¿Qué PAÍSES permiten el FRACKING? Estas EMPRESAS lideran el negocio en MÉXICO

En México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha descartado el uso del fracking tradicional para la explotación de gas de lutita, al señalar que utiliza grandes cantidades de agua y químicos que afectan el subsuelo y dificultan su reciclaje.

Mientras algunos gobiernos ven el fracking como una herramienta para garantizar el suministro de energía, otros la han prohibido o suspendido debido a los riesgos de contaminación, uso intensivo de agua y actividad sísmica.

En la actualidad hay al menos cinco países que permiten la explotación de gas no convencional por medio de esta técnica: Estados Unidos, Canadá, Argentina, China y Arabia Saudita.

En México, el gobierno federal inició un proceso de análisis sobre si es factible la extracción de gas natural mediante esta técnica, bajo la premisa de que las nuevas tecnologías podrían reducir sus impactos ambientales.

  • El método clásico de fracturación hidráulica consiste en perforar el subsuelo e inyectar millones de litros de agua, arena y compuestos químicos a alta presión para fracturar rocas profundas y liberar el gas o petróleo atrapado en ellas. Aunque comenzó a utilizarse desde la década de 1940, su expansión ocurrió a principios del siglo XXI, especialmente en Estados Unidos.
  • El país norteamericano se convirtió en el principal impulsor mundial del fracking. La explotación de yacimientos en Texas, Pensilvania, Dakota del Norte y Nuevo México transformó su producción energética y lo llevó a convertirse en el principal productor de gas natural mediante este método.

Entre los países que sí apuestan por esta técnica aparece Argentina. Sus principales reservas de shale gas y shale oil se concentran en las cuencas de Neuquén, San Jorge, Austral-Magallanes y Paraná. La formación Vaca Muerta, en la Patagonia argentina, es considerada la segunda reserva de gas shale téc nicamente recuperable más grande del mundo y la cuarta de petróleo no convencional.

Desde 2010, la petrolera estatal YPF se asoció con Chevron para desarrollar esa región. Los primeros pozos tenían alrededor de diez etapas de fracturación; hoy algunos superan las 50 gracias a la perforación horizontal y a nuevas técnicas de estimulación.

Sin embargo, organizaciones ambientalistas argentinas sostienen que el aumento de la actividad ha coincidido con un mayor número de sismos registrados en la provincia de Neuquén.

  • Otro de los países que apuesta por el fracking es China. Sus recursos de gas de esquisto se encuentran en las cuencas de Sichuan, Tarim, Junggar, Songliao y Yangtsé. A diferencia de otros productores, China ha comenzado a experimentar con tecnologías de fracturación “sin agua”, utilizando dióxido de carbono en estado líquido.

La empresa estatal China National Petroleum Corporation ha utilizado este método en yacimientos de Xinjiang y Jilin. Según la compañía, la técnica permite incrementar entre 15 y 20 por ciento la recuperación de gas respecto al método tradicional, además de reducir el consumo de agua.

  • Canadá también forma parte de los países que realizan fracking. La extracción comenzó en 2005 en la formación Montney, en Columbia Británica, y posteriormente se extendió a Alberta, Quebec, Nueva Escocia y New Brunswick. El país cuenta con al menos 11 grandes formaciones de gas shale y tight gas, y exporta la mayor parte de su producción a Estados Unidos.
  • Arabia Saudita se sumó recientemente a la extracción del gas no convencional con el desarrollo del yacimiento de Jafurah.

Durante 2024, el reino saudita anunció inversiones superiores a los 100 mil millones de dólares para explotar la zona de Jafurah, ubicada en la Provincia Oriental, cerca del Golfo Pérsico.

La empresa estatal Saudi Aramco ha perforado alrededor de 150 pozos y prevé multiplicar la producción de gas hacia 2030 y 2036 mediante tecnologías avanzadas de fracking, incluyendo el uso de agua desalinizada y plataformas móviles de perforación.

¿Qué países prohíben el fracking?

En contraste, al menos 15 países han optado por prohibir o establecer suspensiones temporales,entre ellos se encuentra Francia, Alemania, Bulgaria, Irlanda, Nueva Zelanda, República Checa, Reino Unido, Sudáfrica, Suiza, Italia, Países Bajos y España.

Francia fue el primer país del mundo en prohibir formalmente el fracking. Tras protestas por permisos de exploración otorgados en 2010, el Parlamento aprobó una ley el 13 de julio de 2011 que vetó la exploración y explotación de hidrocarburos mediante fracturación hidráulica.

En Bulgaria ocurrió algo similar. Los planes para permitir que la empresa estadounidense Chevron desarrollará proyectos no convencionales, ocasionó movilizaciones ciudadanas, particularmente en la región de Novi Pazar, por temor a la contaminación de reservas de agua. El país terminó prohibiendo la técnica en enero de 2012.

Alemania mantiene restricciones severas desde 2016 e Irlanda aprobó una prohibición en 2017.

En el caso de España no existe una ley que prohíba expresamente el fracking, pero no hay proyectos activos ni infraestructura desarrollada para ponerlo en marcha.

  • En Reino Unido aunque la técnica no está prohibida de forma definitiva, desde 2019 existe una suspensión en Inglaterra debido a los sismos asociados con las perforaciones. Escocia y Gales mantienen restricciones similares, mientras que Irlanda del Norte no cuenta con proyectos activos.
  • En Países Bajos, la extracción de gas en Groningen provocó sismos, daños a viviendas y una larga disputa entre el gobierno y la población. Como consecuencia, el país estableció una moratoria al fracking entre 2015 y 2020, argumentando riesgos sísmicos, ambientales y de seguridad.

El panorama internacional muestra así dos visiones opuestas. Mientras unos gobiernos consideran que el fracking puede ser la llave para garantizar energía y crecimiento económico, otros sostienen que los riesgos sobre el agua, el clima y la estabilidad del subsuelo son demasiado altos.

¿Qué empresas lideran el uso del fracking?

El fracking, o fracturación hidráulica, volvió al centro del debate público en México luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abrió la posibilidad de analizar su uso para la extracción de gas natural en el país.

  • Este método de explotación de hidrocarburos fue contemplado en la reforma energética de 2013 impulsada por el entonces presidente Enrique Peña Nieto.
  • El fracking consiste en inyectar grandes cantidades de agua, arena y químicos a alta presión en el subsuelo para fracturar las rocas y liberar gas o petróleo atrapado en ellas.

De esta manera se pueden explotar yacimientos que no podrían aprovecharse con métodos tradicionales, especialmente gas natural atrapado en formaciones de lutitas o shale.

Sin embargo, con la llegada al poder de Andrés Manuel López Obrador, el gobierno federal decidió frenar su aplicación debido a los riesgos ambientales asociados, como el alto consumo de agua y la posible contaminación de acuíferos.

Ahora, la administración de Sheinbaum ha señalado que se analiza la posibilidad de retomar este método, pero bajo nuevas tecnologías que prometen un menor uso de agua y una reducción en los impactos ambientales.

En este contexto surge una pregunta clave: ¿qué empresas han sacado mayor provecho del fracking en el mundo? ¿Cuáles son sus nombres, cuánto dinero generan y, sobre todo, cuántas de ellas tienen operaciones o presencia en México?

Top 10 de empresas de fracking

Estados Unidos es el principal impulsor del fracking a nivel mundial. Desde hace más de una década, la fracturación hidráulica ha permitido a ese país aumentar de forma acelerada la extracción de gas y petróleo, lo que también impulsó el crecimiento de compañías especializadas en perforación, servicios petroleros y tecnología para este tipo de yacimientos.

Varias de estas empresas se han convertido en líderes globales, con operaciones que no solo se concentran en territorio estadounidense, sino también en regiones como América Latina, Europa, África y Medio Oriente.

De acuerdo con Blackridge Research & Consulting, firma especializada en investigación de mercado y consultoría sobre la transformación energética global, estas son las 10 empresas de fracturación hidráulica que más ingresos generaron en el mundo durante 2024, según su reporte actualizado a febrero de 2026:

1. Schlumberger (SLB)

Ingresos: 36.29 mil millones de dólares

Con sede en Houston, Texas, es considerada la mayor empresa de servicios petroleros del mundo por ingresos y una de las más influyentes en perforación y tecnología energética.

2. Baker Hughes

Ingresos: 27.8 mil millones de dólares

También con sede en Houston, opera en África, América, Asia-Pacífico, Europa y Medio Oriente, con una fuerte presencia en servicios para exploración y producción.

3. Halliburton

Ingresos: 22.9 mil millones de dólares

Es uno de los actores históricos de la industria del fracking y de los servicios petroleros a nivel global.

4. Weatherford International

Ingresos: 5.51 mil millones de dólares

Empresa con sede en Houston especializada en sistemas de fluidos y soluciones para formaciones convencionales y no convencionales.

5. Patterson-UTI Energy

Ingresos: 5.36 mil millones de dólares

Consolidó su posición como proveedor líder en Estados Unidos tras adquirir NexTier Oilfield Solutions en 2023.

6. Liberty Energy

Ingresos: 4.3 mil millones de dólares

Con sede en Denver, Colorado, se especializa en tecnologías innovadoras y servicios de terminación para empresas de exploración y producción en tierra.

7. ProFrac

Ingresos: 2.19 mil millones de dólares

Empresa texana que inició operaciones en 2016 en dos de las cuencas más productivas de Estados Unidos: Permian y Marcellus.

8. Calfrac Well Services

Ingresos: 1.86 mil millones de dólares

Con sede en Calgary, Canadá, opera en Argentina, Canadá y Estados Unidos.

9. ProPetro Holding

Ingresos: 1.4 mil millones de dólares

Proveedor clave de servicios de fracturación hidráulica en la cuenca Permian, una de las regiones petroleras más importantes de Estados Unidos.

10. National Energy Services Reunited (NESR)

Ingresos: 1.3 mil millones de dólares

Empresa enfocada en servicios petroleros en las regiones de Medio Oriente, Norte de África y Asia-Pacífico.

Un dato que llama la atención es que varias de estas compañías tienen su sede o una base operativa clave en Houston, Texas, ciudad que se ha consolidado como el principal centro mundial de la industria petrolera y del fracking.

¿Cuáles operan en México?

Una revisión del ranking Las 500 empresas más importantes de México , elaborado por Expansión, muestra que ninguna de las principales compañías globales de fracking aparece en el listado. Esto se explica, en gran medida, porque la fracturación hidráulica ha permanecido prácticamente vetada en el país durante los últimos años.

En el ranking sí figuran empresas del sector energético vinculadas al petróleo y al gas, como Petróleos Mexicanos, Vista Energy, Naturgy México y Engie México. Sin embargo, ninguna de ellas se dedica directamente a la fracturación hidráulica como parte central de su modelo de negocio.

De acuerdo con un análisis de CFE Energía , otras petroleras internacionales con experiencia en fracking —como Chevron y ExxonMobil— sí llegaron a participar en proyectos de exploración en México tras la reforma energética impulsada durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.

  • No obstante, ambas compañías decidieron retirarse de esos proyectos durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, en un contexto marcado por la cancelación de nuevas rondas petroleras y el freno a este tipo de técnicas de extracción.
  • Por ahora, Chevron y ExxonMobil continúan monitoreando la evolución del sector energético en México, aunque hasta el momento no han anunciado planes concretos para retomar operaciones de mayor escala en el país.
  • En este contexto, la eventual llegada del fracking a México aún está lejos de concretarse. Aunque el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo ha abierto la puerta a analizar nuevas tecnologías menos agresivas con el medio ambiente, la técnica sigue generando debate por sus posibles impactos ambientales y sociales.

Por ahora, las grandes compañías internacionales que dominan esta industria continúan concentrando sus operaciones en países donde la fracturación hidráulica está plenamente permitida.

Si México decide reactivar este método en el futuro, es probable que varias de estas empresas vuelvan a mirar hacia el país, en busca de participar en la explotación de sus reservas de gas no convencional.

Fracking: en qué consiste y por qué genera debate en México y el mundo

El gobierno de Claudia Sheinbaum analiza la posibilidad de utilizar el fracking, o fracturación hidráulica, para la explotación de shale gas, aunque la última palabra la tendrá un comité de especialistas que evaluará posibles daños al medio ambiente.

  • El fracking es una técnica utilizada para extraer petróleo y gas natural atrapados en formaciones rocosas profundas, sin embargo esta práctica es cuestionada por sus efectos ambientales.

El método más conocido consiste en perforar el subsuelo e inyectar a alta presión una mezcla de agua, arena y químicos para fracturar la roca y liberar hidrocarburos.

El origen de fracking y sus impactos ambientales

Su origen se remonta a finales de la década de 1940 en Estados Unidos, aunque su expansión a gran escala ocurrió a partir de la década de 2000, cuando permitió explotar yacimientos no convencionales como el gas de lutita o shale gas.

Sin embargo, organizaciones como Greenpeace han advertido que el fracking implica riesgos significativos.

  • Entre los que destacan el consumo intensivo de agua, que puede alcanzar entre nueve mil y 29 mil metros cúbicos por pozo, la posible contaminación de aguas superficiales por el uso de sustancias químicas, así como la emisión de metano, un gas de efecto invernadero.
  • De acuerdo con un análisis realizado de la Alianza Mexicana contra el Fracking y del Center for Biological Diversity, el proceso también puede generar afectaciones al suelo, pérdida de biodiversidad, fragmentación de hábitats y en algunos casos, sismos asociados a la inyección de fluidos en el subsuelo.

A pesar de estos señalamientos, el fracking ha sido clave para incrementar la producción energética en países como Estados Unidos, donde ha contribuido a reducir la dependencia de combustibles como el carbón.

Además, avances tecnológicos han mejorado la eficiencia del proceso, mediante la automatización, el monitoreo en tiempo real y el uso de inteligencia artificial para optimizar la fracturación.

También se han desarrollado tecnologías orientadas a disminuir su impacto ambiental, como el reciclaje y tratamiento del agua utilizada, la electrificación de equipos para reducir emisiones y la fracturación con dióxido de carbono (CO₂), que busca sustituir parcialmente el uso de agua.

En países como Reino Unido, el fracking fue suspendido en 2019 tras reportes de actividad sísmica en las zonas donde se realizaba. En septiembre de 2022 se levantó temporalmente esta suspensión; sin embargo, pocos meses después se volvió a implementar la prohibición de esta práctica.

  • En México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha descartado el uso del fracking tradicional para la explotación de gas de lutita, al señalar que utiliza grandes cantidades de agua y químicos que afectan el subsuelo y dificultan su reciclaje.

No obstante, ha reconocido el avance de nuevas tecnologías que podrían representar alternativas, como el uso de compuestos biodegradables y el empleo de otras fuentes de agua que no sea la dulce.

“Todo eso queremos que nos lo digan los expertos; qué tipo de químicos se deberían de usar y en su mayoría deben permitir el reciclaje del agua y qué tipo de agua debe utilizarse”, expresó la mandataria.

Sheinbaum integra equipo de alto nivel que analizará nuevas técnicas de ‘fracking’ 

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo integró un grupo interdisciplinario con la UNAM, IPN, UAM, Universidad Autónoma de Nuevo León y 17 académicos e investigadores de excelencia para analizar la factibilidad de explotar fuentes “no convencionales” de gas en México con el fracking de nuevas tecnologías, con bajo impacto ambiental y uso de componentes biodegradables, para fortalecer la soberanía energética y dejar de depender de la compra del combustible a Estados Unidos (75 por ciento de lo que se consume).

  • No hay una decisión tomada, “la vamos a tomar en términos del conocimiento científico, no como una decisión de la presidenta, sino incorporando a científicos de tratamiento de agua, geólogos, ingenieros, ingenieras petroleras, especialistas en tratamiento de agua y también hay otro grupo de impactos ambientales relacionados con el cambio climático, con las emisiones de metal”, señaló al dar la bienvenida, entre otros, a los rectores de la UNAM, Leonardo Lomelí; Gustavo Pacheco López, Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y Arturo Reyes Sandoval, director general del Instituto Politécnico Nacional.

Entonces, dijo, “es un grupo interdisciplinario que queremos que nos ayude a ver si en efecto hay nuevas técnicas, qué impactos puede tener y en dónde sería factible”, y en dos meses nos dé una primera orientación. “No vamos a forzar una decisión”.

Y tampoco “vamos a hacer nada contra la población. Tenemos que ver si se decide -por ejemplo- explotar Coahuila, porque del otro lado está una cuenca que sabemos que tiene gas y no sabemos cuánto están sacando las empresas de Estados Unidos de este lado”.

  • Pero también hay otras regiones del país. De manera que “si vemos que es factible en una zona, con nuestra tecnología bajo estas condiciones, hay que hablar con la población si está de acuerdo, los impactos y beneficios que tendría. No vamos a hacer nada en contra de una comunidad”.
  • A los grupos que “durante muchos años han luchado, como yo misma dije el fracking no, les aseveró que “cuando veo las nuevas tecnologías, la situación del país, en términos de la dependencia, pues lo peor que podemos decir es solo no, sino vamos a averiguar si en efecto hay nuevas tecnologías con menores impactos ambientales”.

¿Estamos apostando al futuro de México a eso? “No, pero hay muchas otros desarrollos tecnológicos vinculados con lo que se llaman tecnologías verdes o renovables, que también el objetivo es orientarse hacia ellas. Lo que no queremos es cerrar la puerta al futuro de México y a la decisión soberana que debemos tomar en momentos en donde estamos viendo que cada vez dependemos más de un energético del exterior.

“A todos aquellos movimientos legítimos que están contra el fracking, en primer lugar les decimos: estamos involucrando a los mejores científicos de México, académicos en distintos temas para que nos digan si en efecto, hay nuevas tecnologías para la explotación del gas no convencional y en dónde sería viable explotarlo”.

Porque “hay gas no convencional en distintas regiones de México, pero a lo mejor tiene más impactos ambientales en uno que en otros o tiene afectación a la población en unos que en otros”.

Esto en una primera visión “y después seguir trabajando con ellos y ellas para que nos puedan seguir asesorando y orientando”.

Por supuesto, sostuvo, “que tenemos y queremos seguir teniendo muy buena relación con el gobierno de Estados Unidos, y vamos a resolver las diferencias que tengamos siempre, pero nosotros tenemos que ver por la soberanía energética en nuestro país.

La mandataria reiteró que “para fortalecer la soberanía energética estamos incorporando a este grupo de académicos de altísimo nivel de nuestro país que nos puedan dar una orientación en este sentido porque han venido trabajando sobre estos temas”./Agencias-PUNTOporPUNTO

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