La tendencia a la baja en los homicidios en México debe analizarse «con cautela», ya que no hay evidencia clara sobre sus causas y podrían influir factores como el control criminal o inconsistencias en los datos, según afirmó la organización civil México Evalúa.
En su análisis mensual de la violencia letal en el país, la organización señaló que, aunque las cifras oficiales muestran una caída interanual del 33 % en los homicidios dolosos en el primer trimestre de 2026, al incluir otros indicadores como feminicidios y desapariciones, la reducción se ubica en un 22 %.
«Esta tendencia debe leerse con cautela», advirtió la ONG.
- Más allá de la caída reciente, el reporte advierte que la tendencia «carece de una explicación clara» y debe contrastarse con otros indicadores antes de concluir que existe una mejora sostenida.
«La información disponible no permite identificar con precisión qué acciones explican la reducción del homicidio. La explicación oficial enumera muchas intervenciones, pero no demuestra una relación clara entre política pública, territorio, temporalidad y resultado», señala el análisis.
Además, apunta que aunque algunos indicadores han disminuido en el corto plazo, los niveles de violencia siguen siendo elevados en comparación con años anteriores.
- Frente a 2018, las desapariciones han aumentado un 35 % y otros delitos contra la vida un 83 %, lo que, según la ONG, apunta a una «persistencia» del problema más allá del homicidio doloso.
- Para México Evalúa, una de las hipótesis es que la reducción responda a acciones gubernamentales, como operativos de seguridad, programas sociales y medidas de prevención implementadas a nivel federal y local.
Pero el análisis también sugiere que la caída de homicidios «no necesariamente implica menos violencia», sino un mayor control territorial de grupos criminales, lo que puede derivar en menos asesinatos, pero más desapariciones u otros delitos.
Por ello, ante la posible presencia de «regímenes criminales», el reporte insiste en que «la baja del homicidio debe analizarse con cautela».
«Antes de atribuirla a una política pública eficaz, es necesario contrastar con otros indicadores que muestren si el Estado recuperó control territorial o si, por el contrario, la violencia fue administrada por los propios grupos criminales», advierte.
A esto se suman dudas sobre la calidad de los datos, añade el informe, al señalar posibles inconsistencias en los registros, como problemas en la clasificación de delitos o falta de actualización en casos de desaparición, lo que podría alterar la lectura de las cifras.
- El Gobierno mexicano ha sostenido haber reducido los homicidios hasta un 44 %, entre septiembre de 2024 y febrero de 2026, con un promedio diario de casos que pasó de 87 a 49.
- México supera las 133.000 personas desaparecidas, según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), que contabiliza las desapariciones desde la década de 1950.
¿Realmente han disminuido los homicidios en México?
51,4 homicidios diarios a nivel nacional. En México, el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum celebra esta cifra, registrada en marzo de 2026, y asegura que ha logrado reducir en un 41 por ciento el promedio diario de asesinatos, comparado con el último mes de la presidencia de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador. En septiembre de 2024, se contabilizaron 86,9 homicidios por día.
¿Cómo ha logrado Sheinbaum reducir este delito tan drásticamente en los primeros 18 meses de su presidencia? «Una cosa son las cifras absolutas que reporta el Gobierno y otra cosa son las presentaciones de esas cifras que hace en las conferencias de prensa», dice David Mora, analista sénior para México del International Crisis Group.
El detalle está en la presentación de los datos
En lugar de mencionar el número total de víctimas de homicidio mensuales, Sheinbaum presenta un promedio diario por mes. De esta manera, «en vez de hablar de miles de víctimas, hablamos solo de unas decenas», explica Mora a DW. Además, el experto destaca la importancia de abarcar periodos de tiempo mucho más amplios para entender tendencias.
- Según Mora, en los primeros 18 meses de la presidencia de Sheinbaum se cometieron 35.234 asesinatos, 9.740 menos que en los últimos 18 meses de la presidencia de López Obrador. Esto equivale a una caída de cerca del 22 por ciento. Si bien las cifras indican una reducción de los homicidios, al comparar periodos de tiempo más largos, las reducciones son más modestas, constata el analista del International Crisis Group.
¿Menos homicidios y más violencia?
En México, «no tenemos posibilidad de auditar las metodologías y las prácticas del registro de homicidios», señala, por su parte, Ernesto López Portillo Vargas, Coordinador del Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana. De ahí que el académico insista en que no hay elementos para hablar de un maquillaje de cifras por parte del Gobierno.
Sin embargo, en el país contrastan dos realidades: por un lado, el Gobierno insiste en una reducción inédita de los homicidios, y, por otro, hay una «masificación de crímenes atroces», destaca López Portillo. En entrevista con DW, menciona los fenómenos de las masacres, las desapariciones, las fosas clandestinas y el reclutamiento forzado.
Aumentan «otros delitos contra la vida»
«A nivel local, hay muchas expresiones de violencia que resultan incongruentes con las disminuciones tan grandes de homicidios», apunta, a su vez, Nancy Angélica Canjura Luna, investigadora y vocera de la organización ciudadana Causa en Común.
- Menciona el caso de San Luis Potosí, uno de los estados en los que más han disminuido los homicidios entre 2025 y 2026, pero en donde también se han hallado fosas clandestinas. «Incluso se detectó un lugar que pudiese asemejar un campo de exterminio, en Matehuala», indica.
- Canjura Luna no descarta la posibilidad de que los homicidios se estén ocultando en una categoría que se denomina «otros delitos contra la vida y la integridad corporal», que incluye, por ejemplo, inducción al suicidio, feminicidio y aborto.
«Hay un comportamiento atípico de los números, el incremento de víctimas que se reportan en esa categoría es incluso superior al de los homicidios dolosos y, además, va en aumento», destaca la investigadora.
También David Mora, del International Crisis Group, se pregunta si los datos oficiales realmente reflejan «los niveles de violencia letal» en el país, puesto que, en varios estados, fuentes locales, como periodistas y organizaciones sociales, reportan un mayor número de asesinatos que las fiscalías.
Asimismo, el analista hace hincapié en que, hasta la fecha, el Gobierno mexicano no ha explicado en detalle cómo su estrategia de seguridad se traduce en la alta reducción de homicidios.
México reinterpreta sus cifras de personas desaparecidas
México ha presentado este viernes un desglose del registro oficial de personas desaparecidas, tema delicado donde los haya, símbolo de un país sometido a niveles desatados de violencia desde hace dos décadas. Esperado desde hace meses, el Gobierno que preside Claudia Sheinbaum, ha dado el primer paso en un terreno resbaladizo, con un objetivo tan claro como polémico: convencer de que la cifra de más de 130.000 personas desaparecidas que muestra el registro oficial rebasa por mucho la realidad.
El problema es serio, pero no de la magnitud que se pensaba. El Ejecutivo no ha querido aportar una cifra nueva. Se ha centrado en cribar el registro -cargado de fallas- y en partir la cifra conocida, los más de 130.000, en tres grupos, dependiendo de la información que se tiene sobre esas personas.
De acuerdo al desglose, de las más de 130.000 personas desaparecidas, el 33% no ha tenido ningún tipo de “actividad” tras su desaparición, el 31% sí ha tenido actividad y el 36% responden a casos con datos “insuficientes”. Lo anterior conduce a una conclusión que Sheinbaum y su equipo han evitado verbalizar durante su comparecencia ante la prensa. El número mínimo de desaparecidos que cuenta México ahora mismo es ese 33%, 43.128 personas, reportadas como desaparecidas desde 2006 a la fecha, que no han tenido actividad alguna desde que fueron reportadas como desaparecidas.
Esta cifra representa la intención del Ejecutivo de poner orden en un tema complejo y trágico, que ha traído de cabeza a sucesivos gobiernos desde hace más de 15 años. La polémica sobre cuántos desaparecidos hay en México viene de largo y bebe de la desconfianza de los colectivos de familiares de personas desaparecidas, que creen que cualquier modificación del registro podría sacar de la lista casos reales, por error o puro dolo. El Gobierno descarta este tipo de posibilidades.
“Nosotros estamos reportando lo que encontramos, con total transparencia”, ha defendido la presidenta. Sheinbaum ha destacado precisamente el trabajo conjunto con los colectivos de personas desaparecidas. Según ha podido saber EL PAÍS, la Secretaría de Gobernación convocó este jueves a representantes de colectivos para explicarles el desglose de las cifras.
- De la mano de Marcela Figueroa, titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el Gobierno ha detallado el desglose. Figueroa ha tomado las más de 130.000 entradas del registro y las ha dividido en tres rubros. En primer lugar, figuran las entradas en que los datos de la persona supuestamente desaparecida son “incompletos o insuficientes”. Es decir, que quien quiera que subiera el reporte a la base de datos no añadió el nombre de la persona, su fecha de nacimiento o desaparición, el lugar donde ocurrió, su sexo, o varias de estas variantes combinadas.
Estos casos suman más de 46.000, el 36% del total, e incluyen algunos donde la entrada solo consta de un apodo, el nombre de un negocio o de nombres directamente falsos. Durante años, cualquiera podía añadir un reporte al registro, situación que explica el desorden que ha dibujado el Ejecutivo. Ahora, las fiscalías son las encargadas de generar los reportes y abrir las investigaciones, obligadas a integrar la batería de datos completa. De cualquier manera, el Gobierno pone estas entradas en cuarentena y no descarta que haya casos reales de personas desaparecidas entre ellas.
En segundo lugar, aparecen los casos en que la persona reportada como desaparecida “tuvo algún tipo de actividad oficial” después de su desaparición. Bajo este rubro, el Ejecutivo coloca los casos de personas que votaron en unas elecciones, que se casaron o tuvieron hijos, que se vacunaron contra el covid-19, que fueron a consulta con médicos de alguno de los seguros sociales públicos del país, el IMSS o el ISSSTE… El Gabinete de Seguridad asume que, si bien en estos casos, alrededor de 40.000, el 31% del total, la ausencia de la persona reportada como desaparecida es real para el denunciante, la situación no tendría que ver necesariamente con el crimen.
Por último, el Gobierno coloca los casos de personas desaparecidas, cuyos registros están bien hechos y no han tenido actividad posterior al reporte de la desaparición. Este rubro agrupa 43.128 casos, el 33% del total, y es, como se explica arriba, la cifra mínima de personas desaparecidas que cuenta México hoy día. Figueroa ha destacado que, de cada 100 personas reportadas como desaparecidas en un mes, en promedio 66 son localizadas. Además, ha dicho que de cada 100 localizadas, 92 son halladas con vida.
La presentación de estas cifras integra la estrategia del Gobierno, que ha colocado la seguridad al frente de sus prioridades, dado el tamaño y sofisticación del crimen organizado en el país, y las mismas carencias de las corporaciones de seguridad. El informe que ha presentado Figueroa deja en un lugar delicado a las autoridades locales, sobre todo a las fiscalías estatales, que apenas han abierto investigaciones estos años por casos de personas desaparecidas. Las protestas de los colectivos estos años han sido constantes, por la falta de empatía de los funcionarios, pero también por su desidia y falta de iniciativa a la hora de investigar.
El informe que ha presentado el Gobierno, una actualización y matización del registro ya existente, deja, sin embargo, una sensación extraña. México y el grueso de colectivos de familiares de personas desaparecidas esperaban la puesta de largo de la nueva Base de Datos de Carpetas de Investigación de Personas Desaparecidas, un registro mucho más exhaustivo que el actual, dependiente exclusivamente de las pesquisas de las fiscalías, obligadas, desde julio del año pasado, a iniciar una investigación por cada denuncia. A diferencia del actual, que manejaba la Secretaría de Gobernación, el nuevo estará manejado por el SESNSP.
- El motivo de que no se haya presentado la nueva base de datos apunta a la complejidad del cribado. El equipo de Figueroa trabaja para que las fiscalías actualicen sus casos y abran una investigación por cada reporte de persona desaparecida. Actualmente, solo 3.869 casos de las 43.128 personas desaparecidas tienen una investigación abierta.
- De la misma manera, el SESNSP demanda que las procuradurías locales completen los registros en que los datos de la persona desaparecida resultan insuficientes, cuando se pueda. A la vez, el secretariado labora en dilucidar cada uno de los casos en que la persona reportada como desaparecida ha tenido actividad posterior. En los últimos seis meses, la dependencia ha ubicado a más de 5.000 personas de este rubro, que ascendía a más de 46.000.
Así, la pelota aparece ahora en el tejado de las fiscalías locales. En 2018, cuando Andrés Manuel López Obrador llegó al Gobierno, México estrenó una ley para castigar la desaparición de personas cometida por particulares, diferente de la forzada, empleada en América Latina para señalar la participación del Estado. Ya en 2018, el problema era grave, no solo por los miles de casos de desaparecidos que contaba el país, sino por el desorden burocrático y estadístico que reinaba alrededor del fenómeno. La creación del registro trató de poner algo de orden, pero la falta de criterios para incluir reportes generó fallas, que han seguido sin subsanarse estos años. Desde hace nueve meses, las fiscalías tienen la obligación de abrir investigaciones por cada caso y alimentar así la base de datos./Agencias-PUNTOporPUNTO
Documento Íntegro a Continuación:
https://mexicoevalua.org/wp-content/uploads/2026/05/page-one-mensual-abr-2026.pdf























