico

El sistema eléctrico del país avanza con una planeación sólida para garantizar el suministro ante el crecimiento de la economía y la llegada de inversiones, señaló Emilia Calleja Alor, directora general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Durante su comparecencia ante la Cámara de Diputados por la glosa del segundo Informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, destacó que la recuperación del carácter público de la CFE permite coordinar mejor la generación, transmisión y distribución, y asegura el uso claro de los recursos.

Calleja señaló que el ajuste a las tarifas domésticas para 2026 será de 3.8 por ciento, con lo cual se cumple con la instrucción de mantenerlo por debajo de la inflación.

  • El gobierno de México subsidia la energía a más de 50 millones de usuarios, 90 por ciento de uso doméstico. Para 2026, el presupuesto federal prevé subvenciones por cerca de 85 mil millones de pesos, pero el monto total anual de los apoyos será de entre 120 mil y 125 mil millones de pesos. Cada año la CFE aporta unos 40 mil millones de pesos adicionales de sus ingresos para cubrir la diferencia.
  • Apuntó que el carácter público de la CFE permite la participación privada con reglas específicas. Puntualizó que 22 proyectos serán desarrollados en su totalidad por la CFE para aportar mil 158 megavatios, mientras los 38 proyectos restantes se realizarán con esquemas de inversión mixta y sumarán 9 mil 26 megavatios, con una inversión de 204 mil 537 millones de pesos.

Resaltó la modernización de la infraestructura, el rescate de centrales hidroeléctricas para prolongar su vida útil por cinco décadas y los avances en la red nacional de transmisión y distribución para reducir interrupciones. Entre enero y agosto de 2026 hubo 317 mil 608 cortes, 10 por ciento menos que en 2025.

Al cierre de 2025, la empresa redujo su índice de pérdida de energía a 13.41 por ciento: en 2024 fue 13.59 por ciento. Esto evitó la pérdida de 631 gigavatios-hora y permitió recuperar mil 438 millones de pesos. La meta para este año es reducir la merma a 13.3 por ciento.

No hay electricidad suficiente

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) alertó que la planeación actual del sistema eléctrico nacional no crecerá al ritmo necesario para sostener las metas de crecimiento económico planteadas por el Plan México, lo que podría convertirse en un obstáculo para la industrialización y la atracción de inversiones en los próximos años.

  • El Plan México es la estrategia de política industrial del Gobierno federal para impulsar la producción nacional, atraer inversión y aprovechar fenómenos como el nearshoring. Para que esas metas se cumplan, explica IMCO, la electricidad debe estar disponible antes de que la demanda crezca, no después.

El problema, según el organismo, es que el Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico (PLADESE) 2025-2039 —el documento con el que la Secretaría de Energía (Sener) planea la expansión del sistema— fue diseñado pensando en una economía más pequeña que la que el propio Plan México busca construir.

Una brecha de casi 12 gigawatts

De acuerdo con el análisis del organismo, alcanzar los objetivos del Plan México implicaría una demanda eléctrica 10.1% superior a la contemplada en el PLADESE hacia 2030.

Esa diferencia equivale a 11.9 gigawatts adicionales de capacidad de generación que actualmente no están previstos en la planeación oficial.

Para llegar a esta cifra, IMCO utilizó como base metodológica las proyecciones de crecimiento económico del Fondo Monetario Internacional (FMI), contenidas en su reporte World Economic Outlook (WEO), y las cruzó con la demanda de electricidad que ese crecimiento requeriría.

El ritmo de crecimiento, insuficiente

  • 2.5% frente a 4.5%. Esa es, en resumen, la brecha que IMCO detecta entre lo que planea Sener y lo que exige el Plan México.
  • 2.5% anual: el crecimiento promedio del consumo eléctrico que contempla el PLADESE entre 2026 y 2030.
  • 4.5% anual: el ritmo que se necesitaría para sostener las metas del Plan México en ese mismo periodo, casi el doble de lo proyectado.

Según el organismo, esta diferencia obligaría a acelerar las inversiones en generación, transmisión y almacenamiento de energía para evitar que la disponibilidad eléctrica limite el crecimiento económico del país.

Por qué le importa a la inversión extranjera

IMCO vincula directamente esta brecha con el atractivo de México como destino de inversión. Un sistema eléctrico saturado, advierte, no solo afecta a la industria ya instalada: también puede desalentar nuevos proyectos de empresas que evalúan instalarse en el país como parte de la relocalización de cadenas productivas.

Las propuestas de IMCO, en un vistazo

Frente a este panorama, el organismo planteó cuatro líneas de acción:

  • Acelerar la expansión de la infraestructura eléctrica, con énfasis en la Red Nacional de Transmisión y en nueva capacidad de generación de bajas emisiones.
  • Alinear la planeación del sistema eléctrico con las metas del Plan México, incorporando escenarios de mayor crecimiento en la próxima actualización del PLADESE.
  • Dar certidumbre a la inversión privada, mediante procesos de autorización más ágiles a cargo de Sener, la Comisión Nacional de Energía (CNE) y demás autoridades competentes.
  • Reducir el subejercicio del gasto público en infraestructura eléctrica por parte de la CFE, y publicar indicadores de avance físico y financiero de los proyectos.

Sobre este último punto, el organismo fue enfático:

“Ejecutar oportunamente el presupuesto aprobado es tan importante como ampliar los recursos destinados a la expansión del sistema eléctrico.”

Dos riesgos para la viabilidad del plan

El organismo identificó dos brechas que, a su juicio, ponen en riesgo la viabilidad económica del Plan México.

La primera es técnica: la expansión prevista del sistema no cubre los requerimientos de un escenario de mayor crecimiento. La segunda es operativa: las limitaciones en la capacidad de ejecución generan incertidumbre sobre si la infraestructura planeada estará lista a tiempo.

IMCO concluyó que cerrar ambas brechas es indispensable para que México fortalezca su atractivo como destino de inversión, y advirtió que un sistema eléctrico saturado restringe el crecimiento económico del país en el largo plazo./PUNTOporPUNTO

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