Tzompantli

En Mesoamérica, durante la época prehispánica, se erigían algunas torres que contenían cráneos que eran exhibidas públicamente como muestra de dominio militar, generalmente éstos cráneos pertenecían a prisioneros de guerra que en sacrificio eran ofrendados a los dioses; México, hoy en día, es un gran Tzompantli, un enorme cementerio clandestino. Una investigación periodística financiada por Quinto Elemento Lab, hecha por periodistas independientes, informó a finales de 2018 de la existencia de casi dos mil fosas clandestinas en el país. La investigación denominada “A Dónde van los Desaparecidos” recabó datos de 2006 a 2016, 24 fiscalías locales y la entonces PGR proporcionaron esta información que llevó a la elaboración de un mapa en el que se ubicó más de 2800 cuerpos.

En fechas recientes el Colectivo Solecito, organización social veracruzana integrada por familiares de desaparecidos, concluyó con la revisión de un predio denominado Colinas de Santa Fe, cercano al puerto de Veracruz, en el que se encontraron unas 156 que contenían 22 mil fragmentos óseos, 298 cráneos y otros restos humanos; se trata de la fosa clandestina más grande hallada recientemente. Estos macabros hechos se atribuyen a distintos cárteles que operan en la región, como los Zetas, Cartel Jalisco Nueva Generación y Gente Nueva, lo mismo que a corporaciones de policiales locales. Los trabajos del Colectivo en Colinas de Santa Fe duraron tres años, trabajos que fueron autofinanciados y que solo recibieron acompañamiento de la Fiscalía estatal. Cabe destacar que Lucía de los Ángeles Díaz Genao dirige el Colectivo Solecito, quien busca a su hijo desaparecido desde 2013.

En el mes de mayo de este año, la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación dio a conocer que de diciembre de 2018 al 13 de mayo de 2019, el gobierno federal ha ubicado 222 fosas clandestinas con 337 cuerpos. En este reporte se reconoció que no existe un registro oficial que muestre la dimensión del problema, por lo que a partir de ahora se elaborará una base de datos que podrá ser consultada cada 15 días; este Registro Nacional de Fosas contará con información de la Comisión Nacional de Búsqueda de la Fiscalía General y fiscalías estatales, así como con datos aportados por familiares de desaparecidos.

Las fosas clandestinas son una muestra del nivel de violencia que generan los grupos del crimen organizado, es un fenómeno que desafortunadamente no se detiene y parece escalar; es muestra sin duda de la impunidad y de la debilidad de los sistemas de justicia en todos los niveles. Debemos detener esta barbarie, no debemos acostumbrarnos a caminar sobre estos nuevos Tzompantli.

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