Vecinos y WhatsApp contra el narco

En alguna ocasión, recién comenzamos a laborar en los medios de comunicación, nos tocó cubrir la fuente de justicia federal, dígase la PGR, Juzgados Federales, Suprema Corte y órganos conexos.
Fue muy temprano cuando nos citaron a un evento en la antigua sede de la Procuraduría General de la República sobre avenida Reforma en la Ciudad de México allá por 1998. El motivo era anunciar un esfuerzo del Gobierno Federal contra el crimen organizado.
Llegamos temprano, como cualquier amateur en busca de méritos. El entonces procurador Jorge Madrazo anunció rápidamente una serie de acciones que a la postre se convertirían en todo un esfuerzo contra la delincuencia. El narco figuraba de manera esporádica en los noticieros nacionales, pero era evidente que ya era un problema que no atendía bien el gobierno del ex presidente Ernesto Zedillo.
Terminado el mensaje del procurador, los reporteros de la vieja guardia se le acercaron en busca de algo extra, ya que no se permitieron preguntas de los periodistas. Como buen curioso, nos apresuramos a escuchar, pero ese grupito de comunicadores no permitía que alguien ajeno se uniera a esas pláticas informales, y menos un suplente de la fuente, lo que éramos en aquel entonces.
Como se pudo, nos acercamos justo en el momento en el que el procurador les detallaba que se utilizaría la última tecnología en comunicaciones para perseguir a los grupos delincuenciales. Por supuesto, hablaba de avances que hoy nos provocarían risa: teléfonos celulares, radios de onda corta, radares de última generación, visores de infrarrojos y visión nocturna, además de una red de comunicación con acceso directo a dependencias de seguridad estatales mediante líneas telefónicas convencionales.
Hoy recordamos aquella anécdota, porque precisamente ante el agobio que el narco hace del territorio nacional los gobiernos comienzan a echar mano de las últimas tecnologías disponibles para combatirlos.
Hasta el momento van cuatro estados, Tabasco, Distrito Federal. Morelos y Coahuila, que usarán drones y centrarán una estrategia en torno a la aplicación de telefonía celular con WhatsApp para crear una red de vigilancia y reacción inmediata ante agresiones.
Cada estado implementa su método, pero todos coinciden en el uso cotidiano de helicópteros de la SSP y visitas a los delegados municipales de seguridad y vecinos de zonas conflictivas para proporcionarles un número celular para que mantengan comunicación directa con la SSP vía WhatsApp. Se busca reportar en tiempo real balaceras o agresiones.
Todo eso suena bien, pero como le dijo uno de los reconocidos reporteros de la fuente de seguridad a Jorge Madrazo en aquel entonces: “¿de qué sirve, si la policía es la corrupta y ellos mismos avisan a los criminales de sus operativos, de qué sirve tanta tecnología entonces?” A 20 años se utiliza otra tecnología con avances impresionantes, pero la policía siga tan corrupta como siempre.
PARA EL REGISTRO En mayo pasado el grupo musical Camila, dúo conformado por Mario Domm y Pablo Hurtado, dio a conocer que un grupo de la delincuencia interceptó uno de sus camiones y le prendieron fuego al entrar a Tepic, Nayarit. Era un camión nuevecito que ya no recuperaron. No es la primera vez que artistas o miembros del espectáculo sufren por el narcotráfico. En este espacio dimos a conocer el pago de piso que tiene que realizar la caravana de luchadores de la Triple AAA en plazas del interior y de otros artistas que son obligados a cantar cierto repertorio para un cacique del narco local. Lo dicho, la cultura del narco a todo lo que da *** Un saludo a Karina, Elika, Erika, Flor, Gabriela, Ivonne, Lulú, Maru, Nancy, Ángeles, y sobre todo a Monique, fieles seguidoras de esta columna que consumen de principio a fin. Gracias por leernos. Hasta mañana.
 
 

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