TENSIÓN entre EU e IRÁN coloca a Ormuz en el centro de los PRECIOS del PETRÓLEO y la ECONOMÍA GLOBAL

El presidente Donald Trump señaló que los precios del petróleo, que se han disparado durante la guerra con Irán, probablemente no bajarán hasta después de las elecciones legislativas en Estados Unidos.

El estrecho de Ormuz volvió al centro de la conversación energética mundial. No sólo por su ubicación estratégica, sino por el volumen de hidrocarburos que atraviesa esa ruta y por la capacidad de cualquier disrupción para trasladarse a los precios internacionales.

Durante su participación en Norte Económico, podcast de Grupo Financiero Banorte, Aboud Onji, especialista en relaciones internacionales y experto en Medio Oriente, planteó que el conflicto entre Estados Unidos e Irán debe leerse también desde la energía.

“La energía es el centro de gravedad económico de la Tierra”, afirmó.

  • Según explicó, por el estrecho de Ormuz transita alrededor de 25% del comercio marítimo mundial de petróleo y 20% del gas natural licuado. Esa concentración convierte a la zona en un punto crítico para los mercados. “La disputa que está sucediendo ahí va a tener su efecto sí o sí a los precios del petróleo”, señaló.

La volatilidad ya se refleja, de acuerdo con el especialista, en la trayectoria reciente del crudo. Antes del inicio del conflicto, ubicó el barril alrededor de 65 dólares; posteriormente, tras el cierre del estrecho, señaló que llegó a 120 dólares. Para los primeros días de septiembre, indicó que el Brent rondaba los 94.96 dólares.

Ormuz, el cuello de botella energético

Onji describió el conflicto como un “pleito sobre lo que es el cuello de botella energético”. En su lectura, los últimos meses han seguido ciclos de ataque y calma, sin una resolución definitiva.

A ese escenario lo definió como una “zona gris”: una etapa en la que no existe una guerra abierta con un ganador claro, pero tampoco una paz estable. De los tres escenarios que expuso —mantener esa zona gris, alcanzar una negociación con mediación de Pakistán y Qatar, o entrar en una escalada mayor— consideró que el primero es el más probable en el corto plazo.

  • El componente energético, insistió, trasciende a los países que compran directamente petróleo o gas de la región. “No es una guerra de ideologías, como tratan de demostrarla. Es un tema de un conflicto bastante, bastante concentrado en el tema energético y su impacto evidentemente escala a todo el mundo”.
  • El efecto, añadió, se transmite por distintas vías: energía, comercio, manufactura y combustibles. En su intervención citó una estimación de la Organización Mundial de Comercio según la cual, si los precios del petróleo y del gas se mantienen elevados el resto del año, el crecimiento del PIB global podría reducirse hasta 0.3 puntos porcentuales.

México también recibe el impacto

Para México, Onji matizó que la reacción no necesariamente debe observarse sólo en el tipo de cambio. Explicó que el peso está más ligado a una canasta exportadora manufacturera que al precio directo del crudo, por lo que el efecto debe buscarse en otros componentes de la economía.

  • Uno de ellos son los combustibles. Señaló que en Estados Unidos el precio de la gasolina subió 24% desde el inicio del conflicto y que, en México, los mecanismos de control sobre la gasolina Magna reducen la visibilidad de ese movimiento, mientras que la Premium muestra una presión mayor.
  • También apuntó hacia los insumos vinculados al comercio exterior, los alimentos y la manufactura. “No necesariamente nosotros podemos decir ‘México no le afecta porque el peso es estable o el súper peso es estable’; tendremos que ver todo lo demás desde el mercado, desde la manufactura, desde todo lo relacionado directamente con los precios de combustible”.

En paralelo, el conflicto está modificando el equilibrio regional. Onji señaló que Arabia Saudita ha reforzado su papel como centro de decisión y aliado estratégico de Estados Unidos, mientras Pakistán y Qatar han ganado relevancia por su papel de mediadores. También destacó la posición de China, que ha mantenido vínculos con distintos actores.

Para el especialista, la señal a seguir será la capacidad de Irán para sostener su economía bajo presión y las posibles muestras de debilidad interna. Mientras eso no ocurra, su escenario base permanece sin cambios: ataques puntuales, periodos de calma y un conflicto sin definición inmediata.

¿Qué países europeos dependen más del crudo de Ormuz?

El crudo Brent superó los 100 dólares (85,9 euros) por barril el miércoles y se mantuvo firme en la mañana del jueves tras renovados ataques contra el tráfico marítimo en torno al estrecho de Ormuz.

Se ha mantenido por encima de los 60,19 euros (70 dólares) desde mediados de febrero, casi siete meses, y acumula una subida del 65,7% desde finales de 2025, cuando cerró el año en 60,85 dólares.

Pero ya no se trata solo de una historia del mercado energético.

Un crudo más caro eleva el coste del diésel, la gasolina y el combustible para aviones, esos incrementos se trasladan después a las redes de transporte, las cadenas de suministro y, finalmente, a los precios para el consumidor.

  • Para Europa, el momento difícilmente podría ser peor. La inflación de la zona euro ya fue del 3,3% en agosto, su nivel más alto desde septiembre de 2023, solo los precios de la energía subieron un 14,3% en el año.
  • Por eso se espera que el Banco Central Europeo eleve el tipo de depósito en un cuarto de punto, hasta el 2,50%, el jueves, en Estados Unidos, los mercados de futuros sitúan la probabilidad de una subida de la Reserva Federal el 16 de septiembre en torno al 60%.

Pero ¿qué países europeos están más expuestos al choque de los precios del petróleo?

La vulnerabilidad estructural de Europa frente a los combustibles fósiles es evidente. La Unión Europea importó 471,3 millones de toneladas de crudo en 2024, mientras que solo produjo 15,5 millones de toneladas a nivel interno.

Su dependencia global de las importaciones de petróleo alcanzó el 96,6%, según Eurostat. En otras palabras, casi cada barril adicional consumido en el bloque tiene que llegar del exterior.

  • Estados Unidos, Kazajistán y Noruega fueron los tres principales proveedores, cada uno representó entre el 12% y el 15% de las importaciones. Libia se situó por encima del 9%, Arabia Saudí en el 6,8%, Nigeria e Irak, con un 5,8% cada uno.
  • Solo en torno al 7% de las importaciones de crudo de la UE procedieron de los países del Consejo de Cooperación del Golfo en 2025, según el Consejo de la Unión Europea.
  • Europa es, por tanto, menos dependiente directamente de los productores del Golfo que muchas economías asiáticas, pero el petróleo se negocia en un mercado global.

Una interrupción en el estrecho de Ormuz encarece tanto el crudo estadounidense o noruego como los barriles de Oriente Medio.

¿Qué países europeos importan los mayores volúmenes?

Por volumen, Países Bajos importa mucho más petróleo que cualquier otro país europeo.

  • Las cifras de Eurostat para 2024, el último año completo disponible, muestran que importó 138,3 millones de toneladas de petróleo y productos petrolíferos.
  • Alemania le siguió con 117,8 millones de toneladas, España con 85,8 millones, Francia con 82,4 millones, Italia con 73,3 millones y Bélgica con 56,7 millones. Sin embargo, estas cifras necesitan contexto.

Róterdam es uno de los mayores centros energéticos del mundo, buena parte del crudo que entra por los puertos neerlandeses se refina o se envía a otros países europeos.

Países Bajos exportó 101,1 millones de toneladas de las 138,3 millones que importó, Bélgica también reexportó más de la mitad de sus importaciones.

Alemania es el verdadero gran importador por el tamaño de su economía industrial, su red de transporte y su sector de refino.

España, Francia e Italia también importan volúmenes importantes para abastecer el consumo interno y sus grandes refinerías.

Los datos de Eurostat muestran que Alemania concentró el 20,1% del consumo final de petróleo y productos petrolíferos de la UE en 2024, Francia le siguió con el 15,3%, mientras que Italia y España representaron cada una el 11,1%. En conjunto, esas cuatro economías consumieron casi el 58% del total de la UE.

Las economías más pequeñas pueden sufrir el mayor impacto relativo

Los volúmenes indican quién compra más, no revelan qué economías sufren más.

Una medida más útil de la vulnerabilidad compara las importaciones netas de energía con el tamaño y la estructura de la economía interna.

Eurostat sigue el saldo comercial neto en productos energéticos como proporción del PIB, Malta registró el mayor déficit del bloque en 2025, equivalente al 5,4% de su producción económica.

  • Bulgaria le siguió con un déficit del 3,5% del PIB, Croacia con el 3,4%, Hungría con el 2,9%, Bélgica con el 2,6%, Luxemburgo con el 2,5% y Chipre con el 2,4%.
  • Las grandes economías se situaron más cerca de la media, el déficit comercial energético de Italia fue equivalente al 1,9% del PIB, seguido por España y Polonia con el 1,7%, Alemania y Francia registraron ambos déficits del 1,5%.
  • Los déficits más bajos se registraron en Dinamarca, con el 0,1% del PIB, Suecia con el 0,5% y Países Bajos con el 0,6%.

Dinamarca se beneficia de su producción nacional de petróleo y gas, mientras que la posición de Países Bajos refleja su papel como gran centro de refino y reexportación.

Trump afirma que precios del petróleo bajarán

El presidente Donald Trump señaló que los precios del petróleo, que se han disparado durante la guerra con Irán, probablemente no bajarán hasta después de las elecciones legislativas en Estados Unidos.

  • Los precios del petróleo subieron el miércoles más de un 3 por ciento, llevando al barril de la mezcla Brent a rebasar el umbral de los 100 dólares por primera vez desde julio, cuando Estados Unidos intensificó los ataques contra Irán.

“Los precios del petróleo van a desplomarse poco después de las elecciones”, declaró Trump. “Creo que va a tardar un poco más que las elecciones de mitad de mandato”.

  • Durante un intercambio con reporteros antes de viajar a Dallas para una convención republicana, Trump señaló que cree que Irán terminará por ceder una vez que se celebren las elecciones.
  • El presidente dijo al inicio de la guerra que los combates durarían apenas unas semanas, pero el conflicto ya se encuentra en su séptimo mes. La guerra ha provocado una desaceleración drástica en el flujo del petróleo desde el Golfo Pérsico y a través del estrecho de Ormuz, por donde en tiempos de paz pasaba alrededor del 20 por ciento del crudo comercializado a nivel mundial.

Los comentarios de Trump sobre el estado del conflicto son de llamar la atención, mientras su gobierno enfrenta cada vez más presión por abordar el aumento en los precios de la gasolina sin que haya un final del conflicto en el horizonte.

Trump minimizó el conflicto la semana pasada, calificándolo de “una tontería”, incluso cuando los republicanos expresaron su preocupación de que la guerra sea un factor de peso para los votantes, quienes deben lidiar con los altos precios de la gasolina y una mayor inflación.

Estados Unidos ha recurrido a sus reservas estratégicas de petróleo, que a principios de agosto cayeron por debajo de los 300 millones de barriles, una disminución de más de 100 millones de barriles respecto al inicio de 2026.

La predicción de Trump de que la guerra no llegará a su fin hasta después del 3 de noviembre se produce después de que el vicepresidente JD Vance se abstuvo la semana pasada de pronosticar si el conflicto llegaría a su fin antes de las elecciones legislativas, en las que los republicanos intentan conservar su estrecha mayoría en el Congreso.

Vance dijo a los reporteros que no quería fijar “plazos artificiales” para el fin de la guerra.

“Pero cuando se preguntan: ‘¿Cuándo terminará esto?’, me están preguntando: ‘¿Cuándo dejarán de atacar barcos los iraníes?’”, señaló Vance. “Creo que la realidad es que no sé la respuesta a esa pregunta. Tendrías que preguntarle a los iraníes”.

  • El crudo estadounidense de referencia se situaba el miércoles en torno a los 96 dólares por barril, y los precios de la gasolina en Estados Unidos aumentaron significativamente.
  • El precio promedio de la gasolina regular alcanzó 1.11 dólares por litro (4.22 dólares por galón), más de 26 centavos por litro (un dólar por galón) de lo que se encontraba a estas alturas del año pasado, según AAA.
  • Los precios del diésel, que pueden tener un impacto desproporcionado en los consumidores porque se utiliza en el transporte y la producción, alcanzaron un máximo histórico el viernes y han seguido subiendo desde entonces. El precio promedio subió a 1.57 dólares por litro (5.94 dólares por galón).

El combustible para aviones se ha encarecido tanto que aerolíneas de todo el mundo han reducido su número de vuelos a medida que aumentan sus precios./Agencias-PUNTOporPUNTO

Recibe nuestro boletín informativo, suscríbete usando el formulario