Miles de migrantes cruzaron en los últimos días desde Marruecos hacia el enclave español de Ceuta, en el norte de África, desatando fuertes reacciones tanto en España como en la Unión Europea y elevando aún más las tensiones diplomáticas entre Madrid y Rabat.
Según estimaciones de las autoridades españolas, cerca de 50.000 personas lograron acceder a Ceuta ya sea por vía terrestre o marítima. Este viernes se informó que más de 48.000 habían regresado ya a Marruecos.
La crisis encendió el debate migratorio en Europa y ha puesto bajo lupa la gestión de las fronteras exteriores de la UE y, especialmente, la política migratoria de España, mezclando el riesgo de llegadas irregulares de migrantes con el proceso de regularización extraordinaria (que nada tiene que ver, ya que solo pueden acogerse a optar por la residencia en España aquellas personas que se encuentren en el país desde antes del 31 de diciembre).
Pese a la alarma de los líderes europeos, que alegaron que Europa tenía un problema con sus fronteras cuando se difundieron las imágenes de las decenas de miles de personas que cruzaban a nado o a pie por el espigón del Tarajal la distancia entre Marruecos y España, los datos dibujan una realidad distinta. Las llegadas de personas de forma irregular han descendido en general este año respecto al anterior, pero las víctimas mortales han sido más. Según la Organización Internacional para las Migraciones, cerca de 1.300 personas han muerto en el Mediterráneo intentando llegar a las costas europeas.
- Vayamos a los datos de Frontex, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas: las entradas irregulares totales de personas de fuera de la Unión Europea de enero a junio de 2026 han caído un 37% en el primer semestre de 2026 en el global de Europa, hasta superar ligeramente las 49.000.
- Aunque no dan datos especificados por países concretos, las rutas del Mediterráneo oriental y central han concentrado más del 60% del total de las llegadas irregulares, mientras la ruta de África occidental (la de Canarias) ha registrado el mayor descenso, con una caída del 67% respecto al mismo periodo del año anterior.
Teniendo en cuenta los datos de enero a junio de 2026, la única de las grandes rutas migratorias en las que han aumentado las llegadas es en la del Mediterráneo occidental, es decir, la que concierne a la zona del estrecho de Gibraltar. En esa ruta han aumentado un 17% las llegadas y se han detectado 7.860 personas. Sin embargo, ese total de llegadas supone menos de la mitad de las personas que sido detectadas en otras rutas como la del Mediterráneo oriental (16.643, un 20% menos) o la del Mediterráneo central (14.300 personas, un 52% menos).
Las entradas por Ceuta suben y por Canarias bajan
Si centramos la lupa en España, los datos del Ministerio del Interior hablan de una reducción de las llegadas de personas migrantes de forma irregular de un 24,7% en el primer semestre del año -concretamente, en el periodo del 1 de enero al 15 de julio de este año- con respecto al año anterior, lo que correspondería con 14.479 personas.
Esto sería la suma de los llegados por vía marítima y terrestre. Por mar -por donde son la mayoría de las llegadas, 11.448- se han reducido tanto las detecciones de personas (-36,1%) como de embarcaciones (448, un 25,9% menos).
- Basándos en estos mismos datos facilitados por Interior, los restantes (2.991 personas) entraron por vía terrestre, es decir, por Ceuta y Melilla. Y en este caso, con respecto al año pasado sí se han producido aumentos: un 140% más de personas han entrado irregularmente en España.
- La mayoría, por Ceuta (2.826, un 149,4% más). Sin embargo, en Canarias -la ruta más importante y numerosa de entrada de la migración irregular en España- las entradas han caído un 61,2%, lo que suponen 4.400 personas.
- Hay datos más generales: Pedro Sánchez facilitó en su respuesta por X a la amenaza de Italia de cerrar el espacio Schengen con España -cosa que al final hizo- algunos otros datos de Frontex que señalaban que en los últimos cinco años, de 2021 a 2026 habían entrado por Italia 478.600 personas de forma irregular. Por los Balcanes occidentales, 340.600; por Grecia, 259.800; por España, 234.760; y por la frontera oriental, 48.000.
Qué rutas migratorias hacia la Unión Europea concentran más llegadas
La ruta del Mediterráneo oriental ha sido la más transitada en los seis primeros meses del año, con más de 16.600 cruces detectados, un 20% menos que un año antes. El corredor entre Libia y Creta ha sido el más activo dentro de ese eje y ha concentrado más de la mitad de las detecciones, por delante de las fronteras terrestres con Turquía y de las llegadas a las islas del Egeo.
- A fecha de este comunicado (el pasado 10 de julio) la propia agencia preveía que las llegadas por mar desde Libia y Turquía siguieran aumentando durante el verano a medida que mejoraran las condiciones meteorológicas. Sin embargo, no preveía un aumento de las llegadas por otras rutas. Por su fragilidad política, Libia sigue siendo el principal punto de salida de los intentos de llegadas irregulares. Según Frontex, el descontrol fronterizo se debe a la situación enfrentamientos entre grupos armados en la ciudad costera de Al-Zawiya.
Argelia ha seguido siendo el principal país de salida en el Mediterráneo occidental. Las islas Baleares han sido el destino más buscado y han concentrado cerca de la mitad de todas las llegadas por esa ruta.
La propia Frontex apuntaba que el repunte responde a un desplazamiento de las rutas de tráfico de personas, ya que se estaban llevando a cabo controles “más estrictos” en Marruecos y en las rutas vecinas de África occidental y del Mediterráneo central, que habrían han empujado más salidas hacia la costa argelina.
La ruta canaria, la que más se ha reducido
La ruta de África occidental, la conocida como ruta canaria, ha sido la que ha experimentado una mayor reducción de las llegadas irregulares (3.700), y Frontex lo vincula a las medidas preventivas aplicadas por Mauritania, Senegal y Gambia en cooperación con España y la Unión Europea.
Sin embargo, esa reducción no elimina la “volatilidad” en el flujo migratorio puesto que las condiciones favorables en el mar y la incertidumbre política de Senegal pueden provocar un un aumento estacional de las salidas hacia Canarias y una presión migratoria en los próximos meses.
Una de las cosas que tampoco descartan desde Frontex el el escenario de conflicto en Oriente Próximo, que calculan que podría desestabilizar también los flujos migratorios.
¿EU necesita a los migrantes?
Europa necesita desesperadamente mano de obra y al mismo tiempo está decidida a impedir la entrada de más personas, justo cuando su Pacto de Migración y Asilo entra plenamente en vigor el 12 de junio. Esa contradicción está en el centro de uno de los debates más cargados políticamente del continente y cada vez resulta más difícil de ignorar.
- Con el paro en mínimos históricos y las tasas de empleo en máximos, los mercados laborales de la UE están al límite. La sanidad, la construcción, la agricultura, el transporte y la tecnología sufren carencias estructurales de personal.
- La causa no es ningún misterio: Europa envejece a gran velocidad. En 2022, aproximadamente el 22% de la población de la UE tenía 65 años o más. La población en edad de trabajar se reduce, especialmente en Alemania, Italia y Europa central y oriental.
El 1 de junio, los colegisladores de la UE acordaron crear nuevos ‘centros de retorno’ fuera de sus fronteras para retener a los inmigrantes sin derecho a permanecer. Pocos días después, el 12 de junio, entra en vigor íntegramente el Pacto de Migración y Asilo. Se trata de la reforma más amplia de la legislación migratoria europea en décadas, basada en controles más estrictos, deportaciones más rápidas y una vigilancia reforzada en las fronteras.
Las cifras no cuadran
Desde 2019, los nacionales de países terceros han cubierto más de la mitad del crecimiento neto del empleo en la UE. En Italia, los inmigrantes sostienen unas 600.000 pensiones a través de sus cotizaciones a la seguridad social, aportan aproximadamente 8.000 millones de euros al año al sistema de bienestar y reciben en torno a 3.000 millones en prestaciones.
En Alemania, cada trabajador migrante contribuye a las pensiones actuales al mismo tipo legal que los nacionales. La Comisión Europea, el BCE y numerosos centros de investigación coinciden en que la inmigración es una de las pocas opciones viables para mantener el crecimiento económico y sostener los sistemas de bienestar.
Nicolas Schmit, que fue comisario europeo de Empleo y Derechos Sociales y ahora es eurodiputado del grupo S&D y presidente de FEPS, lo dice sin rodeos. «Quienes le digan lo contrario no le dicen la verdad», afirma. «Si Europa apuesta por una migración cero, acabaremos siendo un continente muerto».
Sin embargo, el debate público rara vez refleja estas cifras. Lo dominan las imágenes de centros de acogida saturados como los de Lampedusa y Moria y la creciente presión política de la extrema derecha y de la derecha tradicional, que exigen gestos visibles en las fronteras.
Tensiones políticas, económicas y ahora climáticas elevará la migración
La profesora del Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad Iberoamericana, Arlene Ramírez Uresti, afirmó que hay mucho interés por parte de las comunidades marroquíes para que el gobierno de España “no solamente facilite o haga aún más flexibles sus políticas migratorias, sino que empiece a ceder ante la presión”.
La doctora explicó que “hay movimientos nacionalistas en Marruecos que también ejercen presión, que están buscando no solamente recuperar un territorio, porque va más allá de eso”.
- Ramírez Uresti indicó que los motivos por los que la dinámica migratoria aumentó fueron que “desde 2021 ha habido una serie de inconsistencias en la operatividad migratoria por el lado marroquí y, por supuesto, cambios y vaivenes en la política migratoria de la misma España”.
- Consideró a los conflictos geopolíticos en Europa como una “crisis general” y, en el caso de África, remarcó que “muy particularmente con muchas guerras, con conflictos armados muy focalizados; pero que empiezan a generar presión hacia el norte para buscar salidas hacia Europa y este, pues, es uno de los casos”.
- La académica Arlene Ramírez subrayó que dicho movimiento migrante continuará en acción debido a que “en cuanto se empiezan a agudizar las tensiones políticas, económicas y ahora climáticas, pues empezamos a tener estos movimientos bastante complejos”.
Además, aseguró que por parte del Código Migratorio Europeo “cada estado tiene la facultad para poder regular bajo su propia potestad los flujos migratorios. Eso no quiere decir, por supuesto, que haya, que se pueda o que sea válido un atropello a los derechos humanos”.
Aunado a lo anterior, la profesora agregó que “los estados deben tener una postura común a la visión o la postura europea” y remarcó que “la contención que hemos visto por parte de España estaría fuera de los límites de ese código migratorio europeo”.
La carga política de la migración
Añadió que la migración posee una carga política y puede ser considerado como “uno de los ejes que podrían acelerar las elecciones antes de que termine la presente legislatura en España y que, por supuesto, pudiera en todo caso detonar un cambio”.
- Arlene Uresti informó que, a pesar de la complejidad migratoria entre Marruecos y España, cuentan con muchos protocolos de acción que se llevan a cabo por parte de ambos países y por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los cuales están activos y dan apoyo al continente africano.
También recalcó que “una migración de estas proporciones es prácticamente inmanejable”, ya que, como resaltó, “la infraestructura, tanto en cada situación, en capital humano, en financiamiento, en infraestructura, no prevé, porque nadie se va a esperar que llegue de repente una oleada de esta magnitud”./Agencias-PUNTOporPUNTO






















