6 de diciembre: toma simbólica del DF por 43 normalistas

Imagen: Theclinic.cl

AGENCIAS

México vivirá este sábado una nueva jornada de protestas por la desaparición de 43 estudiantes, al conmemorarse 100 años de la entrada de los ejércitos revolucionarios de Emiliano Zapata y Francisco Villa a la capital del país.

Las manifestaciones además de reclamar la aparición con vida de los estudiantes rechazarán las reformas promovidas por el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, y su gobierno, que el pasado lunes conmemoró dos años en el poder con multitudinarias protestas.

La convocatoria llama a movilizaciones simbólicas en todos los estados del país y a una «toma simbólica» de Ciudad de México.

A la capital mexicana se espera que lleguen miles de personas provenientes de los 31 estados del país, entre ellas familiares de los estudiantes desaparecidos el pasado 26 de septiembre en Guerrero.

Esta marcha conmemora la toma de la capital el 6 de diciembre de 2014 cuando la ciudad fue ocupada por la «División del Norte» que comandaba Francisco Villa y el «Ejército Libertador del Sur» que dirigía Emiliano Zapata.

Una de las movilizaciones organizada en la capital por movimientos como la organización «Sin maíz no hay país» cita a los ciudadanos a marchar de los monumentos del Ángel de la Independencia al de la Revolución.

Por su parte, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) por su lado llama a concentrarse en las inmediaciones de la residencia oficial de Los Pinos y de ahí caminar hasta el Zócalo, ubicado cerca del Monumento a la Revolución.

Las concentraciones se llevarán a cabo en momentos en que dimitió de su cargo el jefe de la Policía del Distrito Federal, Jesús Rodríguez Almeida, quien había sido fuertemente cuestionado por los manejos que se han dado a las protestas en la capital.

Durante las protestas en Ciudad de México grupos que se autodenominan anarquistas han protagonizado varios actos de violencia contra comercios y edificios públicos, entre estos el Palacio Nacional.

El alcalde de Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, notificó la decisión de Rodríguez Almeida en un breve mensaje dado a medios, en el que no aceptó preguntas ni dio mayores detalles de la renuncia.

Desde este viernes la capital experimentó manifestaciones en vías como la avenida Paseo de la Reforma, donde campesinos mexicanos realizaron una movilización con 43 tractores, uno por cada uno de los estudiantes desaparecidos el 26 de septiembre por policías corruptos vinculados al cártel Guerreros Unidos.

En la movilización, que culminó en la Secretaría de Gobernación (Ministerio de Interior), en cada tractor se ubico en la parte frontal una fotografía de cada uno de los estudiantes.

Durante la protesta los campesinos también pidieron a Peña Nieto, realizar una propuesta de reforma agraria.

A pesar de que inicialmente el Zócalo capitalino estaba programado como el punto final del recorrido, la marcha tuvo que cambiar su ruta ante las dificultades que implicaba la instalación de una pista de hielo en la plaza mayor de la Ciudad de México.

Esta situación ha causado disgusto en varios de los organizadores de las movilizaciones de este 6 de diciembre, que tenían previsto inicialmente concluir sus protestas en este lugar.

En respuesta el gobierno de Distrito Federal afirmó que el Zócalo corresponde en esta época a las familias mexicanas para que disfruten de las fiestas navideñas.

Además de las movilizaciones en la capital, el estado de Guerrero fue epicentro una vez más de manifestaciones para reclamar la aparición de los 43 estudiantes este viernes.

Los maestros del estado de Guerrero (CETEG) realizaron un mitin en el mercado de Chilpancingo para limar asperezas con los comerciantes que se han quejado de que las protestas les han afectado severamente en las últimas semanas.

La desaparición de los estudiantes en Iguala generó una ola de protestas en todo el país, que llevaron a Peña Nieto a proponer una nueva estrategia de seguridad, que incluye planes de desarrollo para los estados del sur del país.

La noche del 26 de septiembre pasado un grupo de policías locales dispararon contra decenas de alumnos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa por órdenes del alcalde de Iguala, José Luis Abarca, y causaron la muerte de seis personas y heridas a otras 25.

Además, los policías capturaron a 43 jóvenes y los entregaron al cártel Guerreros Unidos, que se encargó de asesinarlos e incinerarlos para no dejar rastros, de acuerdo con el testimonio de tres de los casi 80 detenidos por el caso.

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