TEXTO ÍNTEGRO: Energías Limpias toman fuerza en el MUNDO; aumentan en 1,7% el SUMINISTRO

La generación solar creció un 30% en un solo año, apoyada por una expansión del 66% en la capacidad mundial de almacenamiento mediante baterías, lo que permite aprovechar la electricidad solar durante las 24 horas del día.

Las energías renovables se consolidaron en 2025 como el principal motor del crecimiento del suministro energético mundial, un hito histórico que marca un punto de inflexión en la transición energética global.

  • Así lo revela el Energy Institute Statistical Review of World Energy, elaborado por el Energy Institute con la colaboración de Ember, que concluye que, por primera vez fuera de un periodo de recesión, las fuentes renovables aportaron más energía adicional que el petróleo, el gas o el carbón.
  • El incremento del suministro energético mundial alcanzó el 1,7% respecto a 2024 y superó los 600 exajulios (EJ). De ese crecimiento, las renovables aportaron 3,3 EJ, con un aumento del 10%, impulsadas principalmente por la energía solar, responsable del 71% de toda la nueva capacidad energética incorporada.
  • La generación solar creció un 30% en un solo año, apoyada por una expansión del 66% en la capacidad mundial de almacenamiento mediante baterías, lo que permite aprovechar la electricidad solar durante las 24 horas del día. En contraste, el petróleo incrementó su contribución en 2,5 EJ (+1,3%) y el gas natural en 2,4 EJ (+1,6%).

Aunque los combustibles fósiles continúan representando el 86% del suministro energético global, la tendencia refleja un cambio estructural: durante la última década, las energías renovables han aportado cerca del 30% del crecimiento del suministro mundial, una cifra similar a la del gas natural.

La electricidad gana protagonismo

  • La electricidad continúa ganando protagonismo dentro del sistema energético. En 2025, la demanda eléctrica aumentó un 3%, muy por encima del crecimiento de la demanda total de energía (1,7%).

Además, por primera vez, todo el incremento de la demanda de electricidad fue cubierto exclusivamente con fuentes de bajas emisiones de carbono. Este crecimiento está impulsado por nuevos consumidores eléctricos, como los vehículos eléctricos, los centros de datos y las aplicaciones de inteligencia artificial.

Más de una cuarta parte de los automóviles vendidos en el mundo durante 2025 fueron eléctricos, acelerando la electrificación del transporte y reduciendo progresivamente la demanda de combustibles líquidos.

El informe identifica a Asia-Pacífico como el principal escenario de esta transformación. Aunque la región ha liderado el aumento del consumo de combustibles fósiles durante la última década, también encabeza el proceso de electrificación.

China avanza más rápidamente que Estados Unidos y Europa en la sustitución de tecnologías basadas en combustibles fósiles.

  • El consumo de combustibles para carretera en el país asiático se ha estabilizado y, en términos per cápita, sigue siendo seis veces inferior al de Estados Unidos y tres veces menor que el de la Unión Europea.

Los autores destacan que la seguridad energética se ha convertido en uno de los principales impulsores de esta transición.

  • La elevada dependencia de importaciones de petróleo y gas por parte de economías como China, India, Japón o Europa las hace especialmente vulnerables a crisis geopolíticas y a interrupciones del suministro, como las derivadas de las tensiones en el estrecho de Ormuz.
  • Frente a este escenario, el informe sostiene que la estrategia ya no consiste únicamente en diversificar proveedores de combustibles fósiles, sino en reducir la dependencia de ellos mediante inversiones en tecnologías eléctricas como la energía solar, las baterías y la movilidad eléctrica.

Estas infraestructuras requieren un desembolso inicial elevado, pero proporcionan energía doméstica durante décadas con una eficiencia entre dos y tres veces superior a la de las tecnologías fósiles tradicionales. Actualmente, aproximadamente dos tercios de la energía consumida en el mundo se pierde en forma de calor.

Renovables, el nuevo motor del suministro energético mundial

Mientras que entre las décadas de 1960 y 1970 el petróleo fue el principal responsable del crecimiento energético, posteriormente el carbón asumió ese papel durante la industrialización acelerada de China. En la última década, sin embargo, las energías renovables han emergido como el nuevo motor del suministro global.

  • En materia de emisiones, el panorama continúa siendo preocupante. Las emisiones mundiales de dióxido de carbono procedentes del sector energético aumentaron un 1,1% en 2025 hasta alcanzar los 35.800 millones de toneladas.
  • Más de un tercio de ese incremento correspondió a Estados Unidos, cuyo aumento absoluto de emisiones fue cuatro veces superior al registrado por China. Europa también registró un ligero incremento del 0,5%.

Respecto a los combustibles fósiles, el consumo mundial de petróleo aumentó un 1,3%, alcanzando los 103 millones de barriles diarios, aunque en China el consumo de gasolina y diésel continúa descendiendo por segundo año consecutivo.

  • La demanda de gas natural creció un 1,6%, por debajo de la media de la última década, mientras que el carbón apenas avanzó un 0,7%. China mantuvo estable su consumo de carbón gracias al fuerte crecimiento de la energía solar, mientras que Estados Unidos incrementó un 10% su consumo de este combustible debido al encarecimiento del gas natural.
  • El informe concluye que la transición energética ya no responde únicamente a objetivos climáticos, sino también a criterios económicos, de eficiencia y de seguridad nacional. En un contexto de creciente incertidumbre geopolítica, disponer de datos fiables y de políticas orientadas a fortalecer la producción energética doméstica será clave para garantizar la competitividad y la resiliencia de las economías en las próximas décadas.

Energías renovables son la principal alternativa al desabasto del combustibles

  • La energía solar, eólica y otras fuentes renovables, incluidas las baterías de almacenamiento, llevan años experimentando una rápida caída de los costes. Sin embargo, persiste ideológicamente la idea de que las fuentes fósiles son más baratas e incluso ilimitadas.

No es así, las fuentes fósiles están sujetas al pico de Hubbert y tienen unos costes externos muy elevados, especialmente en lo que respecta al cambio climático. En pocas palabras, pueden ser convenientes a corto plazo, pero no lo son a largo plazo.

  • Cuando el precio del petróleo y el gas aumenta, el tiempo de retorno económico de las instalaciones renovables se reduce aún más. Las empresas aceleran así las inversiones, y los gobiernos deberían impulsar su uso también para aumentar la autonomía energética.

Es exactamente lo que ocurrió tras la invasión rusa de Ucrania en 2022: la crisis energética provocó un aumento de las inversiones en energía solar y baterías, especialmente en Europa.

  • Desde hace tiempo se habla del concepto de autonomía energética, un concepto muy apreciado por los políticos, pero que en realidad implica aspectos geopolíticos nada desdeñables.
  • Si la energía fósil escasea, querer obtenerla a toda costa puede implicar acciones extremas, como las guerras por la energía.
  • Muchos países europeos, por razones geológicas, llevan tiempo sufriendo un descenso en la producción de sus yacimientos de petróleo y gas, ya que hace años que alcanzaron su pico de producción.

El conflicto en Medio Oriente recuerda a los gobiernos algo fundamental: depender del petróleo importado es un riesgo geopolítico y de seguridad, además de ser perjudicial para el clima y el medio ambiente. Solo las fuentes renovables, junto con la eficiencia energética, pueden proporcionar una verdadera autonomía energética.

En resumen, la transición energética no solo es conveniente por el clima, sino también, y sobre todo, por la energía. Menos petróleo significa menos vulnerabilidad geopolítica, un mejor medio ambiente, lucha contra el cambio climático y, por último, pero no menos importante, menos guerras y más paz.

La era del combustible fósil vive su ocaso

  • el mundo generó en el primer trimestre de 2026 más electricidad gracias a las energías renovables —solar, eólica e hidroeléctrica— que la generada en centrales eléctricas de carbón, el principal responsable del calentamiento global por la emisión de dióxido de carbono (CO2).

En los tres primeros meses del año, las energías renovables generaron 10,730 TWh (teravatios hora), un 33.8% de la demanda mundial, frente a los 10,476 TWh del carbón (33.0%).

  • Aunque la electricidad generada a partir del carbón solo cayó en 63 TWh (-0,6%), fue superada por el conjunto de las energías verdes, marcando un hito histórico y un punto de inflexión en la transición de la era fósil a la era de la energía renovable y no contaminante.

9.7 mil millones de toneladas de CO2 menos

Los 10,730 TWh de electricidad generada principalmente en centrales solares y eólicas equivalen a 9.7 mil millones de toneladas de CO2 menos en el aire.

  • Para hacernos una idea de las toneladas de dióxido de carbono venenoso que el mundo no arrojó al aire que respiramos, equivale a las emisiones de gases de efecto invernadero quemadas por India y China en un año, que con una población de alrededor de 2,887 millones de habitantes en 2026 suman un tercio de la población mundial.

La buena noticia, además, es que nada indica que se trate de un hecho anecdótico, sino de una tendencia imparable.

  • “La cuota de carbón ha caído de forma constante en la última década, del 39% en 2015 al 33% en 2025. En cambio, las renovables aumentaron del 23% al 34% en el mismo periodo y se espera que sigan creciendo rápidamente en los próximos años”, declaró Nicolas Fulghum, uno de los responsables del informe Global Electricity Review 2026.

El informe señala que la tendencia es que estamos entrando en un círculo virtuoso, ya que, al bajar los costos de las baterías eléctricas, se incentiva la compra de vehículos eléctricos, lo que incentiva la compra de coches, transporte de carga y transporte público eléctricos.

  • En el primer trimestre de 2026, la venta global de vehículos de gasolina, diésel o gasoil fue negativa (-2.8%); aunque no parezca mucho en comparación con otras caídas —crisis de 2008 (-28%) y pandemia de Covid-19 (-20%)—.
  • Lo que supone otro hito es que, por primera vez, la actual caída de vehículos que se mueven con combustible se debe a la competencia de los vehículos eléctricos, cuyas ventas se dispararon un 20%.

En el primer trimestre se vendieron en el mundo 16.5 millones de vehículos contaminantes, frente a los 3.1 millones de eléctricos. Aunque la cuota de los primeros sigue siendo muy alta sobre los segundos —80% frente a 20%—, la tendencia es irreversible.

  • Según los expertos, en un escenario conservador, los coches eléctricos serán el 30% en 2030; mientras que, en un escenario acelerado (con políticas verdes e incentivos), la cuota de mercado podría escalar a un 40% dentro de cuatro años.
  • A medida que se abaraten las baterías y se acelere la expansión geográfica de los centros de recarga, el punto de inflexión —cuando la cuota de coches eléctricos supere el 50%— se espera que ocurra en 2035.

Algunos países, no obstante, han superado con creces esa meta y van muy avanzados en la descarbonización, necesaria para que el planeta no cruce el punto de no retorno climático y se precipite a una amenaza para la vida. /PUNTOporPUNTO

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