El gasto destinado a los programas sociales del Gobierno mexicano superará el billón de pesos en 2027, una cifra que refleja la centralidad de la política de bienestar durante los gobiernos de Morena, pero que también añade presión a unas finanzas públicas con un margen de maniobra cada vez más reducido.
- Eduardo Torreblanca, analista financiero, advirtió en MVS Noticias que el crecimiento de las transferencias públicas ocurre en un escenario marcado por el bajo crecimiento económico y por compromisos presupuestarios que difícilmente pueden recortarse.
“Si la economía no crece, ¿de dónde se va a sacar la fuerza financiera para seguir financiándolos?”, planteó durante una conversación con la periodista Pamela Cerdeira.
- Los programas del Bienestar comenzaron en 2019 con un presupuesto de 291 mil 525 millones de pesos. Para 2024, al concluir la administración de Andrés Manuel López Obrador, los recursos habían ascendido a 745 mil 813 millones de pesos.
- Para 2027, el proyecto contempla un billón 3 mil 326 millones de pesos, distribuidos entre 18 programas sociales. La expansión ha convertido estas transferencias en uno de los componentes más importantes del gasto público.
- Torreblanca sostuvo que su crecimiento reduce el llamado espacio fiscal, entendido como la diferencia entre los ingresos disponibles y los recursos comprometidos para cubrir las obligaciones, inversiones y servicios del Estado.
El analista aclaró que las transferencias directas son utilizadas incluso por las economías más desarrolladas y que no deben descalificarse por sí mismas.
Sin embargo, cuestionó que una parte tan amplia de la política social descanse en la entrega de dinero, sin suficientes mecanismos para determinar quién necesita los apoyos y cuáles programas producen resultados verificables.
- “La mejor política social que debiera realizar el Estado- Gobierno de Claudia Sheinbaum es un empleo formal y bien remunerado”, afirmó Torreblanca.
A su juicio, el objetivo de fondo debería ser que los ciudadanos puedan sostenerse mediante sus propios ingresos y mantenerse fuera de la pobreza, en lugar de depender permanentemente de las transferencias gubernamentales.
Padrones y evaluaciones bajo escrutinio
- Torreblanca propuso crear un padrón único, transparente y auditable de beneficiarios, acompañado de evaluaciones independientes que permitan medir la efectividad de cada programa.
También planteó establecer mecanismos de trazabilidad para conocer el recorrido de los recursos y reducir el riesgo de irregularidades. El debate no se limita al tamaño del gasto, sino también a su distribución.
- Cerdeira señaló que algunos análisis han cuestionado que los apoyos lleguen en mayor proporción a personas que no necesariamente los necesitan, mientras sectores en condiciones más precarias reciben menos recursos o permanecen fuera de los padrones.
La ausencia de controles suficientes, sostuvo Torreblanca, puede alimentar sospechas sobre el uso político de las transferencias, especialmente ante las elecciones de 2027.
- El analista no afirmó que exista una operación electoral, pero consideró indispensable reforzar la vigilancia para impedir que los recursos públicos sean desviados de su propósito social.
El reto para el Gobierno de Sheinbaum
- El desafío para el Gobierno de Claudia Sheinbaum será conciliar dos objetivos difíciles de separar: preservar una política social convertida en una de las principales señas de identidad del oficialismo y mantener la sostenibilidad de las finanzas públicas.
- Con una economía que avanza lentamente y obligaciones que continúan aumentando, el dilema ya no es únicamente cuánto dinero destinar a los programas sociales, sino durante cuánto tiempo podrá crecer ese gasto sin desplazar otras prioridades del Estado.
Gobierno tendrá poco margen para aumentar gasto social en 2027
- Los gobiernos de Morena incrementaron su gasto en programas sociales de cara a elecciones federales de 2021 y 2024, pero en en 2027 enfrentará un escenario distinto al de las últimas campañas, ante las presiones por el pago de pensiones, programas sociales, apoyos a Pemex y una limitada recaudación de ingresos, según analistas.
- “Incrementar el gasto dependerá de los ingresos que se puedan obtener, y ahí está la gran pregunta. Veo espacios reducidos a la luz del poco crecimiento económico y poca voluntad política de hacer una reforma fiscal”, dijo Marco Oviedo, economista y estratega para América Latina en XP Investments.
Jorge Cano, coordinador del programa de gasto público y rendición de cuentas en México Evalúa, coincidió en que el espacio es limitado debido a los gastos ineludibles del gobierno en materia de pensiones y programas sociales.
Desde su perspectiva, la única vía inmediata para aumentar los recursos sociales sería recortar el dinero en otros programas públicos, pero tendría un “alto costo político” el próximo año.
- Agregó que los ingresos públicos permanecen estancados, mientras la estrategia de fiscalización ofrece cada vez menores resultados, mientras el gobierno federal descarta una reforma fiscal de gran calado. “Básicamente, el siguiente año no existe la capacidad de incrementar el gasto, a menos que haya que recortarlo, pero es complicado”, afirmó.
- Oviedo consideró que el gobierno podría recurrir a medidas puntuales para elevar la recaudación, como modificaciones al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), así como ajustes relacionados con Pemex, aunque sigue en riesgo la consolidación fiscal planteada por el actual gobierno.
El 6 de junio de 2027, México tendrá una de las jornadas electorales más amplias de su historia. Ese día se renovarán 17 gubernaturas, 500 diputaciones federales, más de 13 mil presidencias municipales y las 16 alcaldías de la Ciudad de México.
- El tamaño de la elección cobra relevancia si se considera que el gasto social suele aumentar en los años de comicios.
Datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) indican que en 2024, año de la pasada elección presidencial, los recursos destinados al desarrollo social crecieron 18.33 por ciento en términos reales, el mayor aumento registrado en los últimos procesos electorales.
- El incremento fue superior al observado en 2021, cuando se celebraron elecciones intermedias y el gasto social aumentó 11.65 por ciento en términos reales.
De esta manera, el gasto programable en desarrollo social durante 2024 llegó a cuatro billones 336 mil 861.5 millones de pesos, mientras México renovaba la Presidencia de la República, el Congreso y diversos gobiernos locales.
- Dentro de la clasificación funcional del gasto público, el desarrollo social concentra recursos para protección social, educación, salud, vivienda y servicios a la comunidad.
De acuerdo con la SHCP, el incremento de 2024 fue impulsado principalmente por mayores erogaciones en protección social, salud y educación.
- Arely Medina, economista de Banamex, explicó que los aumentos en los programas sociales están sujetos, además, a disposiciones constitucionales que establecen incrementos anuales vinculados con la inflación.
- La economista reconoció que el gasto público suele aumentar durante los años electorales, aunque el efecto es más visible en las elecciones presidenciales que en los comicios intermedios.
Sin embargo, para 2027 las condiciones fiscales serán distintas, pues el gobierno deberá continuar con la reducción del déficit registrada después del fuerte desequilibrio de 2024.
- Medina recordó que ese año el déficit alcanzó casi seis puntos del PIB, su nivel más elevado desde 1988, por lo que el próximo Paquete Económico deberá enviar una señal de continuidad en la consolidación fiscal.
“Lo más importante del Paquete Económico 2027 es que Hacienda mande una señal de estar de acuerdo en la necesidad de la consolidación fiscal”, dijo.
- Ante la ausencia de una reforma fiscal, apuntó que el actual gobierno deberá concentrarse en mejorar la eficiencia del gasto y revisar hacia dónde se destinan los recursos que ya recauda.
Sacrificar inversión, el riesgo
Para los especialistas, uno de los principales riesgos del próximo presupuesto es que el esfuerzo por contener el déficit vuelva a recaer sobre la inversión pública.
- Medina recordó que en 2025 la inversión pública sufrió una contracción importante, precisamente como parte de los ajustes realizados para cumplir con las metas fiscales.
- Según Cano, Pemex será otro de los focos del próximo Paquete Económico, ante su dependencia de los apoyos del gobierno federal.
También pidió revisar la trayectoria de la deuda y el financiamiento de la inversión pública, tras los cambios en las reglas de balance presupuestario./ PUNTOporPUNTO























