MUNICIPIOS de México en riesgo de una “PARÁLISIS FINANCIERO – OPERATIVA”

Estados recurren a deuda para enfrentar crisis económica; nueve entidades han solicitado de marzo a junio 55,872 millones de pesos

El coronavirus no solo ha enfermado a la población de los municipios, sino también a sus finanzas. Las autoridades locales afirman que la pandemia de COVID-19 les contrajo muchos gastos y caída de ingresos, por lo que —aseguran—prácticamente están en la quiebra financiera y en riesgo de una “parálisis operativa”.

La Federación Nacional de Municipios de México (Fenamm), que representa a 1,400 municipios gobernados por el PRI, y la Asociación Nacional de Alcaldes (ANAC), que agrupa a 400 administraciones municipales del PAN, aseguran que para enfrentar los estragos de la crisis a causa del coronavirus se necesita más que aplicar solo una política de austeridad como lo ha recomendado el presidente Andrés Manuel López Obrador.

  • En entrevista, César Garza, presidente de la Fenamm, y Enrique Vargas, titular de la ANAC) señalan que recurrirán al gobierno federal para que les asigne más recursos, cree un fondo compensatorio por los daños de la pandemia e incluso se les pospongan los pagos de luz y agua.
  • Garza afirma que el 2020 ha sido un año catastrófico para las finanzas de los ayuntamientos que representa su organización y ello se debe a que las aportaciones federales han disminuido, lo cual se suma a los gastos extraordinarios que han tenido que enfrentar a causa de la pandemia y a la disminución de sus recursos.

Ha habido una cerrazón del gobierno a los municipios, ha sido la misma, no ha cambiado su actitud, es una actitud de minimizar la agenda municipalista”. César Garza, presidente de la Fenaam.

El también presidente municipal de Apodaca, Nuevo León, explica que a causa de la pandemia la recaudación de los municípes ha disminuido considerablemente, por lo que para salir de la crisis requieren ayuda de la federación.

Refiere que el esquema de distribución de recursos es muy inequitativo pues de cada peso que se recauda, la federación se queda con 80 centavos, los estados con 16 y los municipios con cuatro, cuando para enfrentar la emergencia sanitaria todos los ordenes de gobierno han realizado fuertes gastos.

  • Hace unos días, 40 municipios del Estado de México informaron que se encuentran en quiebra financiera debido a que durante la pandemia su recaudaci´´on cayó 97% a causa del COVID-19.
  • Enrique Vargas, presidente de los alcaldes panistas, coincide que la pandemia ha generado afectaciones a las finanzas de los municipios que además han visto disminuidas las participaciones del gobierno federal hasta en un 30%.

Vargas señala que los alcaldes han tenido que costear con recursos propios equipo médico, cubrebocas, servicios de sanitización, gastos que no tenían contemplados, por lo que prevén que los próximos meses será difícil cumplir con sus compromisos.

Se requiere una reingeniería financiera

Enrique Vargas y César Garza aseguran que los presidentes municipales de todas las fracciones políticas están en comunicación para en caso de ser necesario hacer un bloque para pedirle a la federación que los ayude a salir de la crisis.

El presidente de la Fenamm asegura que en 2021 cientos de ayuntamientos caerán en quiebra operacional, es decir, no tendrán para pagar la nómina ni los servicios básicos, si no reciben ayuda de la Federación.

“Estamos pidiendo que se reconozca la realidad financiera de los municipios, que es más grave que la de los estados y la federación, que se consideren fondos para enfrentar la emergencia sanitaria que los municipios hemos tenido que enfrentar”, advierte.

  • En ese sentido, la ANAC pide al gobierno federal hacer una reestructura financiera que incluya condonaciones o facilidades en pagos a la Comisión Federal de Electricidad y a la comisión Nacional del agua e incluso etiquetar recursos del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (Fortamun), y el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (GAIS).

Necesitamos una reingeniería financiera, no nada más son participaciones, hay de muchos lados de dónde podemos trabajar en conjunto”. Enrique Vargas, presidente de la Anac.

Estados recurren a deuda para enfrentar crisis económica

Mientras el presidente Andrés Manuel López Obrador afirma que no contraerá deuda pública para enfrentar los efectos de la pandemia por coronavirus, nueve estados del país han recurrido a solicitar créditos y se advierte que al menos nueve más podrían hacerlo en los próximos meses.

  • De acuerdo el Registro Público Único de Financiamientos y Obligaciones de Entidades Federativas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Baja California, Chihuahua, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, Quintana Roo y Yucatán adquirieron deuda con bancos semanas después de que inició la pandemia por COVID-19.

En conjunto, esas entidades han solicitado de marzo a junio 55,872 millones de pesos y han referido que los recursos para pagar esos créditos saldrán del Fondo General de Participaciones.

Solo en el caso de Guanajuato y Jalisco, los gobiernos estatales explicaron que los préstamos adquiridos son para enfrentar la crisis derivada de la pandemia, las otras entidades argumentaron cubrir insuficiencias de liquidez de carácter temporal y refinanciamiento de deuda.

Para hacer frente a los efectos económicos del COVID-19, el presidente López Obrador recomendó a los estados no endeudarse, y aplicar una política de austeridad que les permita ahorros, e incluso les recomendó vender las camionetas blindadas donde se transportan.

Los que contrataron deuda después del inicio de la pandemia

Quintana Roo, gobernada por el aliancista Carlos Joaquín González, es la entidad que más deuda ha contratado con 18,948 millones de pesos, pero su caso es particular, porque solo 212 millones son para cubrir insuficiencias de liquidez temporal, el resto es para refinanciar su crédito.

  • Le sigue Baja California, gobernada por el morenista Jaime Bonilla, pues entre abril y mayo contrató 12,450 millones de deuda.

Las organizaciones Transparencia Mexicana y Tojil, reportaron que solo dos entidades han informado que contrataron deuda por 11,000 millones para enfrentar los efectos de COVID-19.

  • Se trata de Jalisco, actualmente gobernada por Enrique Alfaro, que consiguió prestamos por 6,200 millones de pesos, con el argumento de cubrir insuficiencias de liquidez de carácter temporal y para poner en “Plan Jalisco COVID-19” y Guanajuato que contrató 5,350 millones en deuda.
  • Oaxaca es la quinta entidad que más ha recurrido a endeudarse. En marzo contrató 4,792 millones, sin embargo, ese estado gobernado por el priista Alejandro Murat a principios de año ya se había endeudado por 9,518 millones de pesos.
  • Michoacán es el sexto estado que más deuda ha contratado en estos meses, aunque argumentó que era con motivo de utilizar los recursos en inversión pública productiva. El estado gobernado por el perredista Silvano Aureoles pidió a Banorte y a Banco del Bajío 4,090 millones de pesos.
  • En tanto, el estado de Nuevo León, gobernado por el independiente Jaime Rodríguez Calderón contrató deuda por 2,291 millones de pesos.
  • Los dos estados que menor cantidad de deuda han contratado son: Chihuahua con 1,450 millones y Yucatán con 300 millones, ambas gobernadas por el PAN.
  • También hay otros estados como el Estado de México y Veracruz que recurrieron al endeudamiento, pero fue en el primer mes del año.

En el caso del gobierno mexiquense, a cargo de priista Alfredo de Mazo, la entidad solicitó 1,500 millones de pesos aunque argumentó que los recursos serán destinados a inversión pública productiva y en el caso de Veracruz, la deuda contratada asciende a 17,472 millones de pesos, pero fue para el refinanciamiento.

En entrevista, el presidente de la Comisión de Economía del Senado de la República, Gustavo Madero, advirtió que, así como nueve estados ya recurrieron a solicitar deuda, al menos otra cantidad igual se espera lo haga, y ello porque la federación está dejando solos a los gobiernos locales.

“Sí está habiendo una mayor presión en los gobiernos estatales para recurrir en mayores gastos para apoyar al sector salud y al sector social en sus estados sin ningún apoyo de la federación. Esto es lo delicado. La federación es la que tiene el margen para apoyar y no lo está utilizando, este gobierno salió más neoliberal y duro que Donald Reagan y Margaret Thatcher juntos, y no está haciendo ninguna concesión para poder apoyar a los estados en este trance”, advirtió.

El senador de la bancada de Acción Nacional afirmó que varios estados ya estaban “con el agua en el cuello”, y el COVID vino a complicar su situación financiera.

Deuda debe transparentarse

Para el director general del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Héctor Villarreal, los estragos económicos generados por la pandemia de coronavirus, sí justifican que un estado recurra al endeudamiento porque durante estos meses se paralizó la actividad económica y la generación de empleos.

No obstante, esa contratación de deuda, dijo, debe ser lo más transparente pues actualmente hay controles muy débiles para saber si lo contratado realmente se aplica a lo argumentado.

Villarreal consideró que en materia de endeudamiento, se debe hacer un poco más laxa la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y Municipios porque es muy severa para permitir que los estados puedan endeudarse para salir de una emergencia derivada de una pandemia como ésta, aunque a la par deben fijarse reglas claras, procedimientos y controles para vigilar el destino de los recursos.

  • “La ley es sustancialmente más estricta que la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, el equivalente para la federación. Eso hace que realmente los estados no puedan recurrir a mucho endeudamiento”, destacó.
  • Por su parte, la especialista en Derecho y cofundadora Tojil, Estefanía Medina, explicó que a pesar de que las entidades como Jalisco y Guanajuato hicieron públicos sus endeudamientos en los micrositios donde informan sobre contagios, decesos y casos recuperados de coronavirus, no está claro es qué recursos solicitados son para enfrentar la pandemia y cuáles no.

La especialista dijo que en es necesario cuidar el origen-destino de los recursos, es decir, con qué institución bancaria se está contratando la deuda y las condiciones, y para qué se van a utilizar.

Advierten riesgos de “guardaditos”

Los especialistas consultados, consideraron que en la contratación de deuda hay que cuidar que los recursos obtenidos no vayan a ser utilizados en el proceso electoral de 2021.

“Imaginemos que como gobernador quiero jugar chueco, y entonces digo: el Insabi no está terminando de funcionar, yo tengo que fortalecer mi sistema de salud, me estoy endeudando ahorita, lo meto a fideicomisos y me lo voy a estar gastando el próximo año.

¿Pueden probar que nada de esos recursos van a caer en cuestiones electorales? Es muy difícil”, advirtió Villarreal.

Por su parte, Estefanía Medina consideró que recurrir a deuda no es malo, sobre todo cuando los recursos se utilizan en inversión productiva para salir de una crisis como una pandemia como la que propició el coronavirus. Sin embargo, llamó la atención en que se debe cuidar el destino de los recursos para evitar que lleguen a fines electorales.

“Hacia dónde van a ir los recursos, ahí es clave el papel que van a tener los órganos fiscalizadores sobre los recursos que se están destinando para el COVID-19 y de postcovid”, afirmó

Salud, sector con el menor presupuesto público

La mayor deuda pueda utilizarse mejor en apoyar a la salud, la producción, el empleo y a la preparación de un plan sólido de recuperación, y en menor media a la insistencia en los programas emblemáticos de la administración, señalan analistas del sector privado.

En los primeros cinco meses del año, el gasto se concentró hacia los rubros más favorecidos por el Gobierno federal a fin de financiar sus programas sociales y proyectos insignia. El gasto de las secretarías de Bienestar y Trabajo se incrementó 26 por ciento y 243 por ciento respectivamente, y el de Economía se multiplicó por 11veces.

  • Las erogaciones que probablemente están más ligadas a los proyectos de inversión como las de Defensa, Comunicaciones, Energía y Turismo se elevaron 10.4, 8.3, 57.9 y 313 por ciento, respectivamente. Incrementos que superan al de Salud, que fue de sólo 4.7 por ciento, según datos del más reciente reporte de Finanzas Públicas de la Secretaría de Hacienda.
  • No obstante, varios de los rubros de mayor dinamismo en los primeros cinco meses del año arrojaron contracciones en mayo pasado respecto al mismo mes del año pasado, puntualiza el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp), del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

El gasto en Comunicaciones disminuyó 54.6, Defensa 10.0 y Bienestar 87 por ciento. Y Salud reportó una caída de 32.3 por ciento en su gasto, en medio de la pandemia por Covid-19.

De acuerdo con los datos de Hacienda, en los primeros cuatro meses del año el endeudamiento neto externo del sector público; es decir, la diferencia entre lo disponible y lo que se paga en intereses y amortizaciones (31 millones de dólares y 15,282 mdd, respectivamente) fue de 15,719.2 millones de dólares. “monto que superó tres veces el límite de endeudamiento externo para todo el año, y que es de 5 mil 300 millones de dólares, definido en la Ley de Ingresos de la Federación 2020.

Evidentemente esto plantea un escenario de preocupación en materia de deuda pública. Sin embargo, visto en función de lo que determina la Ley de Ingresos en esta materia, por ahora estos resultados no reflejan un problema serio, dado que el endeudamiento público se encuentra, hasta el momento, dentro de los límites aprobados por el Congreso.

  • Los analistas del Ceesp puntualizan que la Ley de Ingresos en el artículo segundo señala que “el Ejecutivo Federal y las entidades podrán contratar obligaciones constitutivas de deuda pública externa adicionales a lo autorizado, siempre que el endeudamiento neto interno sea menor al establecido en el presente artículo en un monto equivalente al de dichas obligaciones adicionales”.
  • Bajo este argumento, apuntan los analistas, el sector público utilizó 10 mil 419.2 millones de dólares más de la deuda externa aprobada en la Ley de Ingresos para todo el año, lo que en pesos equivale a 233 mil millones de pesos. En el caso de la deuda interna se utilizaron 238 mil millones de pesos de los 532 mil millones de pesos disponibles para todo el año.

“Si bien en esta holgura de deuda interna se apoyó la mayor deuda externa del sector público, es importante señalar que del total de deuda aprobada para el ejercicio 2020 (interna y externa) solo quedan 61 mil millones de pesos disponibles para todo el año, lo que puede ser insuficiente para cubrir las necesidades del país.

Habrá que estar atentos a los movimientos que se realicen en los siguientes meses para evaluar el riesgo de un aumento significativo de la deuda pública. No obstante, con seguridad el año cerrará con mayores déficits fiscales a los planeados y un nivel de deuda pública más elevado al previsto originalmente./Agencias-PUNTOporPUNTO

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