El triunfo del Partido Demócrata en las elecciones intermedias de Estados Unidos, celebradas el 3 de noviembre de 2026, representa un duro revés político para Donald Trump, pero no necesariamente una victoria para México.
Aunque el nuevo equilibrio de fuerzas en el Congreso estadounidense podría modificar algunas decisiones de la Casa Blanca, la economía mexicana no mejorará de la noche a la mañana, los aranceles no desaparecerán automáticamente y las presiones en materia de seguridad continuarán, así lo advirtió el Dr. Gerardo Herrera, académico del Departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México ,
- El especialista, explicó que la victoria demócrata debe entenderse principalmente como una respuesta de la ciudadanía estadounidense a sus problemas internos, particularmente al incremento del costo de vida, y no como un cambio de prioridades hacia México.
- Los demócratas consiguieron el control de ambas cámaras del Congreso, cuyas nuevas mayorías asumirán funciones en enero de 2027. El resultado modifica el escenario político para la segunda mitad del mandato de Trump, aunque el presidente conservará importantes facultades para conducir la política exterior y comercial.
«Una victoria demócrata no es una victoria mexicana», sintetizó Herrera, al advertir que sería un error asumir que el resultado electoral resolverá automáticamente las tensiones económicas y diplomáticas entre ambos países.
México no es prioridad para los demócratas
Uno de los principales errores al interpretar el avance demócrata, explicó el académico, sería asumir que sus legisladores buscarán revertir las políticas de Donald Trump pensando en beneficiar a México.
- Por el contrario, las prioridades estarán determinadas por las preocupaciones de quienes votaron por ellos: la inflación, el costo de la gasolina, los precios de los productos y las condiciones económicas de los hogares estadounidenses.
«Hay que destacar muy bien, ¿por qué ganaron los demócratas? Por temas que son importantes para los americanos», señaló el especialista.
- Desde su análisis de las campañas y la jornada electoral, Herrera observó que las críticas a los aranceles impuestos por Trump no necesariamente respondían a una defensa del libre comercio o de los países afectados, sino a las consecuencias que estas medidas tienen para los consumidores estadounidenses.
Incluso destacó que, en las discusiones electorales que siguió, las referencias a los aranceles contra Canadá fueron más visibles que aquellas relacionadas con México. «Hay que ser realistas en eso. No somos prioridad para los demócratas», afirmó.
- Esto no significa que nuestro país no pueda beneficiarse del nuevo escenario político. Sin embargo, cualquier efecto positivo podría ser una consecuencia indirecta de medidas diseñadas para atender las necesidades económicas de Estados Unidos. «Sí nos puede beneficiar, pero como lo colateral no es un objetivo de política», explicó.
George I. González, analista de política estadounidense, exfuncionario de la Casa Blanca y fundador de la consultora Complex, advirtió que una victoria demócrata no será favorable para México, debido a que sus legisladores podrían endurecer sus posiciones en materia de seguridad fronteriza, combate al crimen y corrupción.
“México está en una situación muy precaria, porque no necesariamente es favorable que regresen los demócratas al poder”
- Adicionalmente, con un Congreso en su mayoría demócrata, los legisladores deberán decidir entre impulsar nuevos juicios políticos contra Donald Trump o concentrarse en una agenda económica. “Lo que el demócrata realmente tiene que hacer es enfocarse en el punto débil de Trump, que siempre ha sido la economía”, sostuvo.
- Un análisis realizado por UBS señaló que “si bien pueden influir en las perspectivas a mediano plazo, es poco probable que su resultado desplace a los principales factores que actualmente impulsan el mercado: la inversión en inteligencia artificial (IA), el crecimiento económico, los beneficios empresariales, la inflación y los tipos de interés”.
En este sentido, el informe detalla que un escenario de parálisis legislativa o mayorías estrechas limitará giros drásticos en política fiscal o tributaria, además de que Donald Trump mantendrá amplias facultades sobre temas arancelarios y política exterior.
¿Desaparecerán los aranceles de Trump?
Para la economía mexicana, una de las principales interrogantes es si el avance demócrata permitirá revertir las políticas arancelarias impulsadas por Donald Trump.
La respuesta de Herrera es que, aunque existen posibilidades de modificar algunas medidas comerciales, el proceso podría ser considerablemente más complejo de lo que se espera.
«El clima político en Estados Unidos cambia, pero justamente va a cambiar más rápido que lo que cambian los aranceles», advirtió.
- El académico explicó que existe una diferencia fundamental entre la capacidad del Poder Ejecutivo para imponer determinadas medidas comerciales y los procedimientos legislativos necesarios para revertirlas.
- Mientras el presidente puede actuar mediante facultades ejecutivas, el Congreso debe seguir procesos de negociación y aprobación de leyes que requieren tiempo. A ello se suma un obstáculo: el veto presidencial.
- Aunque los demócratas consiguieron importantes avances electorales, no cuentan con las mayorías de dos tercios en ambas cámaras que permitirían superar por sí solas un eventual veto de Trump.
Por ello, el especialista anticipa un escenario de confrontación política entre el Congreso y la Casa Blanca, en el que las decisiones económicas podrían convertirse en materia de prolongadas negociaciones. «Son buenas noticias, pero no son buenas noticias de un día para otro», resumió.
- En consecuencia, el triunfo demócrata podría generar expectativas favorables para México, pero no garantiza que las exportaciones, las inversiones o las condiciones del comercio bilateral experimenten mejoras inmediatas.
México seguirá bajo presión por seguridad
- Si bien las diferencias entre demócratas y republicanos podrían reflejarse en determinadas políticas económicas y migratorias, existe un asunto en el que Herrera no anticipa cambios sustanciales: la seguridad.
- El combate al crimen organizado, la vigilancia fronteriza y las exigencias hacia las autoridades mexicanas seguirán ocupando un lugar importante en la agenda estadounidense, independientemente del partido que controle el Congreso.
«Si puede haber diferencias en política económica, en seguridad no las hay», afirmó el académico.
- De acuerdo con Herrera, aunque los demócratas mantienen una percepción ligeramente menos negativa de México que los republicanos, también consideran a nuestro país un factor relevante para su seguridad nacional.
- En ese sentido, el cambio de fuerzas políticas podría traducirse en un discurso menos confrontativo y en mecanismos de interlocución más diplomáticos, pero no necesariamente en una disminución de las exigencias estadounidenses.
El investigador consideró que las presiones sobre el gobierno mexicano continuarán, aunque posiblemente mediante canales más cercanos a la diplomacia tradicional.
- En contraste, uno de los ámbitos donde podrían presentarse diferencias más visibles es la política migratoria interna de EE.UU, particularmente respecto de los operativos y métodos utilizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
- Herrera señaló que las críticas a la agresividad de determinadas acciones migratorias podrían favorecer cambios en su ejecución. Sin embargo, insistió en que esto no equivale a abandonar los objetivos de control fronterizo.
Seguridad, narcotráfico y migración
- Si bien México podría encontrar un respiro con los aranceles, no necesariamente ocurrirá lo mismo en los temas de seguridad y migración. Ugalde advirtió que Trump podría mantener, e incluso intensificar, sus exigencias al gobierno mexicano para combatir el narcotráfico y los grupos criminales.
- Mientras que en materia migratoria tampoco se anticipa un cambio radical pues el directivo de Integralia, señaló que el control de la frontera seguiría siendo una prioridad para EU, aunque consideró que podría haber ajustes en los operativos del ICE dentro de territorio estadounidense, debido a las críticas por el trato que reciben los migrantes.
¿Qué pasará con el T-MEC?
Otro de los temas que generan incertidumbre es el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya revisión representa un asunto estratégico para las empresas, las cadenas de suministro y el intercambio comercial de América del Norte.
- Herrera explicó que el avance demócrata no significa que el Congreso asumirá directamente las negociaciones comerciales con México.
- La conducción de la política comercial y de las conversaciones internacionales seguirá correspondiendo principalmente al gobierno encabezado por Donald Trump, aunque el nuevo Congreso podría incrementar su capacidad de influencia política.
- El académico destacó una distinción fundamental: la revisión del T-MEC no es lo mismo que la negociación de un nuevo tratado.
Mientras la primera se desarrolla dentro de los mecanismos establecidos en el acuerdo vigente, una eventual negociación de un tratado completamente nuevo tendría implicaciones legislativas distintas y requeriría la intervención del Congreso estadounidense.
- En ese escenario, la nueva composición de las cámaras podría adquirir mayor relevancia. Sin embargo, mientras se mantenga el proceso de revisión del acuerdo existente, México continuará negociando con una administración republicana.
- La conclusión es que el triunfo demócrata podría modificar el entorno de las conversaciones comerciales, pero no sustituye al equipo negociador de la Casa Blanca ni elimina las diferencias entre ambos gobiernos.
Por otra parte un análisis de Integralia afirma que la revisión del T-MEC seguirá su curso independientemente del resultado de las elecciones intermedias de Estados Unidos; sin embargo, México enfrentará el riesgo de mayores presiones comerciales, arancelarias y de seguridad, incluso con los demócratas en los controles del Congreso.
El informe detalló que la victoria demócrata en ambas cámaras legislativas podría aumentar la confrontación interna en Estados Unidos y limitar el margen político de Trump, pero no necesariamente se traduciría en un alivio para la relación comercial con México.
El organismo advirtió que Trump conservará amplias facultades para mantener o modificar aranceles y exigir mayores niveles de contenido regional, por lo que las negociaciones del tratado mantendrán su propia dinámica.
- Sin embargo, las derrotas republicanas en estados particularmente afectados por los aranceles podría generar presiones dentro del propio partido para moderar algunas medidas comerciales.
- Un reporte de Banamex advirtió que las elecciones podrían reducir el margen de maniobra del presidente Donald Trump para impulsar su agenda económica y comercial durante los últimos dos años de su mandato.
- La institución consideró que el deterioro de la popularidad de Trump fue uno de los principales factores detrás del posible viraje electoral. Su aprobación neta pasó de -9.9 puntos porcentuales al inicio de 2026 a -20 puntos previo a los comicios.
En este sentido, Banamex atribuyó el desgaste al descontento por el encarecimiento del costo de vida, la política arancelaria y la guerra en Medio Oriente, factores que han erosionado el respaldo a la administración republicana.
El trumpismo podría sobrevivir a su creador
- El resultado electoral también abrió interrogantes sobre el futuro político de Donald Trump y la capacidad del Partido Republicano para recuperar terreno rumbo a las elecciones presidenciales de 2028.
Aunque el avance demócrata representa una pérdida de poder político para el presidente, Herrera consideró prematuro interpretar los resultados como el final de su movimiento.
- El especialista explicó que las elecciones intermedias suelen funcionar como mecanismos mediante los cuales el electorado estadounidense expresa su aprobación o descontento con el gobierno en turno.
- Por ello, una victoria contundente de la oposición no necesariamente garantiza que esa misma fuerza política mantendrá el respaldo ciudadano en las siguientes elecciones presidenciales.
- El desempeño de los demócratas durante los próximos dos años, así como la respuesta de los republicanos, serán determinantes para comprender la evolución del escenario político. «Yo no diría que el trumpismo se acabó», sostuvo.
Para Herrera, incluso si Donald Trump concluye su mandato y abandona la presidencia, las ideas y las fuerzas políticas que impulsaron su llegada al poder podrían conservar influencia dentro de Estados Unidos. «El trumpismo va a sobrevivir a Trump», sentenció.
La advertencia resulta especialmente relevante para México, pues implica que las políticas proteccionistas, las exigencias fronterizas y algunas de las posturas que han caracterizado la relación bilateral podrían mantenerse en el debate político estadounidense más allá del actual gobierno./PUNTOporPUNTO
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