BANDAS criminales DISPARAN 545% el GASCHICOL en MÉXICO

Luego del cierre de ductos de hidrocarburos en San Martín Texmelucan, Puebla, los huachicoleros de la región cambiaron sus operaciones hacia los ductos de gas LP.

Arturo, poblador de la zona, recordó que con estas nuevas prácticas en la región se provocaron varias fugas, pues “no sabían cómo hacer la toma”.

  • Episodios como este coinciden con los datos oficiales: las tomas clandestinas en redes de gasolinas de este municipio disminuyeron 81.88 por ciento en un año, pero los piquetes a las tomas de gas pasaron de dos a 91 de 2018 a 2019, según cifras de la Gerencia de Estrategia y Sistemas de Seguridad y Monitoreo de Petróleos Mexicanos (Pemex).
  • Este fenómeno no sólo ocurrió en San Martín Texmelucan, considerado el municipio más peligroso del ‘triángulo rojo’ en Puebla, sino que se replica a nivel nacional. De acuerdo con cifras reveladas por el director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, el huachicoleo en ductos de líquido disminuyó 22 por ciento durante 2019, al pasar de 14 mil 542 a 11 mil 318; en cambio, el número de tomas clandestinas de redes de gas LP aumentó 545 por ciento, tan sólo en 2018 hubo 205 tomas, mientras que en 2019 la cifra ascendió a mil 323.

Para el director del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (IGAVIM), Juan José Hernández López, los huachicoleros migraron al robo de gas LP para compensar los cierres en ductos de hidrocarburos.

“Hay una correlación al final del día, el delincuente busca estabilidad en su propia economía, lo compensa de diversas formas, y una de ellas es con el gas”, dijo Hernández en entrevista con La Razón.

El especialista en temas de robo de hidrocarburos, explicó que uno de los impactos de la estrategia contra el huachicol pudo ser la migración de los delincuentes hacia otros ilícitos, aunque todavía no existe un balance de resultados.

Por separado, la ingeniera Silvia Ramos Luna, secretaria de estudios y análisis de la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTyPP), declaró que la inexperiencia de los gaschicoleros, provocó reportes de fugas en la Refinería de Tula, Hidalgo, donde ella labora.

“A raíz del combate al huachicoleo, los criminales cambiaron de giro. Yo que trabajo en la Refinería de Tula puedo decir que hubo muchos reportes de fugas, dos cada semana. Creo que los ladrones no sabían operar el poliducto: llegaban, picaban, se espantaban al ver el gas y se iban”, detalló Ramos Luna.

Asimismo, refirió que conforme pasaron los meses, disminuyó el número de fugas. “Yo creo que los gaschicoleros fueron tomando experiencia”, dijo.

Desde el pasado 20 de enero, el Presidente Andrés Manuel López Obrador explicó que si bien existe un aumento en el número de tomas clandestinas en ductos de gas LP, no se ha incrementado el robo al volumen de este combustible.

  • Para el titular del Ejecutivo federal este incremento podría ser producto de un sabotaje en contra de la paraestatal, aunque reconoció que “no está demostrado, por eso es hipótesis, están queriendo que no tengamos gas, la competencia pone obstáculos. Pemex es la empresa que distribuye gasolinas, gas y desde luego vende también petróleo crudo, materia prima, y en todos los casos hay competidores”.
  • En este periodo México pasó de 200 tomas clandestinas en ductos de gas LP en 2018 a más de mil en 2019, según datos de Pemex. No obstante, la paraestatal informó que hubo una disminución en cuanto al robo del volumen de gas, al pasar de 13 mil de barriles diarios (mbd), a tan sólo cinco mil en 2019.

Advierten de riesgo peor que en Tlahuelilpan. Ante los delitos vinculados a los hidrocarburos, expertos señalaron la necesidad de tomar en cuenta no sólo cuánto volumen de gas es hurtado al año, sino el nivel de riesgo que representa cada toma clandestina para la sociedad y para el medio ambiente.

Silvia Ramos Luna, ingeniera de Pemex, señaló que realizar una toma clandestina en un poliducto es mucho más peligroso en comparación con una toma de diésel o gasolina.

“Es irresponsable, estas personas no piensan que es megarriesgoso. El gas es muy explosivo, si estalla veremos algo peor que Tlahuelilpan”, alertó.

  • El dato: El pasado 18 de enero se cumplió un año de la tragedia de Tlahuelilpan, en la que murieron 157 personas y decenas tuvieron quemaduras.

Ramos Luna agregó que este nuevo giro de los gaschicoleros es reflejo de la impunidad de estos crímenes: “mientras exista ellos seguirán haciendo lo que sea, sin importar el riesgo en el que se ponen y provocan para los demás”.

En tanto, el director del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal, Juan José Hernández, precisó que no se toman en cuentan los factores de riesgo con las tomas clandestinas, al recordar que el gas es un elemento contaminante./LA RAZÓN-PUNTOporPUNTO

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