Por CARLOS RAMOS PADILLA
Desde el crimen de Héctor Melesio Cuen en Sinaloa, el rompecabezas se le fue descuadrando al gobierno y a Morena.
La violencia callejera tocó los salones del poder en el Estado y un cadáver fue exhibiendo lo putrefacto de una política, y políticos, vinculados con el crimen organizado.
Las mechas encendidas fueron recorriendo miles de kilómetros en dos vertientes, una hacia Washington y la otra atravesando Palacio Nacional para estacionarse en Palenque.
El cínico manejo a las acusaciones contra diez funcionarios sinaloenses atravesó diferentes pasajes que van desde imposiciones e improvisaciones, hasta llegar al ridículo de dos licencias, un gobernador de 24 horas, un partido sumiso a Rocha Moya (“no estás solo”) para más tarde traicionarlo y darle la espalda, una absurda carta de Andy a Trump (que no está fuera del tema), mentiras desde Palacio Nacional, una sorpresiva gripe de la presidenta (con a), la separación de Inzunza de Morena antes de ser expulsado, el aparente traslado de amlo de su rancho a la CDMX y la visita del secretario de relaciones exteriores -Roberto Velasco- mexicano a Marco Rubio.
Se ha filtrado información de que a Andy se le habrán de congelar sus cuentas bancarias y propiedades, es decir, el cerco se está aproximando a amlo y la presidenta (con a) si no ha sabido resolver -por el bien del país- el caso Sinaloa, la papa caliente que se le espera es la quizá obligada entrega de la familia López y otras personalidades como Adán Augusto.
Otros desaparecidos como Manuel Bartlett deberán dar respuestas a las investigaciones estadounidenses.
El terreno político para Morena, especialmente para la presidencia, no está nada firme y la lista de aspirantes a candidaturas para gobiernos estatales podría verse afectada si continúan empujando a personas como Andrea Chávez de quien se dice ya no cuenta con la visa estadounidense.
No dudo que en breve se inicie la ruptura de alianza de otros partidos con Morena y la desbandada de muchos antes de hundirse con quienes aparecen en el listado de acusados por los tribunales neoyorquinos.
La tardanza y en ocasiones negativa a separarse de criminales y gente ligada entre los carteles y el gobierno, es conducirse por una sala de terapia intensiva, con diagnóstico negativo, sin medicamentos pero con la terquedad de seguir mandando aún casi con el rictus mortal.
Hoy Sheinbaum debe decidir si continúa sirviendo y obedeciendo a amlo o cumple con los ordenamientos constitucionales.
Es recuperar la estabilidad, las relaciones con Estados Unidos, frenar la violencia y ganar confianza o sostenerse en una mañanera ya poco creíble por defender a impresentables.




















