Fetichismo

Hola amigo lector de www.puntoporpunto.com/web bienvenido a la sección “sexo y salud”, un espacio académico creado especialmente para ti. En esta ocasión abordaremos un tema del que pocos hablan, pero es una realidad y me refiero al “fetichismo”, una entidad que no siempre es considerada como patológica, en esta ocasión daremos generalidades respecto al mismo. Recuerda el correo electrónico a tu disposición y en espera de tus dudas, comentarios y sugerencias: [email protected] así como la dirección de twitter del autor: @jd_contreras

El término fetichismo tiene su origen del latín, facticius, -artificial-, y portugués feitiço, -magia-, -manía-. El término fue dado a conocer en Europa por el francés Charles de Brosses en 1757.

Por tanto, fetichismo en general es la devoción hacia los objetos materiales, a los que se ha denominado fetiches. El fetichismo es una forma de creencia o práctica religiosa en la cual se considera que ciertos objetos poseen poderes mágicos o sobrenaturales y que protegen al portador o a las personas de las fuerzas naturales. Los amuletos también son considerados fetiches.

Ahora bien el fetichismo sexual es considerado una parafilia que consiste en la excitación erótica o la facilitación y el logro del orgasmo a través de un objeto fetiche, un talismán, una sustancia o una parte del cuerpo en particular. El fetichismo sexual se considera una práctica inofensiva salvo en el caso de que provoque malestar clínicamente significativo o problemas a la persona que lo padece o a terceros en cuyo caso se considera un trastorno patológico. Los aparatos expresamente fabricados con el objetivo de la estimulación o para el juego sexual no se consideran fetiches.

Al fetichismo también se le define como fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos ligados al uso de objetos no animados (por ejemplo ropa interior femenina) durante un período mayor a los seis meses.

Se menciona que algo de fetichistas tenemos todos, cuando mencionamos nuestras preferencias o gustos sexuales y comentamos que preferimos a las mujeres u hombres rubios, o las de piernas torneadas y con mirada profunda, o bien nos atrae el o la portadora de botas de cuero o zapatos con tacón aguja, o con portaligas o con determinado corpiño, y en los hombres a lo mejor los velludos, o con barba o solo bigote y a todas esas características les atribuimos la posibilidad de producir placer.

Es importante saber diferenciar el fetichismo de la conducta común, por ejemplo, es agradable ver a una mujer que lleva puesta una minifalda, o un escote que muestra una parte de los senos, esto no podría considerarse fetichismo pues el estímulo se produce por el erotismo que estos objetos producen al ocultar partes verdaderamente sexuales, las cuales son los verdaderos objetos de atracción.

En el caso del fetichista, lo excitante sería, la falda usada por la otra persona, las botas, sus pies, o en general objetos o partes del cuerpo diferentes a los órganos sexuales.

En la conducta sexual fetichista la persona lleva el fetiche puesto, huele, besa o lo frota contra sus genitales. Los objetos fetiches más frecuentes suelen ser elementos de vestir de la persona amada, incluyendo camisas, corbatas, bragas, sujetadores, guantes, medias, zapatos, botas e incluso delantales, capas y pañuelos. Se enfatiza que para el fetichista estos objetos suelen ser mucho más excitantes si ya los ha llevado puestos la persona. Y aunque estos objetos pueden resultar excitantes para muchas personas porque proyectan una imagen mental del cuerpo de la persona, para el fetichista, en cambio, el objeto es realmente mucho más excitante que la persona en sí.

Algunos psicoanalistas han considerado al fetichismo como el núcleo perverso, o lugar común de todas las parafilias, y lo consideran como una manifestación en primera instancia de los problemas que el sujeto tiene con las normas, que en otros estadios puede manifestarse en sado-masoquismo, travestismo o el voyerismo, entre otros.

Otras teorías psicológicas acerca del fetichismo sexual lo relacionan con las teorías del comportamiento humano y la idea de «condicionamiento» o aprendizaje. Así, alguna experiencia en la infancia podría causar la asociación entre el placer sexual y determinado objeto, relación que se mantendría en la edad adulta.

Existe una variedad de fetiches sexuales, los cuales pueden ser:

– Objetos: botas, zapatos, prendas de látex, pañales, pelucas, piercing, guantes, esposas de policía, medias de nylon, ropa interior usada, delantales, calcetines, cinturones, mascadas.

– Relativos al cuerpo humano: los pies, la cabeza calva, los senos femeninos muy grandes o muy pequeños, rodillas, manos, el vello corporal tanto que haya en exceso como que no exista nada de él, un tipo determinado de ojos, barba y bigote, color de piel, glúteos voluminosos en el hombre o musculatura prominente, tono de voz determinada.

El fetichista emplea el objeto de deseo para llevar a cabo la masturbación, rozándose directamente con él, o bien requiere que su pareja sexual lo lleve puesto o lo utilice. También puede necesitar estimular a su pareja con él, ya que sin hacerlo no podría llegar al orgasmo.

No se considera un trastorno de fetichismo si esta conducta sólo se produce durante un corto periodo de tiempo. En este caso, si no dura más de seis meses, hay que buscar el origen en algún hecho traumático que haya condicionado la sexualidad o en una simple preferencia sexual transitoria que, probablemente, pasará pronto dando lugar a otra nueva.

Está demostrado que el fetichismo es una conducta sexual más común en los hombres que en las mujeres.

A diferencia de ser simples objetos de deseo, el fetichismo como parafilia impide al individuo un disfrute del sexo en ausencia del fetiche y esto es lo que afecta la personalidad del fetichista.

Aquí enlistamos ejemplos de fetichismos sexuales más comunes:

  • Excitación por el color negro.
  • Excitación por los tacones de aguja.
  • Excitación por la ropa de cuero.
  • Excitación por las botas y calzado de mujer.
  • Excitación por los guantes o delantales.
  • Excitación por la ropa interior.
  • Excitación por las pantimedias.
  • Excitación por las mujeres que se descalzan en sitios públicos (shoeplay).
  • Excitación por usar chalecos de diversas texturas
  • Excitación por la menstruación, y objetos relacionados con este periodo (Menstruofilia)
  • Excitación por la orina
  • Excitación por el papel higiénico
  • Excitación por los pies
  • Excitación por la música.
  • Excitación por la orina y/o excrementos humanos
  • Excitación por sangre o la violencia al momento del sexo
  • Excitación por las cosquillas
  • Excitación por las esposas o grilletes

De esta manera concluimos el tema de “fetichismo”; quedando en el compromiso de en ocasiones posteriores desglosar cada uno de los diferentes tipos de excitación específica a objetos materiales o partes del cuerpo. Hasta la próxima edición de “sexo y salud” en www.puntoporpunto.com/web Recuerda el correo electrónico a tu disposición y en espera de tus dudas, comentarios y sugerencias: [email protected] así como la dirección de twitter del autor: @jd_contreras

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